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El emblemático Teatro Faenza regresa de un oscuro pasado a los 90 años

Uno de los pocos ejemplos de Art Nouveau en Colombia y en cuyo escenario cantó Gardel, celebra 90 años con la recuperación de su estructura y la restauración de sus bellos murales.

Estatuas, pinturas grutescas y murales, balcones de madera maciza y espaciosos arcos son algunos de los detalles arquitectónicos que adornan este emblemático teatro construido por el arquitecto Arturo Tapia y el ingeniero Jorge Muñoz e inaugurado el 3 de abril de 1924.

En su época se trató de un diseño innovador que fue 'de los primeros en utilizar hormigón armado y ladrillo en su fachada', lo que produjo una 'ruptura con la arquitectura republicana, que era vista por los ciudadanos como muy institucional', dijo el historiador, Enrique Bautista.

En las épocas de oro del Faenza se presentaron en su escenario artistas como el célebre Carlos Gardel y el cubano Miguel Matamoros pero, según cuenta Bautista, la migración de la población que vivía en el centro de Bogotá, el cambio de propietarios y 'la desatención estatal' lo llevaron a la decadencia.

En la etapa crítica, en los años 70, se usó para la proyección de películas pornográficas, y se sospecha que en su interior se grabaron escenas de mutilaciones, violaciones y otros crímenes en lo que se conoce como 'cine snuff', debido al hallazgo de un misterioso sótano en donde se encontraron artefactos de tortura y rastros de sangre sobre algunos muros.

Tras 27 años en los que el Faenza se sumió en la perdición, en 1997 fue declarado bien de interés cultural como continuidad de un decreto de 1975 que lo clasificaba como monumento nacional, lo que le ayudó a sobrevivir.

En 2002 la Universidad Central concursó para hacerse dueña del teatro y ganó con un proyecto 'de estudios y restauración, no de remodelación directa', dijo a Efe la restauradora y especialista en pintura mural María Carolina Leiva.

En ese momento, según Leiva, el teatro 'no parecía tener muchos valores, no se conocía a fondo su historia', pero cuando se empezaron a hacer los estudios en 2005 descubrieron que era un 'tesoro en pleno centro de Bogotá'.

Los murales del interior, que se esconden bajo unas 30 capas de pintura, fueron encargadas a los hermanos Colombo y Mauricio Ramelli, con la asesoría de su padre, el artista suizo Luigi Ramelli, que fue invitado por el Gobierno Nacional para decorar el Teatro Colón en el siglo XIX.

A partir de estos descubrimientos y de los resultados de la investigación se ha iniciado un proyecto de revitalización que 'ya terminó la parte estructural' de la edificación y 'avanza en un 30 % en la restauración artística' de los murales, agregó Leiva.

Esta obra ayudará a impulsar la renovación del centro de Bogotá que se encuentra 'muy deteriorado y venido a menos', explicó el rector de la Universidad Central, Rafael Santos.

Sin embargo, al Faenza 'aún le falta dotación de luces, sonido, sillas y terminar de redondear las obras de restauración que son las más costosas', agregó Santos, quien estima 'que en un par de años como máximo la obra esté completada'.

Con motivo del 90 aniversario del Faenza el cineclub de la universidad preparó un ciclo de 19 películas de los años 20 que fue estrenado en el Teatro México esta semana.

Entre las obras destacan 'El moderno Sherlock Holmes' (1924), de Buster Keaton; 'La caja de Pandora' (1929), de Georg Wilhelm Pabst, y entre las nacionales, 'Aura o las violetas' (1924), de Pedro Moreno Garzón y Vicenzo Di Doménico, y 'La tragedia del silencio' (1924), de Arturo Acevedo Vallarino, entre otras.

El aniversario incluye además una serie de coloquios y reflexiones académicas sobre la técnica en el cine, Bogotá en la década de 1920 y la evolución del cine mudo al sonoro, según la Universidad Central.