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El mundo recuerda a Mandela en los 100 años de su nacimiento

Mandela escogió el camino de la reconciliación y el amor sobre la venganza para llevar una paz sostenible a Sudáfrica.

Nelson Mandela. Foto: Agencia Anadolu

Nelson Mandela, ícono conocido a nivel mundial y el primer presidente negro de Sudáfrica, fue recordado este miércoles en los 100 años de su nacimiento.

Mandela nació en el pueblo de Mvezo, en la provincia de Cabo Oriental, en Sudáfrica, el 18 de julio de 1918, y se convirtió en un símbolo de la lucha en contra del régimen del apartheid.

La razón por la cual es admirado en todo el mundo es que decidió aferrarse al perdón y el amor en el país en lugar del odio contra el régimen del apartheid.

Mandela, quien recibió el nombre de Rolihlahla Dalibhunga cuando nació, fue nombrado como Nelson en el primer día de su escuela por su maestro.

Su oposición frente a la discriminación racial en las etapas posteriores de su educación y el boicot a la posición del consejo representativo estudiantil sobre la demanda de los estudiantes hizo que lo expulsaran de la escuela. Este fue el primer precio que tuvo que pagar por su causa.

El joven Mandela se graduó de la escuela de leyes y abrió un bufete de abogados con Oliver Tambo como el primer abogado negro del país.

El legendario líder se unió al Congreso Nacional Africano (CNA) a la edad de 25 años y allí fundó la Liga Juvenil del partido en coordinación con sus compañeros cercanos: Walter Sisulu y Oliver Tambo, quienes defendieron la lucha por la igualdad contra la supremacía blanca.

Mandela comenzó a adquirir un papel activo en el partido y abogó por transformar el CNA en un movimiento popular de base. Esto dio lugar a que lo arrestaran varias veces por sus opiniones, y el gobierno también le prohibió participar en actividades políticas.

Masacre de Sharpeville

La policía asesinó a 69 manifestantes durante una marcha organizada por el CNA después de que el régimen del apartheid lo declarara ilegal en 1960.

Después del asesinato, al cual se refieren como la “masacre de Sharpeville” en todo el mundo, el Gobierno siguió oprimiendo el movimiento de la resistencia y arrestó a miles de personas.

En 1964, Mandela renunció a la resistencia pasiva y prosiguió a viajar para recolectar armas y ayuda monetaria. A su regreso fue arrestado y procesado con los cargos de provocación pública e intento de derrocar el Gobierno. Recibió una sentencia de cadena perpetua en prisión.

Antes de ser sentenciado, Mandela pronunció un discurso histórico en el que dijo: “Durante toda mi vida me he dedicado a esta lucha de los africanos. He luchado contra la dominación de los blancos y he luchado contra la dominación de los negros. He anhelado el ideal de una sociedad libre y democrática en la que todas las personas vivan juntas en armonía y con igualdad de oportunidades. Es un ideal por el que espero vivir y que espero lograr. Pero si es necesario, es un ideal por el que estoy dispuesto a morir”.

Libertad después de 27 años de cárcel

Mandela fue enviado a la prisión de máxima seguridad de Robben Island. Después de pasar 18 años allí, fue transferido a la prisión de máxima seguridad Pollsmoor en Ciudad del Cabo.

Con la campaña internacional iniciada por su amigo Oliver Tambo, Mandela se convirtió en el símbolo de la lucha contra el régimen del apartheid. En la década de 1980, la lucha contra el racismo se extendió por todo el mundo.

Con el aumento de las presiones externas y los cambios internos, Mandela fue liberado el 11 de febrero de 1990. Levantaron las restricciones que tenía el CNA sobre los grupos políticos proscritos.

Primer presidente negro del país

En 1994, Mandela participó en las primeras elecciones democráticas del país para convertirse en el primer presidente negro de Sudáfrica.

A partir de ahí, comenzó su misión de ser un líder democrático para los sudafricanos cristianos, musulmanes, judíos e hindúes.

Hizo que Frederik Willem de Klerk, el ex presidente del régimen de apartheid, fuera vicepresidente de su gobierno, en contra de la presión pública que buscaba la transferencia completa del poder a los sudafricanos negros. Mandela mantuvo un delicado equilibrio entre las dos razas y evitó la idea de venganza prefiriendo la paz sostenible en el país.

En 1993, Mandela y De Klerk recibieron conjuntamente el Premio Nobel de la Paz por su trabajo para abolir el apartheid en Sudáfrica.

Mandela no se postuló a la reelección cuando expiró su mandato de cinco años y entregó el poder en 1999 a su compañero Thabo Mbeki, quien ganó las elecciones.

Después, Mandela dedicó su vida a proyectos sociales, entre estos, el SIDA, la enfermedad de transmisión sexual que ha matado a tantas personas, incluido su hijo. También trabajó para el progreso de Sudáfrica en diferentes campos con su Fundación Nelson Mandela.

La salud de Mandela se deterioró en 2011 y murió el 5 de diciembre de 2013 en su casa. Tenía 6 hijos provenientes de 3 matrimonios.

Varios eventos y simposios se llevarán a cabo en todo el mundo para conmemorar el centenario de Mandela, el símbolo de la libertad.