Eln retiene personas para tener una forma de interlocutar con el adversario: Iglesia
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Luego de participar en la liberación del cabo Jair de Jesús Villar, ocurrida en la mañana del domingo en zona rural del Bajo Cauca antioqueño, el arzobispo de Cali, monseñor Darío de Jesús Monsalve, afirmó que pese a los acercamientos aún se está lejos de un proceso de paz formal entre el Eln y el Gobierno Nacional.
Monseñor Monsalve explicó que los acercamientos han sido difíciles y que no ve un proceso de paz formal cerca, "eso no es pesimismo, significa que lo que no se comienza ahora no se va a terminar nunca y ya se ha comenzado. Ese es el mérito del momento presente, se comenzó, se ha perseverado por más de 3 años en La Habana y ahora hay que ir construyendo las condiciones para estos grupos como el Eln, que han sido mirados como un grupo minoritario y calificados con actitudes prepotentes".
El prelado afirmó que la liberación del cabo, de quien dijo fue entregado en buenas condiciones de salud, sí se puede interpretar como un gesto de buena voluntad, pues "el Eln sí entiende que este acto de liberación es un gesto distinto a la fuerza, a la amenaza y a la prepotencia".
Sin embargo, aclaró que actualmente para las guerrillas “es muy difícil, costoso y riesgoso tener secuestrados, gracias al avance de las comunicaciones y la manera de rastrear las zonas”. Para monseñor Monsalve, el Eln secuestra “como parte de su estrategia de sostenibilidad física. Tener secuestrados significa tener el escudo y la forma de interlocutar con el adversario”.
Sobre el funcionario de la gobernación de Norte de Santander, Ramón José Cabrales, secuestrado en septiembre pasado, indicó que se ha hablado del tema pero que hay otros secuestrados en el país.
"Hay que liberar la verdad, aunque sea dolorosa en muchos casos, y liberar hasta donde sea posible el duelo. Es decir, devolver las cenizas, los cadáveres, dar las indicaciones de qué pasó para que las familias cierren esa etapa. Eso es urgente y creo que el Eln está en esta dinámica, en un forcejeo grande con el Gobierno Nacional para entender que no son un apéndice que hay que colgar del proceso de La Habana", afirmó el arzobispo.
Monseñor Monsalve explicó que los acercamientos han sido difíciles y que no ve un proceso de paz formal cerca, "eso no es pesimismo, significa que lo que no se comienza ahora no se va a terminar nunca y ya se ha comenzado. Ese es el mérito del momento presente, se comenzó, se ha perseverado por más de 3 años en La Habana y ahora hay que ir construyendo las condiciones para estos grupos como el Eln, que han sido mirados como un grupo minoritario y calificados con actitudes prepotentes".
El prelado afirmó que la liberación del cabo, de quien dijo fue entregado en buenas condiciones de salud, sí se puede interpretar como un gesto de buena voluntad, pues "el Eln sí entiende que este acto de liberación es un gesto distinto a la fuerza, a la amenaza y a la prepotencia".
Sin embargo, aclaró que actualmente para las guerrillas “es muy difícil, costoso y riesgoso tener secuestrados, gracias al avance de las comunicaciones y la manera de rastrear las zonas”. Para monseñor Monsalve, el Eln secuestra “como parte de su estrategia de sostenibilidad física. Tener secuestrados significa tener el escudo y la forma de interlocutar con el adversario”.
Sobre el funcionario de la gobernación de Norte de Santander, Ramón José Cabrales, secuestrado en septiembre pasado, indicó que se ha hablado del tema pero que hay otros secuestrados en el país.
"Hay que liberar la verdad, aunque sea dolorosa en muchos casos, y liberar hasta donde sea posible el duelo. Es decir, devolver las cenizas, los cadáveres, dar las indicaciones de qué pasó para que las familias cierren esa etapa. Eso es urgente y creo que el Eln está en esta dinámica, en un forcejeo grande con el Gobierno Nacional para entender que no son un apéndice que hay que colgar del proceso de La Habana", afirmó el arzobispo.