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El exguerrillero Francisco Guterres jura como presidente de Timor Oriental

El exguerrillero Francisco Guterres juró hoy el cargo de presidente de Timor Oriental con la promesa de dedicar el mandato de cinco años a defender la Constitución, la independencia y la unidad de esa antigua colonia portuguesa.

Bangkok, 20 may (EFE).- El exguerrillero Francisco Guterres juró hoy el cargo de presidente de Timor Oriental con la promesa de dedicar el mandato de cinco años a defender la Constitución, la independencia y la unidad de esa antigua colonia portuguesa.

"Juro por Dios (...) cumplir y hacer cumplir la Constitución y las leyes y dedicar todas mis energías y capacidades a la defensa y consolidación de la independencia y de la unidad nacionales", dijo Guterres, de 62 años, según el portal de noticias SAPO.

El mandatario, más conocido entre sus compatriotas por su apodo de guerrillero, Lú-Olo, se comprometió a trabajar para combatir la pobreza, que afecta a un tercio de la población, y la violencia contra el menor y la mujer, así como promover la estabilidad política y el desarrollo sostenible.

El cargo de jefe del Estado timorense es principalmente simbólico y ceremonial porque el verdadero poder recae en el legislativo.

La ceremonia de investidura se celebró sobre la medianoche y Guterres juró el cargo cuando Timor Oriental entró en el día 20 de mayo.

Se eligió ese momento en conmemoración del día en que, hoy hace 15 años, el territorio se convirtió en un Estado soberano y la primera nación en nacer en el siglo XXI.

Las celebraciones continuaron durante la madrugada y concluyeron en Dili sobre las tres de la mañana con unos fuegos artificiales.

La bandera multicolor del país, roja, amarilla y con una estrella blanca sobre un triángulo negro, reviste las casas y calles de Dili, la capital.

Guterres llegó a la presidencia del país como candidato de su partido, el Frente Revolucionario de Timor Oriental Independiente (Fretilin), y ganó en la primera vuelta de las elecciones celebradas el pasado 20 de marzo con el 57,1 por ciento de los sufragios.

La candidatura de Guterres contó también con el apoyo del Congreso Nacional para la Reconstrucción Timorense (CNRT), el otro partido que con el Fretilin dominan el panorama político del país.

Guterres es el cuarto presidente timorense y, como sus predecesores -Xanana Gusmao (2002-07), José Ramos-Horta (2007-12) y José María de Vasconcelos (2012-17)-, proviene de la resistencia que combatió a la ocupación indonesia (1975-1999).

Timor Oriental es una joven nación situada en el archipiélago indonesio, con una superficie de 14.874 kilómetros cuadrados y una población de 1,25 millones de habitantes que se financia con los beneficios que obtiene de la explotación de los recursos energéticos en el mar de Timor.

Las divisiones políticas de los primeros años que estuvieron a punto de desembocar en una guerra civil se subsanaron en gran parte cuando el Fretilin y el CNRT formaron una alianza de gobierno en 2015.

No obstante, el país afronta problemas como la corrupción, el nepotismo, la ausencia de una oposición política fuerte y la necesidad de encontrar una alternativa viable para cuando se agote el dinero de las reservas energéticas del mar de Timor.

Estos serán temas que influirán en la campaña para las elecciones legislativas que se celebrarán en julio y cuyo resultado puede reconfigurar el panorama político actual.

El protagonismo esta legislatura ha recaído en el CNRT, de Gusmao, con 30 diputados; el Fretilin, de Guterres, con 25; y el Partido Demócrata, de Fernando de Araújo, con 8.

Entrarán en escena en julio el Partido de Liberación Popular (PLP), de nuevo cuño y que acudirá con el apoyo del expresidente José María de Vasconcelos, más conocido por los timorenses por su nombre de guerrillero, Taur Matan Ruak. EFE

zm/alf