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La Fundación Mapfre revisa al fotógrafo de la nitidez, Albert Renger-Patzsch

La más amplia retrospectiva fuera de Alemania del fotógrafo Albert Renger-Patzsch, símbolo de la llamada Nueva Objetividad, se podrá ver desde el día 22 en la Fundación Mapfre de Madrid, que mostrará 185 imágenes y material documental desde la década de 1920 hasta la de 1960.

Madrid, 20 jun (EFE).- La más amplia retrospectiva fuera de Alemania del fotógrafo Albert Renger-Patzsch, símbolo de la llamada Nueva Objetividad, se podrá ver desde el día 22 en la Fundación Mapfre de Madrid, que mostrará 185 imágenes y material documental desde la década de 1920 hasta la de 1960.

Renger-Patzsch (Wurzburgo, 1897 - Soest, 1966), una de las grandes figuras de la fotografía del siglo XX, defendía una mirada despegada y la identidad estética y conceptual de la fotografía frente a la pintura.

Para el comisario de la exposición, Sergio Mah, volver la mirada a este fotógrafo y a su momento histórico "ayuda a reflexionar sobra la situación actual de la fotografía".

Este creador no solo se expresó con la imagen sino a través de los libros que escribió, más de 40, y esta exposición es una oportunidad para reflexionar sobre un momento decisivo en el arte de los años 20 en Europa y la concepción de lo que era la fotografía en ese ambiente, subrayó el comisario.

"El secreto de una buena fotografía es el realismo", decía Renger-Patzsch (1897-1966), quien argumentaba también que "la fotografía reduce el mundo en color a un rectángulo en blanco y negro; y, como el más modesto arte, requiere buen gusto, capacidad de abstracción, fantasía y concentración".

Se trata de un fotógrafo de entreguerras que concebía la imagen como algo de "extrema sencillez y sobriedad", pero con rigurosos planteamientos técnicos.

Y es que la Nueva Objetividad basaba sus principios en las posibilidades técnicas que ofrecía la fotografía y en una mirada distante y aséptica.

Renger-Patzsch reivindicó la identidad propia de la fotografía frente a las vanguardias de la época, género que quería separar de la herencia de la pintura y de los experimentalismos que practicaban aquellas.

La muestra se divide en seis series temáticas y cronológicas. La primera de ellas, "El diseño de la naturaleza", con las fotografías de flores y plantas que hizo el autor en una serie de escritos bajo el título "Die Welt der Pflanze" (El mundo de las plantas) en 1924. Todas ellas con una apurada técnica y con la máxima claridad y objetividad posibles.

La segunda, "Del paisaje vernáculo a la ciudad moderna", muestra el trabajo de Renger-Patzsch en tres importantes libros con temas diversos como interiores y exteriores, paisajes y retratos, motivos arquitectónicos y actividades cotidianas, en los que refleja la relación entre un territorio peculiar y sus habitantes, entre naturaleza y cultura.

En "Visión de las cosas", el fotógrafo publica su libro más célebre "Die Welt ist schön" (El mundo es bello), en 1928, que es donde condensa su ideario y donde están muchas de sus imágenes características, como la fotografía de vasos y copas de cristal y la sombra que éstos proyectan con máxima nitidez

"Paisajes del Ruhr. Topografía de una transformación" recoge las imágenes de la industria del Ruhr, adonde se mudó el fotógrafo con su familia en 1929. Una sección que es todo un documental de la industria alemana. Fotografías que muestran cómo la industria crea un paisaje de un realismo extremo.

Le siguen las fotografías de "Arquitectura y objetos industriales. Geometría y serialidad", en el que el autor recuerda que la fotografía es el medio mas eficaz para representar la realidad que genera la industrialización, a la que retrata como si fuera un conjunto geométrico. EFE

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