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Seguir la ley de la Iglesia no es encubrir, dice cardenal Castrillón

En un diálogo amplio con la W desde Roma, el cardenal Darío Castrillón dijo que nunca encubrió ni felicitó a un sacerdote acusado de pedofilia porque la Iglesia Católica es "clarísima en el repudio" de esas prácticas.

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En diálogo exclusivo desde Roma con la W, el cardenal Darío Castrillón dijo que nunca "encubrió y felicitó" a un obispo por no haber denunciado a un sacerdote acusado de pedofilia porque la Iglesia Católica es "clarísima en el repudio" de esas practicas.

"La Iglesia es clarísima en el repudio de la pedofilia. El Papa Benedicto XVI nos está llevando por el camino de Cristo y fue Él quien nos habló de los grave que es escandalizar a un niño", explicó el cardenal.

Castrillón ha recibido muchas críticas por la publicación de una carta de felicitación a un obispo francés por no haber denunciado ante la administración civil a un sacerdote acusado de pederastia.

Indicó que felicitó al sacerdote porque cumplió la "ley divina y clesiástica", además mantuvo la tradición de la iglesia “de no arrodillarse ante el poder civil”.

“Mi carta no es encubrimiento, lo que hay es el interés de la iglesia para que haga lo que tiene que hacer (…) es más grave decirle a un hombre ‘yo te absuelvo' que llevarlo a la cárcel’. Ese obispo le quitó los poderes eclesiásticos y eso no es encubrir”, explicó.

En la carta, de 2001, que ha suscitado la controversia, Castrillón alababa al obispo francés Pierre Pican por no haber denunciado ante la administración civil al sacerdote Rene Bissey, acusado de abusos a menores.

Castrillón dijo que fue el mismo Jesús quien les mostró que la pedofilia era un delito, y que por eso el Papa Benedicto XVI lo califica como un hecho “horrendo”.

El cardenal también confirmó que canceló su viaja a Washington, Estados Unidos, lugar donde tenía planeado realizar una eucaristía, porque había un grupo de gente que se oponía a su presencia.

“Me dijeron que podía haber irrespetos y que no podían garantizar que no hubiera problemas”, señaló.

El sacerdote Bissey fue sentenciado a 18 años de prisión por violar a un niño y por abusar de otros diez menores.