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Científicos debaten en Roma el papel del carbono en el suelo para el clima

Cientos de científicos y representantes de unos cien países iniciaron hoy en Roma un simposio internacional para debatir la contribución del carbono almacenado en los suelos dentro de la estrategia para combatir el cambio climático.

Roma, 21 mar (EFE).- Cientos de científicos y representantes de unos cien países iniciaron hoy en Roma un simposio internacional para debatir la contribución del carbono almacenado en los suelos dentro de la estrategia para combatir el cambio climático.

El director general de la Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO), José Graziano da Silva, dijo en la apertura de la reunión que el objetivo es intercambiar conocimientos de prácticas sostenibles que ayuden a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero mediante la gestión de los suelos y a secuestrar carbono de la atmósfera.

Da Silva resaltó que los suelos son "fuente y sumideros" de gases de efecto invernadero y pueden emplearse para promover la adaptación y mitigación al cambio climático, ayudando a limitar el aumento de las temperaturas.

Y apuntó que están ayudando a distintas instituciones a crear un mapa global de la distribución del carbono orgánico en el suelo, esencial para mantener la fertilidad y la capacidad de retención de agua, que debería estar listo para fin de año y servir en las negociaciones del clima.

En el acto también estuvo presente el presidente de Fiji, Jioji Konrote, cuyo país presidirá la próxima cumbre del clima en noviembre en la ciudad alemana de Bonn.

Konrote instó a dedicar más esfuerzos a la conservación del suelo y a mantener el nivel de compromiso que mostraron los países en la aprobación del Acuerdo de París contra el cambio climático en 2015.

Asimismo, consideró necesario aumentar la financiación de las estrategias de mitigación de las consecuencias del cambio climático, la investigación y la cooperación para ayudar a países en desarrollo como el suyo y otras pequeñas islas del Pacífico, especialmente vulnerables a los desastres naturales y la subida del nivel del mar.

La secretaria ejecutiva de la Convención de la ONU de Lucha contra la Desertificación, Monique Barbut, coincidió en que hace falta destinar los fondos de adaptación "de forma más equitativa" ya que por lo general se han concentrado en proyectos energéticos y forestales, dejando al margen a muchos países pobres.

"El mecanismo de desarrollo limpio no ha funcionado como esperábamos y los beneficios compartidos no han sido suficientes", criticó Barbut, que resaltó que el retorno del carbono a la tierra supone un "remedio natural contra el cambio climático", si bien su gestión entraña una gran complejidad debido sobre todo a la falta de herramientas para medirlo.

Por parte del grupo intergubernamental de expertos sobre el cambio climático (IPCC), su secretario, Abdalah Mokssit, insistió en que hay "muchas lagunas" en los datos relativos a los cultivos y la degradación de los suelos, necesarios para comprender el aumento de los gases de efecto invernadero y los cambios en el clima.

Según el IPCC, existe el riesgo de que se reduzca en las próximas décadas el depósito de carbono terrestre y que se pierda en la atmósfera por el aumento de las temperaturas, lo que ya ha repercutido negativamente en los ecosistemas árticos con el derretimiento de la capa de hielo y en la selva amazónica, sensible a los cambios en el uso de la tierra por las variaciones del clima.

Los suelos acumulan el doble de carbono que todas las plantas terrestres a nivel mundial.

La FAO calcula que un tercio de los suelos del planeta está degradado por fenómenos como la deforestación y las prácticas agrícolas insostenibles, lo que ha llevado a la disminución de entre el 25 y el 75 % del carbono almacenado en la tierra de los distintos ecosistemas agrícolas.

Estas pérdidas representan entre 42 y 78 gigatoneladas de carbono, de las que hasta 28 gigatoneladas han desaparecido por el efecto de la desertificación. EFE