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Más denuncias y más muertes, la lacra de la violencia machista en Argentina

Mientras aumentan las marchas contra la violencia machista, las denuncias y las llamadas al teléfono de atención a las víctimas, el tiempo que transcurre entre los feminicidios disminuye y las 133 muertes registradas en los primeros cinco meses del año cifran la lacra que acecha a Argentina.

Sara Martos

Buenos Aires, 20 jun (EFE).- Mientras aumentan las marchas contra la violencia machista, las denuncias y las llamadas al teléfono de atención a las víctimas, el tiempo que transcurre entre los feminicidios disminuye y las 133 muertes registradas en los primeros cinco meses del año cifran la lacra que acecha a Argentina.

Entre enero y mayo de 2017 fallecía en el país austral una mujer cada 26 horas, 4 horas menos que en el pasado año, según un informe de la organización no gubernamental Movimiento de Mujeres de la Matria Latinoamérica (MuMaLá).

"Lejos de haber disminuido, van en ascenso. Se mantiene la estadística por la falta de políticas públicas por parte de los tres poderes y el escaso presupuesto para prevenir, sancionar y combatir la violencia machista", explicó a Efe Raquel Vivanco, coordinadora de MuMaLá en Argentina.

Aumentaron las muertes pero también el número de mujeres que se animaron a descolgar el teléfono para marcar por primera vez el 144, línea gratuita de asistencia y prevención de violencia de género que este año recibió 6.042 llamadas más que en 2016.

"Se evidencia un aumento del 55 % de las llamadas de primeras intervenciones entre el primer cuatrimestre de 2016 y el mismo periodo de 2017", detalló Carla Majdalani, directora nacional de Comunicación del Consejo Nacional de las Mujeres (CNM), organismo dependiente de la Presidencia argentina.

Un incremento, que a su juicio, demuestra que las mujeres se están empoderando y buscan ayuda.

Por otro lado, las causas del aumento de muertes se encuentran principalmente en falencias en la educación y la Justicia, apuntó Ada Rico, presidenta de la Casa del Encuentro, una ONG que difunde estadísticas de feminicidios desde 2008 y que ya elabora el de este año.

Para Rico, es una cuestión cultural que hay que atacar "desde la raíz", en las escuelas, donde debería incluirse la temática de género para que se deje de "cosificar" a la mujer.

Asimismo, señaló que el problema también tiene su origen en la desconfianza hacia el sistema judicial y en la ausencia de protección efectiva, puesta de relieve cuando han sido asesinadas a pesar de haber denunciado.

"Cuando el caso llega a los tribunales, no le aplican la condena que deberían, de cadena perpetua, y buscan eufemismos para darle menor pena", sostuvo Rico.

Las marchas que encabezan organizaciones feministas bajo el lema de "Ni una menos" han contribuido a visibilizar el problema y a que se deje de ver como algo normal la violencia contra el género femenino.

Desde la primera marcha, realizada el 3 de junio de 2015, se han logrado avances legislativos, como el endurecimiento de las penas en caso de violencia de género, y pese a ello los casos siguen en aumento.

Las concentraciones contribuyeron a que el término 'feminicidio' se introdujera en el vocabulario de los medios de comunicación y se instalara tanto en la sociedad como en el debate público.

Darle voz al problema ayudó a que aumentaran el número de denuncias; no obstante el Estado no garantiza una respuesta y muchas de esas denuncias no son abordadas correctamente, aseguró la coordinadora de MuMalá.

De hecho, el 18 % de las víctimas registradas en 2017 ya había interpuesto una denuncia y el 9 % contaba con medidas de protección, añadió la activista.

En su opinión, se ha producido un "recrudecimiento" de la violencia hacia el género femenino y la solución va de la mano de una mayor organización y movilización de las mujeres.

Las Naciones Unidas reconoció recientemente la actual voluntad política del Gobierno argentino y de las ONG de mejorar la legislación y las políticas de prevención de la violencia, señala el informe de la Relatora Especial sobre la violencia contra la mujer, sus causas y consecuencias, Dubravka Simonovic.

Sin embargo, a su juicio, en Argentina se siguen violando los derechos humanos de la mujer, debido a una "deficiencia sistémica y general".

A pesar de que cada vez son más los hombres que gritan "vivas nos queremos" en las movilizaciones contra la violencia de género, deshacerse del lastre machista presente en la sociedad es un proceso que requiere tiempo y políticas a largo plazo.

"Los hombres han tomado mayor conciencia pero no terminan de establecer la relación entre los feminicidios y la violencia cotidiana", comentó Vivanco.

En su opinión, los hombres no solo tienen que tomar conciencia, sino que deben cuestionar las prácticas cotidianas, la violencia "invisible", la que no deja marcas en la piel. EFE