Escuche ahora

Hora 22

Con Eduardo Peña


Síguenos en:

Ciudades

Selecciona tu emisora

Expresidente de Corte Africana de DD.HH. aboga por una justicia panafricana

El expresidente de la Corte Africana de Derechos Humanos, Augustino Ramadhani, abogó hoy en una entrevista con Efe por conformar una justicia panafricana, en base al principio de la jurisdicción universal y al Protocolo de Malabo, que refiere la creación de un órgano judicial para el continente.

Asunción, 7 oct (EFE).- El expresidente de la Corte Africana de Derechos Humanos, Augustino Ramadhani, abogó hoy en una entrevista con Efe por conformar una justicia panafricana, en base al principio de la jurisdicción universal y al Protocolo de Malabo, que refiere la creación de un órgano judicial para el continente.

Ramadhani, quien abandonó su cargo al frente de la Corte el pasado 5 de septiembre y fue sustituido por el juez Sylvain Oré, de Costa de Marfil, participó este viernes en Asunción de la última sesión de la Cumbre de Integración por la Paz (Cumipaz).

El expresidente de la Corte Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos afirmó que la institución, creada en 1998, avanza hacia su fusión con la Corte de Justicia de la Unión Africana para crear el primer tribunal del continente que tenga jurisdicción sobre crímenes internacionales: la Corte Africana de Justicia y Derechos Humanos.

Explicó además que, en 2014, la Unión Africana adoptó las enmiendas al Protocolo de Malabo, que extiende la jurisdicción de la futura Corte a los crímenes contemplados en las leyes internacionales y los crímenes trasnacionales, entre los cuales se encuentran el genocidio o los crímenes de guerra.

Ramadhani también dijo que esta futura Corte se enmarcará en el principio de la jurisdicción universal, y recordó que esta doctrina jurídica cuenta en África con el precedente del juicio en Senegal al exdictador de Chad Hissene Habré, que se inició el pasado año.

Añadió que esta futura Corte tendrá un camino diferenciado del de la Corte Penal Internacional, a la que países como Kenia han calificado de "racista" y "colonialista", una opinión que, según Ramadhani, comparte la propia Unión Africana.

Puntualizó además que, hasta el momento, la Corte Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos no tiene potestad para juzgar crímenes, por lo que no puede hacer intervenciones ante denuncias de vulneración de derechos humanos, como las registradas en la región de Darfur, en Sudán, en conflicto desde 2003.

En relación con este conflicto, la Corte Penal Internacional (CPI) ordenó en 2009 la detención del presidente del país, Omar al Bashir, acusado de genocidio y otros crímenes de lesa humanidad.

El arresto del mandatario sudanés constituye una obligación de los países firmantes del Estatuto de Roma, tratado fundacional de la CPI, pero la orden fue ignorada por países como Kenia o Sudáfrica, adonde viajó Al Bashir en los últimos años.

La desobediencia a esta orden tensó aún más las relaciones entre la CPI y la Corte Africana, dos instituciones entre las cuales Ramadhani dijo hoy que "no existe conexión".

Ramadhani participó este viernes por primera vez de la Cumipaz, que se comenzó a celebrar en 2015 en Santiago de Chile, y apostó porque la próxima edición de la cumbre se desarrolle en la ciudad de Arusha (Tanzania), donde se encuentra la sede de la Corte Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos.

En esta ciudad también se ubica la sede del Tribunal Penal Internacional para Ruanda, encargado de juzgar a los responsables del genocidio que acabó con la vida de más de 800.000 personas en 1994 en ese país.

Ruanda abandonó en marzo la Corte Africana de Derechos Humanos, después de que la institución aceptara escuchar el caso de Stanley Safari, un exsenador que en 2009 fue condenado por un tribunal Gacaca (justicia comunitaria) a cadena perpetua, en relación con cargos vinculados al genocidio en el país. EFE

msd/jm/arm