Santaolalla usó el mismo proceso creativo en "The Last of Us" y "Babel"
Gustavo Santaolalla, compositor de la música del videojuego, afirmó que para la composición se inspiró en la historia la relación emocional de los personajes que en las imágenes.
"Me pasó igual que cuando compongo para el cine, no me guío tanto por las imágenes filmadas sino en cómo me impacta la historia, y la relación familiar y emocional existente entre los personajes", según Santaolalla, ganador de dos premios Óscar por las bandas sonoras de "Brokeback Mountain" y "Babel".
Revela que el director creativo del videojuego, Neil Druckmann, se inspiró en su música para componer algunas escenas de la trama entre dos supervivientes veinte años después de una pandemia mundial provocada por un hongo.
Reconoce que había visto poco del videojuego porque mientras "iba componiendo la música, se iba paralelamente creando ''The Last of us'' y aunque elogia la calidad de los "grandes" directores con los que ha trabajado, señala que "nunca había compuesto con tanta libertad".
Desde que su abuela le regaló una guitarra a los cinco años, Santaolalla no ha parado de pensar en la música aunque no sepa "ni leer ni escribir partituras".
La libertad para fusionar melodías fue otra de las facetas que elogia del director creativo: "Cuanto más experimental he sido, más le ha gustado a Druckmann, quien siempre me dio rienda suelta para hacer todo lo que quería".
Recordó que su primer trabajo fue con quince años al poner música a un cortometraje del padre de un compañero de colegio y con dieciséis firmó su primer contrato discográfico y empezó su carrera discográfica como artista y productor musical de la banda Arco Iris.
En plena dictadura argentina en la década de los 70 decidió abandonar su país y establecerse en Los Ángeles, donde ha sido productor de artistas como Juanes o Julieta Venegas y que le llevó a ganar "unos cuantos Grammys", explica Santaolalla.
Tras poner música a películas como "The Insider", protagonizadas por Al Pacino y Russel Crowe, y demás producciones cinematográficas no oculta el deseo de seguir componiendo para los videojuegos porque además de considerar "muy poderosa la interacción", es algo que le ha "fascinado".
Revela que el director creativo del videojuego, Neil Druckmann, se inspiró en su música para componer algunas escenas de la trama entre dos supervivientes veinte años después de una pandemia mundial provocada por un hongo.
Reconoce que había visto poco del videojuego porque mientras "iba componiendo la música, se iba paralelamente creando ''The Last of us'' y aunque elogia la calidad de los "grandes" directores con los que ha trabajado, señala que "nunca había compuesto con tanta libertad".
Desde que su abuela le regaló una guitarra a los cinco años, Santaolalla no ha parado de pensar en la música aunque no sepa "ni leer ni escribir partituras".
La libertad para fusionar melodías fue otra de las facetas que elogia del director creativo: "Cuanto más experimental he sido, más le ha gustado a Druckmann, quien siempre me dio rienda suelta para hacer todo lo que quería".
Recordó que su primer trabajo fue con quince años al poner música a un cortometraje del padre de un compañero de colegio y con dieciséis firmó su primer contrato discográfico y empezó su carrera discográfica como artista y productor musical de la banda Arco Iris.
En plena dictadura argentina en la década de los 70 decidió abandonar su país y establecerse en Los Ángeles, donde ha sido productor de artistas como Juanes o Julieta Venegas y que le llevó a ganar "unos cuantos Grammys", explica Santaolalla.
Tras poner música a películas como "The Insider", protagonizadas por Al Pacino y Russel Crowe, y demás producciones cinematográficas no oculta el deseo de seguir componiendo para los videojuegos porque además de considerar "muy poderosa la interacción", es algo que le ha "fascinado".






