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Almagro apoya la "instalación" de un Supremo venezolano paralelo en la OEA

El secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, volvió a dar hoy un paso insólito al apoyar la "instalación" en el organismo de un Tribunal Supremo venezolano paralelo al oficial.

Cristina García Casado

Washington, 13 oct (EFE).- El secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, volvió a dar hoy un paso insólito al apoyar la "instalación" en el organismo de un Tribunal Supremo venezolano paralelo al oficial.

El excanciller uruguayo, una de las voces más críticas con el Gobierno de Venezuela, no solo cedió uno de los salones más ilustres de la OEA para la configuración de este órgano, sino que estuvo en primera fila y le dio su bendición con un inequívoco discurso.

"Los magistrados (del Supremo opositor) tienen la fundamental tarea de dar sentido a la Justicia nuevamente en el país, una Justicia que ha sido esquiva para los venezolanos, inexistente para los venezolanos, definitivamente atropellada por los abusos y arbitrariedades del régimen", afirmó.

"El TSJ (oficial) es hijo de la Asamblea Nacional Constituyente y definitivamente está deslegitimado por sus acciones contra la democracia, sus abusos y arbitrariedad contra el Estado de derecho y los derechos humanos", agregó.

El Parlamento venezolano, controlado por la oposición, designó en julio a 33 magistrados para el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), con la idea de que reemplacen a 33 jueces en ejercicio de esa instancia, por considerar que están al servicio del Gobierno y que fueron nombrados con graves irregularidades.

Los jueces designados por la oposición llevan desde entonces más de dos meses perseguidos por la Justicia, refugiándose en embajadas en Caracas, exiliándose en otros países y uno de ellos en prisión domiciliaria en Venezuela.

Hoy 18 de ellos subieron uno a uno a la tarima del majestuoso Salón de las Américas de la OEA, en una ceremonia de dos horas dotada de gran pompa, con piano de cola incluido.

El enorme malestar que ha generado en la organización este acto sin precedentes quedó patente con la ausencia de todos los embajadores de los países miembros, incluso los de Gobiernos muy críticos con Caracas.

Prueba de ese rechazo es también que se retiraran de la tarima principal, donde se sentaron los magistrados, las banderas de los 35 Estados miembros y el cartel con el logotipo de la OEA en las cuatro lenguas oficial del ente continental.

Pero el Supremo paralelo no solo se "instaló" en la sede de la organización, sino que también inició hoy su "año judicial" con una sesión de trabajo en el Salón Miranda, según explicó su presidente, Miguel Ángel Martín, a un grupo de medios, entre ellos Efe.

No obstante, la "sede" del Supremo opositor en Venezuela no será la OEA, sino "una oficina privada" en la ciudad de Washington, precisó el magistrado.

Este Supremo paralelo al oficial celebrará la semana que viene otra reunión en Colombia, en un lugar por determinar, y mantendrá sus encuentros posteriores tanto en la OEA como en la oficina privada en la capital estadounidense que será su sede.

Sobre los temas prioritarios para este tribunal, Martín no profundizó pero sí dejó claro que el objetivo fundamental son "los derechos humanos" y en concreto "la apertura de un canal humanitario", aunque no precisó si trabajarán con algún organismo internacional al respecto.

También mencionó que abordarán "la justicia transicional", pero rehusó explicar más sobre este punto.

En su alocución, Almagro no indicó de qué forma va a trabajar el Supremo paralelo, solo dijo que "el comienzo de sus trabajos abre un camino a la institucionalidad venezolana", sin especificar dónde y cómo efectuará esa labor.

La ceremonia, a la que asistieron decenas de figuras opositoras y simpatizantes, fue un auténtico baño de masas para Almagro, con quien era imposible hablar tras el acto, ya que estaba rodeado de personas entusiasmadas que querían fotografiarse con él.

El excanciller uruguayo, al frente de la OEA desde mayo de 2015, salió deprisa para su despacho y zanjó con un "no voy a hablar" las insistentes preguntas de los medios sobre el funcionamiento y la legitimidad del Supremo paralelo venezolano.

Ya desde su llegada, Almagro fue recibido en el gran salón de actos de la OEA con una sonora ovación de las decenas de asistentes.

El evento comenzó con el himno nacional de Venezuela y el grito más oído entre los presentes, algunos con banderas venezolanas, fue: "¡Justicia!".

La reacción del Supremo venezolano oficial no se hizo esperar y su presidente, Maikel Moreno, afirmó que cualquier pretensión de atentar contra la institucionalidad del sistema de Justicia será castigada severamente por los organismos competentes y no servirán excusas ni justificaciones de ningún tipo. EFE

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