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Este es el conmovedor testimonio de una niña abusada sexualmente por su profesor de fútbol

Estefanía narró en La W lo que tuvo que vivir cuando su entrenador y profesor abusó de ella sexualmente.

Abusos sexuales en el fútbol femenino colombiano. Foto: Juan David Duque

La W pudo conocer el caso de una niña menor de edad que fue presuntamente abusada sexualmente por parte de su entrenador en una escuela de fútbol de su barrio. Robert Trujillo, quien tenía 48 años cuando comenzó presuntamente a abusar de la pequeña Estefanía* de 12 años, también era profesor de educación física en la institución donde estudiaba.

Estefanía dio su testimonio en La W y contó que tuvo que irse a vivir a otro lugar por lo que no regresó a estudiar “Mis compañeros comenzaron a saber que me había pasado y todos comenzaron a señalarme, todo dicen que esa es la ‘niña de la violación’ y mi vida ha cambiado mucho”.

La niña contó que el hombre la amenazaba si ella no hacía lo que él quería, “Nos veíamos en el colegio y en la escuela de futbol, me amenazaba me decía que si contaba o mostraba algo, la palabra de él iba a pesar más que la mía”.

La menor aseguró que nunca estuvieron en la Escuela de Fútbol, sino que “a veces me decía que llegara a su casa, pero casi siempre en el colegio, en la parte del salón deportivo, hacíamos ‘eso’; Cuando yo tenía clase con él, me sacaba, me decía que fuera a la sala por un balón o un cono y me decía que lo esperaba ahí”.

Narró que ese tipo de actos, se daban “cuando él quería, especialmente, cuando tenía clase con él, los días que tenía sudadera, no le gustaba cuando yo me iba en un uniforme, creo que por las medias que me ponía”.

Ella afirmó que él se enojaba si ella no iba cuando él se lo pedía y que tardaban “entre cinco y 10 minutos encerrados, porque él sabía que alguien podía entrar”.

También narró que él solo le hablaba cuando estaba el colegio, “porque siempre estaba con la esposa en la casa, cuando estaba solo, me escribía al celular y me pedía que le mandara vídeos, también él me mandaba”.

“Yo me sentía utilizada, triste y hasta culpable por no poderle decir que no quería. Uno se traumatiza con eso, puede ser que uno no muestre lo que está sintiendo, pero yo digo que “la embarré” puntualizó.

“Antes de que yo saliera del colegio, mis amigos ya sospechaban algo, un amigo me preguntó “que por qué pasaba tanto tiempo con él, por qué siempre me sacaba del salón” dijo.

Estefanía explicó que no contó lo sucedido “porque tenía miedo, si yo contaba mi vida futbolísticamente se iba a acabar y así fue, yo no quiero volver a jugar fútbol aquí en Colombia”. Desde hace cinco meses ella no juega y de acuerdo con su madre, “Ella no quiere volver a tocar un balón”.

A pesar de eso, ella afirmó que denunció y les contó a sus papás “para que no les pase lo mismo que a mí me pasó. Las que ya sufrieron eso, es mejor que hablen y le cuenten a sus papás, a su familia”.

De otro lado, Estefanía habló de sus sueños y contó que para ella el futbol es lo más importante en su vida y que admira a Falcao “porque a pesar de todo lo que ha pasado sigue siendo El Tigre” y a Yoreli Rincón, “porque es una luchadora”.

También habló de la importancia de prevenir estos hechos y la relevancia que tiene las instituciones educativas en este proceso “en el colegio nunca me alertaron, ellos podrían saber lo que estaba pasando y no eran capaces de hacer nada”. Agregó lo que para ella, son señales y consejos para quienes pueden estar pasando por lo mismo “la primera señal de alerta es que nos toquen el cuerpo, eso no se puede permitir; la segunda el acoso, la tercera no hay que darle la confianza a todas las personas, la cuarta es ser valiente y tener la fortaleza de contar lo que pasa a los papás” dijo.

De igual forma, su mamá, contó que el hombre se encuentra en la cárcel, esperando una condena y que la familia está unida en pro de la recuperación de su hija, “estamos en un proceso en la casa, unidos alrededor de la niña para que se anime de nuevo a jugar. Este personaje quiso arrebatarle los sueños y casi lo logra, pero aquí estamos para salir adelante”.

De otro lado, La W conoció que el presunto abusador, tenía quejas adicionales de otras estudiantes desde el año 2014, uno de esos fue de una niña de catorce años que narró “Me pidió besos, me propuso que nos encerráramos en el salón de los balones (…) Yo pude ver al profesor con una niña de séptimo y él estaba entre las piernas de ella”.

Para Estefanía es un alivio que Trujillo esté en la cárcel y espera “que nunca salga”.

*Nombre cambiado para proteger la identidad de la fuente