El alcalde Gustavo Petro firmó el decreto (040 del 2013) que pone en marcha oficialmente el proceso para sacar las carretas tiradas por caballos de las calles de Bogotá y otorgarles a sus propietarios soluciones alternativas para su trabajo.
Oficialmente, cada uno de los 2.800 carreteros censados puede acceder a un vehículo automotor, a un plan de negocio o a la compra o mejora de vivienda, para carreteros en condición de discapacidad o adultos mayores.
Por una sola vez, y con cargo al presupuesto del Distrito, cada uno recibirá, a cambio de entregar la carreta y el caballo, el equivalente a 36 salarios mínimos mensuales legales vigentes ($ 21'222.000). Si el beneficiario tiene más de un binomio (carreta y caballo) registrado, recibirá 1,5 salarios adicionales por cada caballo y 1 por cada carreta.