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Drogadictos diagnosticados no pueden ser despedidos: Corte

Ordenó a Ecopetrol reconocer los derechos pensionales a la familia de un trabajador que sufrió de una enfermedad mental a causa del consumo habitual de substancias psicoactivas.

Imagen de referencia - Corte Suprema de Justicia. Foto: Colprensa

La Sala Laboral de la Corte Suprema de Justicia determinó que el consumo habitual de sustancias psicoactivas, como el alcohol y la cocaína, pueden conducir a una enfermedad, por lo cual, cuando es diagnosticada una persona, y falta a su empleo, dicha situación no puede ser causal de despido.

Así se pronunció el alto tribunal al reconocer los derechos pensionales a la familia de un trabajador de Ecopetrol despedido en 2004 por no asistir a su jornada laboral como consecuencia de su dependencia a dichas sustancias. La Corte determinó que debió tenerse en cuenta su diagnóstico médico para tomar dicha decisión.

“De allí que existiendo un diagnóstico previo, en el que se estableció el trastorno psiquiátrico del trabajador, que primaba sobre el de sus adicciones, debió ser este un aspecto determinante, en aras de establecer si para el momento en el que no asistió al empleo, su salud se había deteriorado y el hecho de que, posterior a ello, la empresa lo hubiese remitido a la Unidad Psiquiátrica, suspendiendo para el efecto la diligencia de descargos, lo que imponía que fuese objeto de pronunciamiento las condiciones del mismo, como bien lo aduce el recurrente”, dice el fallo.

El hombre tenía un contrato de trabajo que se extendió entre el 29 de febrero de 1988 y el 21 de mayo de 2004, cuando fue despedido. Por esa razón su familia solicitó se le reconociera la sustitución pensionar.

Según el fallo, el empleado de Ecopetrol, "desde comienzos del años 2000 empezó a registrar perturbaciones en su nivel de conciencia, en sus aspectos cognitivos y niveles de percepción, en los grados de afectividad y en general en su normal comportamiento, que permitieron diagnosticar enfermedad mental sin cura definitiva y derivados, según su médico tratante, del consumo habitual de substancias psicoactivas, como el alcohol y la cocaína, lo que consecuencialmente le generaron imposibilidad para razonar sobre las consecuencias de sus propios actos”.