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Yannick Noah: "No quería que ningún francés ganase Roland Garros"

Jugador de tenis, campeón de Roland Garros en 1983, luego cantante, y ahora capitán de Copa Davis de Francia, el francés Yannick Noah se define como un hombre afortunado y recuerda que elegir tenis como el deporte que ha marcado su carrera fue una decisión que cambió por completo su vida.

Miguel Luengo

Marbella, 23 sep (EFE).- Jugador de tenis, campeón de Roland Garros en 1983, luego cantante, y ahora capitán de Copa Davis de Francia, el francés Yannick Noah se define como un hombre afortunado y recuerda que elegir tenis como el deporte que ha marcado su carrera fue una decisión que cambió por completo su vida.

Durante este fin de semana compite en la Senior Master Cup de Marbella, junto con el estadounidense John McEnroe, el sueco Mats Wilander, el español Albert Costa, el marroquí Younnes El Aynaoui y el francés Sebastian Grosjean, en el Club de Tenis Puente Romano de Marbella.

Allí, en una entrevista con la Agencia EFE, Noah reconoce que McEnroe fue el rival más duro que tuvo en sus mejores años, y que ganar en la pista central de Roland Garros su único grande ha sido un tesoro que ha querido proteger con todas sus fuerzas. "Durante 20 años mi deseo era que ningún francés ganara Roland Garros después de mí", dice. No quiere remover sus comentarios contra el deporte español en cuestiones de dopaje. "Nunca di nombres, y nunca tuve el menor problema con Rafa", afirma.

P. Usted ha sido cantante, jugador de tenis, y ahora capitán de Copa Davis. ¿Es importante cambiar de trabajo de cuándo en cuándo?

R. Cambiar de trabajo es un privilegio y tener varios que te gustan más aún. Son diferentes carreras pero todas me encantan. Me encanta todo lo que hago, ser capitán durante varias semanas, hacer el circuito sénior de tenis, dar conciertos, jugar tenis delante de mis amigos. Soy un hombre afortunado. El tenis es mi vida, soy lo que soy gracias al tenis. Recuerdo que cuando elegí tenis cuando tenía seis años, aquella elección cambió mi vida.

P. ¿Qué mejores recuerdos guarda de su época?

R. Los ochenta fueron una buena época, jugaba al tenis pero también tenía tiempo para viajar, ir por ahí, conocer gente nueva, otras culturas, otras chicas, y ser capaz de hacer lo que amas. Recuerdo mi primera victoria y esa fue la más importante, porque vencí a mi madre, algo que me costó mucho. Luego cuando viajaba compartía casas, habitaciones. Creo que he tenido una vida muy bonita y han sido unos años muy buenos.

P. ¿Quién ha sido el rival más duro de su época?

R. Desde luego, McEnroe. Por su técnica, porque era zurdo, porque sabía atacar mi punto débil que era el revés y él colocaba su mejor golpe, el saque, sobre mi revés. Yo nunca podía leer su saque y restarlo. Contra él se creaba una atmósfera increíble, con mucha tensión, algo eléctrico que cada vez iba a más. No jugamos mucho, pero desde luego ha sido el más difícil para mí.

P. ¿Sus mejores amigos?

R. Guy Forget, y todos los jugadores franceses. También Diego Pérez, Mats Wilander. Y de los españoles, Emilio Sánchez, cada vez que le veo me alegro, y Sergio Casal.

P. ¿Su pista favorita?

R. La pista central de Roland Garros, porque allí gané mi torneo más importante delante de mis amigos, de mi familia. Crecí como estudiante cerca de Roland Garros, soñando que ganaría allí algún día. Por eso, esa pista es tan especial para mí. Yo nunca podría soñar que algún día jugaría allí y ganaría el torneo.

P. Usted siempre ha sido muy crítico con el deporte español en términos de dopaje. ¿Ha cambiado de opinión al respecto?

R. Se lo que dije hace siete años y luego escribí un editorial en Le Monde y estaba muy seguro de lo que decía. Pero nunca quise criticar, ni ahora quiero remover todo aquello. Luego algunas personas tomaron lo que yo escribí e inventaron cosas. Se lo que escribí y es fácil encontrarlo y leerlo. Ellos dieron nombres que yo nunca di.

Por ejemplo, yo no he tenido ningún problema con Rafa. No sé si él lo tiene conmigo, pero yo desde luego no tengo ninguno con él. Le tengo mucho respeto como persona y como jugador y campeón. Lo que dije sobre el sistema español y la Operación Puerto está ahí y ya está. No quiero removerlo.

P. Es Lucas Pouille el futuro del tenis francés?.

R. Me gustaría tener alguno más como Lucas Pouille, pero solo tengo uno y es muy bueno, ambicioso, es una nueva esperanza. Durante 20 años, mi deseo era que nadie ganara Roland Garros después de mí, pero ahora está bien. Estoy dispuesto a dar el relevo.

P. ¿Qué piensa tras los atentados que Francia ha sufrido en los últimos tiempos?

R. Hay muchos sentimientos sobre todo esto. Hay mucha gente que no conoces y que no ves. Y gente que decide matar a gente inocente, a niños, mujeres, Es frustrante, algo que atemoriza a todo el mundo. Con la televisión y con Internet se ha generado una paranoia que nos ha sobrepasado. Me gustaría que no volviera a suceder y que todo cambiara, pero sé que es difícil. La gente tiene miedo, está nerviosa.

Ayer estaba en la piscina del hotel y al volver a la habitación con mi mujer llevaba solo puesto una toalla alrededor de mi cuerpo y nos equivocamos de habitación al intentar abrir la puerta con la llave y, de repente, la puerta se abrió y allí apareció un niño pequeño, y lo primero que vio fue un tío grande como yo, negro y con una toalla y se asustó de forma increíble, era como algo de la televisión. Es terrible, y es un problema, porque no sabemos qué hacer.

P. ¿Y que opina sobre los refugiados?

R. Esa gente está dejando sus países por la guerra, con sus hijos, con sus mujeres, arriesgando sus vidas porque no tienen ya otras esperanzas. Cruzan el mar, hacen de todo por salvarse. Pero todo es complicado, la economía, la vida. Desde luego hay que hacer algo.

P. ¿Cuánto tiempo le queda a Djokovic como número uno del mundo?

R. No sé el futuro, me gustaría conocerlo, eso dice una canción. Sería fantástico saberlo. Pero creo que será número uno durante seis meses más. Y después lo será Murray. Después hay muchos jugadores que le pegan muy fuerte a la pelota, son muy rápidos. Thiem es muy bueno, todo el mundo habla mucho de Zverev, pero no sé todavía lo fuertes que pueden llegar a ser. Pero el camino no va a ser fácil. EFE.