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Condenan a trece años a terrorista saudí preso en Guantánamo

Ahmed Al Darbi, terrorista confeso de Al Qaeda y uno de los cerebros del atentando sufrido por el petrolero MV Limburg en 2002, en el que murió una persona y otras doce resultaron heridas, fue hoy sentenciado por un tribunal militar de EE.UU. a la condena mínima posible: trece años.

Rafael Salido

Fort Meade (EE.UU.), 13 oct (EFE).- Ahmed Al Darbi, terrorista confeso de Al Qaeda y uno de los cerebros del atentando sufrido por el petrolero MV Limburg en 2002, en el que murió una persona y otras doce resultaron heridas, fue hoy sentenciado por un tribunal militar de EE.UU. a la condena mínima posible: trece años.

La vista de sentencia celebrada en la base naval de Estados Unidos en Guantánamo sirvió apenas para ver a un Al Darbi que se mostró sinceramente arrepentido y para establecer la condena que se le impuso, puesto que ya se había declarado culpable de todos los cargos en un acuerdo extrajudicial firmado en febrero de 2014.

"Ojalá pudiera hablar con el yo que fui hace años, un hombre joven al que le diría: por favor, no pierdas tu familia y tu futuro por algo que no es real", declaró Al Darbi durante su alegato final de un proceso que comenzó en 2012.

La condena, la mínima posible y que contaba con el visto bueno de ambas partes, fue impuesta por el juez que presidió el proceso, el coronel Douglas K. Watkins, siguiendo la indicación de los diez miembros de la comisión militar que participó en la vista de sentencia a modo de jurado.

El saudí Al Darbi (Taif, 1975) fue sentenciado por los cargos de ataque a civiles, ataque a bienes civiles, dañar un navío, terrorismo, tentativa de dañar un navío y tentativa de terrorismo, por los que podía haberse enfrentado a tres cadenas perpetuas y a dos condenas de veinte años, cada una.

Sin embargo, gracias al acuerdo entre ambas partes, la condena debía oscilar entre los trece y los quince años de prisión, para los que, tal y como aclaró el magistrado, no se tendrían en cuenta los once años y siete meses que Al Darbi había pasado confinado en Guantánamo antes de que diera comienzo el juicio, en 2012.

La acusación resaltó, eso sí, la "colaboración sin precedentes" ofrecida por el saudí, que será de gran ayuda en otros dos casos abiertos, y pidió que se tuvieran en cuenta como factores atenuantes su buen comportamiento, el tiempo que pasó confinado antes del comienzo del juicio y su confesión de culpabilidad.

Al Darbi se encuentra preso en Guantánamo desde agosto de 2002, dos meses después de ser detenido en Azerbaiyán y dos antes de que se materializara el ataque contra el Limburg, en cuya planificación el saudí tuvo un papel crucial.

Durante el proceso, celebrado en el Complejo Legal Expeditivo de Guantánamo y que pudo ser seguido desde la base de Fort Meade (Maryland), el abogado Ramzi Kassem hizo hincapié en el hecho de que su defendido no llegó a participar en la acción y destacó el riesgo que supone su colaboración, tanto para el propio Al Darbi como para su familia.

El yihadista, que durante la audiencia celebrada hoy volvió a corroborar su voluntad de acogerse al acuerdo extrajudicial, se unió a Al Qaeda a mediados de los años noventa, cuando la organización terrorista estaba dirigida por un aún poco conocido Osama Bin Laden.

Tras ejercer como instructor en uno de los campos de entrenamiento de Al Qaeda en Afganistán, Al Darbi se unió a una célula cuyo principal objetivo era infligir el mayor daño posible a los intereses occidentales en la costa de Yemen y en el Estrecho de Ormuz.

Es en este momento cuando el saudí entra en contacto con Abd Al Rahim Al Nashiri, quien planificó el atentado de 2000 contra el destructor estadounidense USS Cole, en el que fallecieron 17 marineros, y quien propuso aplicar esa misma técnica contra alguno de los muchos petroleros que navegaban por la zona.

Al Darbi se hizo cargo de la logística y se desplazó a Arabia Saudí para comprar un buque de madera de gran tamaño, un sistema de geolocalización e, incluso, una grúa para poder cargar en el navío las barcas rápidas con las que embestirían al Limburg.

El centro penal de Guantánamo, donde Al Darbi aún deberá cumplir parte de su condena antes de poder solicitar ser trasladado a su tierra natal, fue creado por la Administración de George W. Bush meses después de los atentados del 11 de septiembre de 2001 y alberga a 41 presos en la actualidad. EFE