Escuche ahora

Música W

con Equipo W


Síguenos en:

Ciudades

Selecciona tu emisora

La Unión Africana cumple años con pocos logros y grandes retos por delante

La Unión Africana (UA) celebra hoy 16 años de la firma de la Declaración de Sirte (Libia), su documento fundacional, con una lista muy larga de retos y deberes pendientes y otra más bien corta en la que mostrar sus logros como máxima institución política de África.

Omer Redi

Adis Abeba, 9 sep (EFE).- La Unión Africana (UA) celebra hoy 16 años de la firma de la Declaración de Sirte (Libia), su documento fundacional, con una lista muy larga de retos y deberes pendientes y otra más bien corta en la que mostrar sus logros como máxima institución política de África.

El 9 de septiembre de 1999 los países africanos, reunidos bajo el auspicio de Muamar el Gadafi, daban un paso histórico para enterrar a la Organización para la Unidad Africana -creada en 1963 para liderar la descolonización- e iniciar un proyecto de integración continental muy ambicioso, pero, eso sí, a largo plazo.

"Aunque parte del continente está en paz y hay relaciones económicas y políticas entre algunos países, hay otra parte que se desintegra entre movimientos separatistas", explica a Efe Ali Adam, profesor de Relaciones Internacionales en la Universidad de Adis Abeba, capital que acoge la sede de la UA.

Un ejemplo claro, según Adam, es la situación de Libia, país que acogió la reunión decisiva para la creación de la Unión Africana y que ahora está sumida en el caos con "dos gobiernos que compiten entre sí y que rechazan la legitimidad del oponente".

Otro caso es el de Sudán, que lleva años luchando con grupos rebeldes y que en 2011 perdió la parte sur del país con la creación de Sudán del Sur, que a su vez también ha sido consumido por una guerra civil de casi dos años en los que la Unión Africana ha jugado un papel más bien discreto.

Sin embargo, y más allá de las crisis actuales que afectan el continente, el principal problema es que la Unión Africana todavía se encuentra en un estadio muy temprano de desarrollo como organismo y la mayoría de las instituciones que proponía su carta fundacional no se ha puesto en marcha.

La Declaración de Sirte incluía la creación de un Banco Central Africano, una Unión Monetaria Africana, una Corte de Justicia Africana y un Parlamento Panafricano, siendo este último el único que funciona con regularidad para lograr que las pueblos africanos se involucren en discusiones y toma de decisiones.

Según el profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad de Adis Abeba, la integración económica de África todavía tiene un largo camino por delante, ya que, si bien existe un creciente comercio a nivel intraregional, los países africanos todavía comercian más con el resto del mundo que entre ellos.

A pesar de todo, la labor de la Unión Africana como organización supranacional ha mejorado de forma sustancial en estos 16 años, como lo demuestran el despliegue de una misión internacional de paz en Somalia, donde coordina a más 22.000 soldados de varios países, o la respuesta a la crisis del ébola.

En el caso de Somalia, la Misión de la Unión Africana para Somalia (AMISOM) ha logrado notables avances contra el grupo islamista radical Al Shabab, al que ha conseguido expulsar de numerosas ciudades que tenían bajo control, aunque todavía no han podido acabar con la amenaza terrorista.

La respuesta contra el ébola durante la peor fase del brote, muy limitada por la falta de fondos, también estuvo muy por encima de lo previsto y la Unión Africana logró enviar a casi 900 médicos y personal sanitario, en su mayoría procedentes de Nigeria, Kenia, Etiopía y la RDC, para ayudar a controlar la epidemia.

Ambos ejemplos dan una idea del potencial que posee la Unión Africana y avalan la tesis de que, con asesoramiento y asistencia financiera exterior, la respuesta a los problemas africanos puede y debe ser liderada por los propios países africanos. EFE