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El sirio atrapado hace 57 días en un aeropuerto de Malasia habla en La W

Hassan Al-Kontar llegó al aeropuerto de Kuala Lumpur pero ha podido salir porque su visa de turista se venció; y tampoco puede viajar a otro país.

Hassan Al-Kontar. Foto: Twitter Hassan Al-Kontar

Hace 57 días vive en un aeropuerto. Se trata del sirio Hassan Al-Kontar, quien llegó a Kuala Lumpur (Malasia) con el objetivo de seguir su ruta hacia Ecuador, pero las autoridades de ese país le impidieron abordar un avión porque su visa había caducado. Así mismo, el gobierno de Malasia no admitió que saliera de esta terminal aérea teniendo en cuenta que tampoco era admitido en ese país. Hassan está atrapado.

El sirio le contó a La W Radio que huyó de su país porque no quería hacer parte del Ejército y mucho menos hacer parte de una guerra que le parece absurda y fratricida. De hecho, por haber desertado no puede regresar a Siria, teniendo en cuenta que lo espera la cárcel y posiblemente la muerte.

Cuenta Hassan Al-Kontar que estuvo viviendo en los Emiratos Arabes, donde  trabajó con una aseguradora, pero tuvo problemas con sus permisos de residencia. Así, con los días contados para que se le venciera su visa, viajó a Camboya donde estuvo un mes laborando en varios lugares con el objeto de ahorrar y poder llegar a Ecuador, país en el que posiblemente podría establecerse legalmente. De Camboya viajó a Malasia y ahí se congeló su sueño.

En estos casi dos meses que lleva durmiendo en los pasillos del aeropuerto de Kuala Lumpur, le ha tocado ingeniárselas para comer, asearse y solicitar ayuda internacional. Cuenta el sirio que hace poco, ocho jóvenes de nacionalidad estadounidense y canadiense llegaron al aeropuerto para ayudarlo. Ellos ya realizaron la documentación y solicitud al gobierno de Canadá para que se le acepte el ingreso a ese país y pueda iniciar un proceso de visa de trabajo y tal vez después, obtener la residencia.

Hassan le dijo a La W que los chicos le dieron un poco de dinero con el objeto de que pueda alimentarse. Cuenta el hombre que los empleados de servicio y atención del aeropuerto ya lo conocen y con ellos se la lleva muy bien; lo que no sucede con altos mandos de ese terminal.

A la pregunta de si ha intentado salir del aeropuerto, Hassan aseguró que está cansado de huir y no tener una vida estable. Que no lo va a hacer. Que se encuentra esperando que algún país le dé una mano y pueda vivir y trabajar de manera legal.

A su familia no la ve hace más de siete años y cuenta que lo que más le duele es no poder haber ido al funeral de su padre quien murió en el año 2016. Mientras tanto su madre y sus dos hermanos viven en medio de la absurda guerra de Siria.