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Cristianos juzgados por mofarse del EI en un vídeo

Cuatro menores de edad y su profesor, todos ellos cristianos, están siendo juzgados en Egipto, acusados de insultar a la religión por haber grabado un vídeo en el que ironizaban y se reían del grupo yihadista Estado Islámico (EI).

Azza Guergues

El Cairo, 4 feb (EFE).- Cuatro menores de edad y su profesor, todos ellos cristianos, están siendo juzgados en Egipto, acusados de insultar a la religión por haber grabado un vídeo en el que ironizaban y se reían del grupo yihadista Estado Islámico (EI).

El pasado abril, los adolescentes Moler Atef Idwar, Basem Amgad Hana, Albair Ashraf Hana y Kilentun Magdi decidieron, durante una excursión de su escuela, representar a los extremistas en un vídeo que grabó su profesor, Gad Yusef.

En el vídeo, uno de los estudiantes aparece rezando la oración musulmana en una habitación de un hotel, cuando otro de los chicos aparece por detrás y finge decapitarle con su mano, mientras que los otros dos jóvenes aparecen al lado riéndose.

"Ese vídeo ha destruido mi vida por completo" dijo a Efe el profesor, de 40 años, que fue expulsado junto a su familia de su pueblo, después de que la grabación fuera filtrada a sus vecinos musulmanes.

Algunas personas de la localidad del profesor, Al Naseria, ubicada en el norte de la provincia de Al Minia (sur), se congregaron y se dirigieron a la iglesia del pueblo, donde arrojaron piedras contra Yusef.

"Aquí, ser detenido por insultar la religión significa que vives toda la vida aislado por la sociedad", añadió el profesor, que, tras perder su trabajo y huir, vive ahora con su familia en otro pueblo, esperando el resultado de la apelación.

Según explicó a Efe el abogado de los adolescentes, Maher Naguib, los vecinos de la localidad consideraron que el contenido del vídeo es "contrario al Islám".

Los cuatro chicos, de entre 15 y 16 años, fueron detenidos junto a su maestro y encarcelados de forma preventiva por insultar a la religión y provocar conflictos sectarios.

Después de unos días, salieron de prisión de forma temporal mientras continúa el juicio contra ellos.

Sin embargo, el pasado diciembre, el Tribunal Penal de Al Minia condenó en primera instancia al profesor a tres años de cárcel.

Yusef ha apelado esa sentencia y los cuatro jóvenes siguen esperando el fallo, tras la última de sesión del juicio, celebrada hoy sin ningún resultado concluyente, a la espera de la próxima cita judicial.

Según Naguib, "no hay ninguna intención del tribunal por absolverles".

El padre de Albair, Ahsraf Hana, señaló a Efe que lo sucedido ha afectado psicológicamente a su hijo, que decidió "dejar el colegio y marcharse a otra provincia lejos de aquí".

Hana añadió que los otros tres compañeros de su hijo también abandonaron la escuela y la localidad "por miedo a que alguien les ataque".

Además, precisó que la decisión de la expulsión de Yusef fue tomada en una reunión de reconciliación entre los musulmanes y los cristianos del pueblo, para que las cuatro familias de los niños puedan seguir viviendo allí.

Por su parte, la Comisión Egipcia para los Derechos y las Libertades pidió ayer en un comunicado anular los cargos contra los niños y el profesor.

Además, calificó la acusación de insulto a la religión como "una espada dirigida a los pensadores, escritores y ciudadanos que pertenecen a minorías religiosas e incluso niños".

El director del Programa de las Minorías de dicha ONG, Mina Zabet, dijo a Efe que el vídeo realizado por los chicos y su profesor "está en el marco de la libertad de expresión protegida por la Constitución egipcia".

Según el activista, al menos 55 personas han sido acusadas de insultar a la religión desde el año 2011.

Durante el año pasado, tres personas fueron encarceladas por la misma acusación, lo que para Zabet "es una amenaza a la libertad de expresión".

La legislación que penaliza el menosprecio a la religión se remonta al régimen del derrocado presidente Hosni Mubarak y establece penas de prisión de entre seis meses y cinco años de cárcel, y multas que van hasta los 140 dólares (más de 127 euros). EFE

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