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Con Sebastián García (@JuanSeGarciaA


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Directiva gubernamental habría creado ambiente para 'falsos positivos'

La W obtuvo de manera exclusiva la directiva ministerial 029 de 2005 a la que se refirió el fiscal general de la Nación, Mario Iguarán y sobre la cual pidió de manera urgente su revisión. Allí se establece el pago de sumas de dinero a informantes que hacen que el campo de batalla se pueda convertir en un mercado de recompensas.

La W obtuvo de manera exclusiva la directiva ministerial 029 de 2005 a la que se refirió el fiscal general de la Nación, Mario Iguarán y sobre la cual pidió de manera urgente su revisión. Allí se establece el pago de sumas de dinero a informantes que hacen que el campo de batalla se pueda convertir en un mercado de recompensas.

De acuerdo con el documento clasificado como Secreto, quienes informen sobre el paradero de cabecillas, de armamento, de elementos logísticos de grupos al margen de la ley, tendrán el derecho de cobrar dineros al Ministerio de Defensa según la importancia de lo hallado.

La directiva ministerial permanente 029 de 2005 fue expedida el 17 de noviembre de 2005 por el entonces ministro de Defensa Camilo Ospina en la cual se fijaron criterios para el pago de recompensas por la captura o abatimiento en combate de cabecillas de las organizaciones armadas al margen de la ley, material de guerra, intendencia o comunicaciones e información sobre actividades relacionadas con el narcotráfico y pago de información que sirva de fundamento para la continuación de labores de inteligencia y posterior planeamiento de operaciones.

El texto de 15 páginas contempla entre otros aspectos el pago desde 3 millones 815.000 pesos hasta cinco mil millones por los cabecillas de las organizaciones armadas al margen de la ley, de acuerdo con su importancia y de los hechos que hayan planeado o ejecutado.

Después de analizar el documento, la W pudo establecer que con el objetivo de desarticular los grupos violentos, el gobierno paga por toda la información encontrada en el campo de batalla, desde un computador, hasta un avión, es decir, todo tiene un precio.

Llama la atención que en la directiva al fijar los criterios para el pago de recompensas, hay 15 y 40 cupos de informantes que podrán cobrar cuando delaten a los máximos cabecillas y altos responsables respectivamente, pero después ya no hay un cupo definido de manera que quedan abiertos los cupos sin ningún control de cantidad.

 

Las autoridades investigan si a partir de esta directiva se habrían propiciado ejecuciones extrajudiciales en las que podría existir una mafia de caza recompensas aliados con militares, pues de acuerdo con estadísticas de la Unidad de Derechos Humanos de la Fiscalía, después de la expedición de la directiva pasaron de tramitar 73 denuncias en el 2005, a un total de 122 que se registraron en el año 2006 y en el año 2007 una suma que alcanzó las 245 denuncias.


-Ex ministro Camilo Ospina explica alcances de la Directiva

La W consultó al actual embajador de Colombia ante la OEA Camilo Ospina, quien como ministro de Defensa expidió en el año 2005 el instructivo y señaló que con este documento se buscó reglamentar el pago de recompensas de manera transparente y sin lugar a equívocos por parte de la Fuerza Pública.

"No estimula de ninguna forma ni autoriza la muerte fuera de contexto", indicó tajantemente.

Ospina respondió a la preocupación de la Fiscalía por la posibilidad de que a esta directriz se le diera una interpretación delincuencial que pueda abrir un boquete para que se monte un negocio de 'falsos positivos' y aseguró que los cupos establecidos para pagar recompensas en algunos casos de manera indefinida, se encuentran consagrados para garantizar la seguridad en el pago por los operativos contra los grupos ilegales.

"Usted sabe cuántos cabecillas del secretariado hay, entonces cada uno de ellos representa un valor específico y no se va a pagar ni más ni menos, pero usted no sabe cuántas caletas de armas hay. No sabe cuántas caletas de droga o laboratorios puede haber, entonces a ese nivel usted no podría establecer un límite".

El ex ministro de Defensa se preguntó que si se pusiera un límite en los cupos, entonces qué pasaría si pone un límite de cuatro por ejemplo y una sola brigada encuentra cuatro campamentos o laboratorios y cuando otra brigada va a encontrar el quinto laboratorio, no se puede llevar a cabo el operativo por el límite establecido.

"Lo que quiere decir es que el número de hipótesis no está limitado, pero no quiere decir que el monto esté indeterminado, el monto sigue siendo el mismo por un hecho mucho menor que por un hecho grande", aseguró, al explicar que por esta causa el denominado cupo, está indefinido cuando se refiere a operativos que conduzcan a desactivar células guerrilleras diferentes al estado mayor.