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Ortega intenta solventar la crisis sociopolítica nicaragüense con subida de impuestos

El gobierno sandinista, que pretende recaudar USD 300 millones para amortiguar el déficit fiscal, grabó productos de primera necesidad como la carne, pollo y el papel higiénico.

Ortega intenta solventar la crisis sociopolítica nicaragüense con subida de impuestos. Foto: Agencia Anadolu

En la ‘Distribuidora Molinares’, ubicada en el populoso mercado ‘El Mayoreo’ de Managua, los clientes reclaman por la repentina alza en los precios de los productos de la canasta básica. Melba Molinares Castellón, propietaria del comercio, le repite lo mismo a todos los clientes: “Esa decisión no la tomo yo. Solo compro y vendo. Aumento lo justo para poder obtener una ganancia”.

La “decisión” a la que se refiere Molinares Castellón es la reciente reforma tributaria aprobada por el gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo este 28 de febrero, que entró en vigor el primero de marzo disparando los precios de la canasta básica nicaragüense en un 30%.

De acuerdo a la Cámara de Industrias de Nicaragua (Cadin), la canasta básica tuvo un alza de 4 mil córdobas, es decir que pasó de 13 mil a 17 mil córdobas. Al cambio oficial, el aumento es de USD 124. Un aumento considerable en un país donde el salario mínimo promedio es de USD 155 mensuales.

“La gente pregunta cómo es posible que haya subido el jabón de baño, el jabón de ropa, si los salarios están bajos y hay desempleo”, dijo Molinares Castellón a la Agencia Anadolu. “La ciudadanía debería quejarse y exigir que no le pongan tantos impuestos a los productos. Nosotros solo somos parte de una cadena. Al final siempre el afectado es uno, porque bajan las ventas y el consumidor porque tiene las cosas más caras”.

El gobierno de Daniel Ortega impuso esta reforma tributaria para intentar solventar el déficit fiscal. Necesitan recaudar cerca de USD 315 millones en 2019. El desbarajuste fiscal es uno de los efectos de la crisis sociopolítica que enfrenta Nicaragua desde abril de 2018, cuando estallaron las protestas masivas que fueron reprimidas con violencia.

Durante estos 11 meses de crisis política la economía ha sufrido estragos. Más de 415 mil puestos de trabajos se han perdido, de acuerdo a la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Social (FUNIDES).

Nicaragua entró en recesión económica desde octubre de 2018, cuando el Producto Interno Bruto (PIB) dejó de crecer en dos trimestres consecutivos. A la fecha de hoy, la recesión sigue socavando. Otro dato alarmante es que el crecimiento económico se contrajo en -4%, y los expertos auguran que la tendencia negativa oscile entre el -7% y el -10%.

“Esta reforma tributaria afecta a cualquier sector (económico) que se le ponga en frente”, explicó Julio Francisco Báez a la Agencia Anadolu. Báez es el experto tributario por excelencia en Nicaragua.

“El objetivo de esta reforma es recaudar indiscriminadamente; vulnera la equidad al gravar la canasta básica, y los insumos y maquinaria agrícola” señaló el experto.

A elementos básicos de la canasta familiar de los nicaragüenses se le impondrán aranceles, como al azúcar refinado, el arroz, café, en presentaciones mayores a 4 onzas. También a chuletas de pescado, carne de res, de cerdo, pollo, embutidos, y cualquier otro alimento procesado, sea enlatado, embotellado o envasado.

El Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) advirtió que la reforma fiscal no solo descapitalizaría a las empresas, sino que “deterioraría el nivel de vida de la población”.

De acuerdo a la principal cámara empresarial de Nicaragua, también fueron gravados productos como cepillos y las pastas dentales, toallas sanitarias, desodorantes, jabones, detergentes y fósforos. Las bebidas alcohólicas, que no son consideras productos de primera necesidad, sufrieron alzas notables.

“Los precios están por las nubes y el dinero no nos ajusta para nada. Los salarios están congelados y cada día hay más desempleo”, lamentó María Campos, una oficinista que realizaba sus compras en el mercado ‘El Mayoreo’.

Solución es política

El economista y exdiputado Enrique Sáenz explicó a la Agencia Anadolu que pretender solucionar la crisis económica sin resolver los problemas políticos de Nicaragua será en vano. Una opinión compartida por diversos expertos.

Sáenz catalogó como un sinsentido pretender recaudar más tributos con una economía en recesión. “Se elevan los impuestos cuando una economía crece. Si lo haces en recesión, obviamente profundizas más la recesión. Es economía básica. ¿Qué vas a recaudar si no hay actividad económica?”, preguntó.

El economista remarcó que esta reforma tributaria tampoco atraerá a inversionistas a Nicaragua. “Esta reforma cobra más impuestos a las empresas y tampoco les brinda seguridad de que el problema político de Nicaragua vaya a resolverse. Nadie va a invertir un centavo sin que lo económico y lo político se estabilicen”.

En la misma línea opinó el experto Báez, quien precisó que la crisis económica es consecuencia de la crisis política. Sin embargo, el gobierno de Ortega hasta ahora se rehúsa a buscar una salida negociada a la crisis política. Los opositores le piden que libere a los 760 presos políticos y adelante elecciones como gestos de buena fe, pero el gobierno mantiene su postura de negociar solo temas eminentemente económicos.

Por lo pronto en los mercados de Nicaragua el alza en los precios resiente el bolsillo de los ciudadanos.

“Aquí todos sufrimos. Obviamente el que más sufre es el pobre que siempre paga los platos rotos. Entonces ahora lo que tendremos que hacer es disminuir las compras de nuestra ya disminuida canasta básica para poder adquirir lo esencial para nuestras casas”, dijo el obrero Milton Icabaleta a la Agencia Anadolu.