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¿Podrá la reconversión monetaria combatir la inflación en Venezuela?

De acuerdo con expertos que fueron consultados sobre el nuevo cono monetario que comenzará a circular en ese país, esta medida no contribuye a frenar la hiperinflación.

¿Podrá la reconversión monetaria combatir la inflación en Venezuela?. Foto: Getty Images

Por: Andreina Itriago

“Ha llegado la hora de la recuperación económica”, dijo el presidente Nicolás Maduro, este 4 de agosto, segundos antes de que su discurso en la avenida Bolívar, de Caracas, se viera interrumpido por una explosión.

La versión oficial habla de un atentado y también señala que detrás de este habría una intención de frenar un programa de supuesta recuperación económica, que arranca este 20 de agosto con una reconversión monetaria.

En Venezuela incluso la oposición considera necesaria la medida. Lo que rechazan es el diseño de la misma, sus tiempos y la manera en que ha sido promovida.

Expertos locales consideran que las condiciones no están dadas para la entrada en vigencia el 20 de agosto y coinciden en que la reconversión, que consiste en un nuevo cono monetario, anclado a la criptomoneda estatal Petro, no frenará una inflación anual de 1.000.000%, según proyecciones del Fondo Monetario Internacional (FMI).

“Necesitas divulgar cómo son los billetes, informar correctamente a la gente cómo es la reconversión y trabajar de la mano con la empresa y la banca para que la economía pueda absorber los billetes y se puedan distribuir”, advirtió la economista venezolana Anabella Abadi.

El proceso de “familiarización” con el que ahora se denominará el Bolívar Soberano inició el 1 de agosto. Pero Trina López, una empleada doméstica de Caracas, le confesó a la Agencia Anadolu, a diez días de la entrada en vigencia del nuevo cono monetario, que no había visto las dos monedas ni los ocho nuevos billetes. Entre los comerciantes también hay confusión. “Es muy poco tiempo”, insistió Abadi.

A finales de mayo, la Asociación Bancaria de Venezuela (ABV) propuso el 1 de septiembre como fecha para la reconversión, pero Maduro, quien inicialmente había propuesto el 4 de junio, decidió posponerlo solo 60 días.

“Para hacer, al menos, tres simulacros, se necesitan por lo menos 90 días”, dijo entonces el presidente de la ABV, Arístides Maza, quien propuso como fecha el 1 de septiembre.

El economista venezolano Manuel Sutherland considera que debería hacerse en octubre. “Creo que se necesita más tiempo (…) es demasiado brusco”, aseguró en entrevista con la Agencia Anadolu.

Sin embargo, todo indica que el 20 de agosto Venezuela estrenará nuevo cono monetario.

Sigue la hiperinflación

El 1 de agosto, la opositora Asamblea Nacional (AN) le pidió al Gobierno que controlara la hiperinflación antes de poner en marcha la reconversión monetaria.

"El Gobierno tiene que tomar medidas serias, no esta sinvergüenzura de quitarle cinco ceros a la moneda. Esta no es la salida", dijo el diputado Rafael Guzmán.

Los expertos coinciden con él. “La reconversión monetaria o introducción del nuevo cono en teoría no tiene absolutamente ninguna influencia en el devenir de la hiperinflación. Es decir, no debería frenarla, ni es una medida antiinflacionaria”, explicó Sutherland.

Sin embargo, el economista prevé el aumento de precios en algunos productos que tienen costos muy bajos, como la gasolina y el transporte público. Actualmente, llenar el tanque de gasolina de un vehículo pequeño puede costar unos 300 bolívares, que representarían 0,003 bolívares soberanos. Pero la moneda de menor denominación será de 0,5, es decir, 50.000 bolívares de los actuales.  

“Puede ser que la reconversión monetaria tenga el efecto negativo de obligar a hacer redondeo para arriba, para llevar esos bienes a 0,5 (bolívares soberanos)”, explicó Sutherland.

De acuerdo con datos de la AN, la inflación el mes de julio fue de 125%. A ese ritmo, según una estimación publicada por un medio local, el 10 de octubre de 2019, es decir, poco más de un año después de la entrada en vigencia del nuevo cono monetario, este perderá su efecto: “Lo que costaba un millón volverá a costar un millón”.

“Ocurriría como en Zimbabue”, advirtió Abadi, quien propone otras medidas para atacar la hiperinflación, que a su juicio comienzan con garantizar la autonomía del Banco Central de Venezuela (BCV). Pese a que está contemplada en la Constitución nacional, expertos locales consideran que el Ejecutivo presiona al BCV.

Además de esto, la economista considera que deben tomarse medidas de ajuste fiscal e implementar una política monetaria “creíble”, con un sistema cambiario “apegado a la realidad”.

Pese a que recientemente la oficialista Asamblea Nacional Constituyente derogó la Ley de Ilícitos Cambiarios, Abadi insiste en que dicha medida no levantó el control cambiario vigente en el país desde 2003.

Sutherland agrega que además es necesario eliminar las leyes que dificultan la producción privada y pública, renegociar la deuda externa y cesar la emisión de dinero sin respaldo.

Anclaje incierto

“Anuncio que la reconversión monetaria va a arrancar el 20 de agosto con la circulación del bolívar soberano, que va tener una nueva modalidad de anclaje al Petro”, dijo Maduro, el pasado 25 de julio.

 “Pareciera que el Gobierno toma esta decisión para tratar de darle sustento al bolívar, para tratar de evitar que el bolívar pierda valor (…). Eso en la práctica no va a funcionar: se está anclando a un petroactivo que no circula y cuyo valor es arbitrario”, explicó Abadi a Anadolu.

Sutherland, por su parte, insiste en que el anclaje de una moneda generalmente se hace con una moneda fuerte. El Petro, a su juicio, “no tiene existencia real y no tiene ninguna importancia, ni siquiera en el mercado nacional de intercambio”.

La del 20 de agosto será la segunda reconversión en la historia de Venezuela. La primera fue también durante el chavismo, en enero de 2008. Con ella nació el Bolívar Fuerte, que después adquirió el nombre simple de su predecesor, el bolívar, aunque con tres ceros menos.

Apenas el pasado viernes 3 de agosto las entidades financieras del país comenzaron a recibir los nuevos billetes. El de mayor denominación será de 500 bolívares soberanos, equivalente a 50 millones de bolívares actuales.

Actualmente, el billete de mayor denominación es de 100.000 bolívares, que a partir del 20 de agosto será 1 bolívar soberano.