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"Mientras yo leía libro de suicidio, el señor me pedía permiso para ir al baño"

Escuche la crónica sobre una de las pasajeras del avión con la ruta Madrid-Cali, en el que un pasajero se suicidó en el baño.

Las redes sociales se conmocionaron con la noticia del suicidio de un hombre de 50 años al interior de un baño en un avión que aterrizó en Cali, procedente de Madrid, España.

Según las autoridades, se trataba del señor Nelveris Osorio Restrepo, cuya familia es del Eje Cafetero. Sus seres queridos lo esperaban, pero en lugar de un abrazo, recibieron su cadáver.

Nelveris viajó solo desde Madrid en el vuelo 015 de Avianca, que arribó en horas de la noche del miércoles.  

En el mismo vuelo estaba Linda Suaza, quien vive en España hace 2 años y medio, donde es estudiante. Linda viajó a Cali por un problema de salud y no durmió durante las 10 horas del vuelo, casi siempre permaneció de pie en el pasillo, donde se encontró varias veces con Nelveris, para ella un hombre desconocido, que parecía ansioso cuando varias veces iba y regresaba del baño en la parte trasera del avión.

Linda no recuerda muy bien la apariencia del hombre de 50 años.

“El señor siempre era ‘permiso, permiso’, siempre iba al baño. Por qué me di cuenta que era él, porque cuando se dieron cuenta que había fallecido bajaron la maleta de mano y me di cuenta que era el señor que siempre me pedía permiso, no sé si era que lo estaba pensando, pero la verdad sí fue bastantes veces al baño”, aseguró Linda.

La mujer calculó que el hombre fue 9 veces al baño, aunque por las 10 horas de vuelo, no le pareció que fuera una señal de alarma.

Cuando el piloto estaba próximo a aterrizar en suelo colombiano las azafatas hicieron los protocolos rutinarios, entre ellos, revisar las compuertas, verificar que los pasajeros estuvieran en su puesto con su cinturón, y que no hubiese nadie en el baño de la aeronave. Pero lo rutinario se convirtió en tragedia cuando abrieron la puerta del sanitario.

Los pasajeros desconocían qué pasaba y empezaron a murmurar, preguntándose qué había provocado el desespero de la azafata que corrió a la cabina de mando.

“Vimos pasar una azafata corriendo... claro todo el mundo como ‘qué pasó’, todo el mundo se quedó en silencio”, aseguró Linda.

Pero los sorprendió que repitió el angustiante recorrido. La tripulación les manifestó que una persona estaba enferma.

“Pasó otra vez corriendo, eso ya no era normal, volvió otra vez a correr, ‘permiso, permiso por favor, por favor’, pero no decían nada”, relató la joven.

Minutos después aterrizaron en Cali, con la sorpresa de otro anuncio de la azafata.

“Un médico por favor, todo ocurrió atrás, fue en el baño de atrás, nadie se pare, por favor no bajen las maletas, por favor tengan un poquito de paciencia”, recuerda.

Los pasajeros entendieron la emergencia, pero empezaron a desesperarse con el pasar del tiempo, porque muchos tenían otras conexiones aéreas.

“Pasó media hora, 40 minutos, 1 hora, claro, había conexiones, todo el mundo se empezó a levantar, bajaban las maletas”.

Las personas en los pasillos, bajando sus maletas, desobedeciendo la instrucción después de tanto tiempo de espera, desató la angustia de una de las azafatas quien no pudo guardar más silencio y gritó:

“’Es que no entienden que alguien se ahorcó en el baño? Hay un muerto, por favor, tengan paciencia’, ayy apenas dijo eso, todos nos miramos, un muerto? Cómo así”... relató Linda Suaza.  

Las miradas se fijaron en el baño trasero del avión, pero no se podía observar nada.

Aunque los viajeros estaban en silencio y consternados, una joven de 16 años, irrumpió la tranquilidad...

Las angustiadas azafatas tuvieron que atender otra emergencia. La joven tenía un ataque de pánico. La azafata, por miedo a perder el control total de la situación, les dio vía libre para que salieran del avión.

Cuando Linda y los demás pasajeros bajaban del avión, llegó la policía, el CTI a hacer el levantamiento del cadáver.

El coronel Javier Navarro, comandante de la Policía del Valle, entregó más detalles que confirmarían que habría sido un suicidio en el baño del avión que viajaba de Madrid a Cali. 

El ambiente de tensión a la salida del avión era asfixiante.

Si Linda por su problema de salud no había podido dormir en el avión, mucho menos cuando llegó a su casa en Cali, donde la escena del señor que le pedía permiso en repetidas ocasiones en el pasillo, para ir al baño, y quien habría terminado suicidándose, le daba vueltas en su cabeza.

Linda recordó algo que le causó extrañeza. Cada vez que el señor Nelveris Osorio pasaba por el pasillo y le pedía que le diera persmio para ir al baño, ella estaba leyendo un libro en su ipod que hablaba, curiosamente, sobre el suicidio, algo que le causa escalofrío.