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Fundación de desmovilizados en Nariño fue cerrada por inseguridad

La Fundación Semillas de Paz creada por desmovilizados del Bloque Libertadores del Sur de las extintas Autodefensas fue cerrada por el asesinato de varios de sus integrantes.

La Fundación Semillas de Paz creada por desmovilizados del Bloque Libertadores del Sur de las extintas Autodefensas fue cerrada por el asesinato de varios de sus integrantes.

Desde Itagüí (Antioquia), en un comunicado, Daniel Gómez, coordinador de la Fundación, les notificó la decisión del cierre a 80 ex combatientes en Pasto.

Desde la desmovilización en julio del 2005, en el norte nariñense, han muerto 35 desmovilizados, 19 de ellos en la capital de ese departamento.

El gobernador de Nariño, Eduardo Zúñiga, dijo que se temía la situación porque falta un proyecto de vida y aseguró que se emprenderán acciones para que el Gobierno atienda la crisis.

La Fundación se inició con 125 integrantes. La falta de seguridad y apoyo en proyectos productivos en agricultura, ganadería y vigilancia son los argumentos para desintegrarla, dice el mensaje de Gómez.

Algunos desmovilizados murieron, según las autoridades, porque siguieron en actividades delictivas. Otros quedaron sin rumbo al dejar de recibir aportes mensuales del Gobierno. Mientras que ex miembros de las llamadas Auc crearon la 'Nueva Generación', a la que la Policía y el Ejército atribuyen actividades de narcotráfico.

La primera víctima fue Andrés Ceballos, un ex camarógrafo de televisión que estuvo vinculado al Bloque Libertadores del Sur, que era el representante legal de Semillas de Paz en Pasto. En la noche del 7 de mayo, en pleno centro de la capital nariñense, Ceballos fue atacado por un pistolero y murió en el acto.

La violencia siguió el 7 de junio en Cali, donde fue asesinado el representante legal de la entidad en esa ciudad, Jaime Narváez.

Hermes Janamejoy, quien coordinaba la Fundación en reemplazo de Ceballos, fue asesinado hace dos semanas en el barrio Navarrete, en Pasto, a pocos metros de las oficinas de la Fundación.

Uno de los motivos es que nadie se le mide a suceder a los tres integrantes que conformaban la junta directiva y que fueron asesinados. Hasta ahora no hay detenidos.