Escuche ahora

Partida W

Con Juan Pablo Barrientos


Síguenos en:

Ciudades

Selecciona tu emisora

Presidente electo mexicano iniciará nueva "ruta" contra la violencia

Andrés Manuel López Obrador pretende trazar una ruta de pacificación nacional.

Presidente electo mexicano iniciará nueva "ruta" contra la violencia. Foto: Agencia Anadolu

Por: Alejandro Melgoza

Los foros de consulta para “trazar una ruta de pacificación y reconciliación nacional” propuestos en campaña electoral por el electo presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, iniciarán este 7 de agosto en Ciudad Juárez, Chihuahua, con el objetivo de construir un modelo de "justicia transicional” basado en la búsqueda de la verdad, el principio de reparación y las garantías de no repetición.  

Una de las personas que empezó a formular esta propuesta junto a López Obrador, hace más de dos años, es el nombrado secretario de Seguridad Pública de México, Alfonso Durazo, quien habló en entrevista con la Agenda Anadolu. 

“No solo se trata de reducir los niveles de violencia sino de generar condiciones sociales que le den estabilidad en el largo plazo. La estrategia de combate a la inseguridad se ha centrado en el uso de la fuerza del Estado mexicano”, aseguró Durazo. 
Durazo será uno de los participantes en las discusiones, junto al mismo López Obrador; la virtual secretaria de Gobernación, Olga Sánchez y el gobernador de Chihuahua, Javier Corral, entre otras personalidades. 

Un documento difundido la semana pasada por el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), al que pertenece López Obrador, expone que los diálogos son la respuesta a la “peor crisis de seguridad en la historia reciente” del país, por lo cual se explorarán “todas las vías posibles”, distintas a las medidas practicadas por los antecesores de López Obrador, entre las que se incluye el despliegue de las Fuerzas Armadas mexicanas, entre 2006 y 2018.

Según cifras oficiales, son más de 200.000 homicidios durante dicho periodo.
“Llegamos a la conclusión de que el uso exclusivo de la fuerza no es solución. Tenemos que ampliar la visión para combatir el fenómeno de la inseguridad y complementar la atención de las causas profundas, particularmente de carácter económico y social”, afirma Durazo, quien fue secretario particular de Luis Donaldo Colosio, candidato presidencial asesinado en 1994. 

De esta forma se inicia la agenda no oficial de López Obrador, quien recibirá la constancia oficial del Tribunal Electoral mexicano en la mañana del próximo miércoles y tomará posesión del cargo el 1 de diciembre. 

Sobre la propuesta y acciones de López Obrador, el Observatorio Nacional Ciudadano (ONC), dedicado a analizar estadísticas de inseguridad en el país, manifestó a la Agencia Anadolu en abril pasado que existe “falta de seriedad” en la idea del presidente electo, debido a que no hay detalle de la metodología que se va a utilizar para la "pacificación".
Durante la campaña presidencial, Morena no respondió a la evaluación en temas de seguridad que le hicieron a los candidatos.

Modelo colombiano en México 

Durazo reconoció que el proceso que implementarán recopila experiencias de Colombia, especialmente a raíz del acuerdo de paz logrado entre el presidente Juan Manuel Santos con la exguerrilla de las Farc, firmado en 2016. 

“La experiencia comparada es muy útil en estos casos. No obstante que tengamos como referencia otros procesos, pretendemos construir una receta mexicana para la paz en virtud de las características particulares de nuestro país, el fenómeno de la violencia y la inseguridad, pero reconocemos particularmente en el proceso colombiano una experiencia rica”, explica. 

Para Durazo el pilar de la ruta de pacificación del próximo gobierno (2018-2024) en materia de inseguridad y violencia es la de la “Justicia transicional”.  

“La justicia transicional tiene entre otros objetivos conocer la verdad, sancionar con una visión transicional a los responsables, promover su reinserción y garantizar la no repetición. Es una ecuación del modelo colombiano; nos parece particularmente interesante para el proceso mexicano”, dice el político originario del norte del país. 
Para terminar con el ciclo de guerras e impunidad –señala– es una figura que podría ayudarnos extraordinariamente en el caso de México.

Ley de Amnistía y despenalización 

Dentro de la serie de consultas que inicia López Obrador estará la formulación de una “Ley de Amnistía” que abordará casos específicos como el de campesinos o indígenas forzados a trabajar para el narcotráfico y quienes actualmente reciben sentencias de prisión extensas. 

“Hay cientos de miles de jóvenes cuyas edades oscilan entre los 7 y los 14 años. Están dedicados a prestar actividades al crimen organizado, particularmente como informantes, los llamados halcones. Tenemos que rescatarlos de esas actividades y brindarles oportunidades de desarrollo económico digno, oportunidades laborales. Por poner un ejemplo, de los grupos vulnerables que podrían ser beneficiados de una Ley de Amnistía”, relata Durazo.

También puntualiza el caso de los cultivadores de amapola que son utilizados por carteles de la droga para lograr el tráfico de heroína, así como las mujeres que bajo extorsión son obligadas a llevar narcóticos. “(La ley de Amnistía) tiene como iniciativa rescatarlos de las garras de la criminalidad e iniciar un proceso de reinserción social”. 

El resultado de esa futura amnistía, según el documento de siete páginas presentado por el presidente electo, es “generar una política integral de seguridad, que atienda las causas de la violencia, con una perspectiva de derechos humanos”.
López Obrador ha mencionado que enviaría la iniciativa al Congreso de su país en diciembre próximo. 

También el equipo de López Obrador ha retomado el tema de la despenalización de drogas. Por ejemplo en el caso de los cultivos de amapola podría funcionar para la fabricación de farmacéuticos. 

Más de 100 organizaciones no gubernamentales firmaron a finales de julio una carta en la que brindan su apoyo al proceso de paz que pretende emprender López Obrador, la despenalización de las drogas y la desmilitarización del país. Además reconocieron la trayectoria de la exmagistrada Olga Sánchez y de Durazo para liderar el proceso.  

Itinerario de los foros

Ciudad Juárez fue elegida para iniciar el proceso de participación y propuestas de pacificación, debido a que es una de las regiones que más ha sufrido los estragos de la violencia.

La reunión se hará en las instalaciones de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ), que será inaugurada por el rector, Ricardo Duarte, y por el propio López Obrador. 

Posteriormente, comenzarán las mesas de trabajo entre víctimas, sociedad civil, grupos en situación de vulnerabilidad, autoridades locales, agrupaciones religiosas y academia.
Las temáticas que abordarán los distintos actores del foro serán garantías de no repetición y mecanismos de reparación para víctimas; seguridad y justicia; dinámicas fronterizas, migración y seguridad; prevención, cohesión comunitaria y reconstrucción nacional, así como construcción de paz. 

Hasta el momento Morena no ha informado sobre si los actores que han participado del conflicto estarán en las discusiones.

Una mirada al pasado reciente

En México las estadísticas de violencia repuntaron desde la implementación de la guerra contra el narcotráfico anunciada por el expresidente Felipe Calderón (2006-2012), en cuya administración se registraron 102.327 carpetas de investigación por delitos relacionados con homicidios.  Durante el gobierno del actual mandatario Enrique Peña Nieto se han cometido 104.663 asesinatos, a pesar de que en sus promesas de campaña electoral se encontraba el acabar con la política de seguridad sostenida por los militares en las calles. 

Durante el primer semestre de 2018 ya se han registrado 16.000 casos, y en casi 18 de 32 estados las tasas superaron el 300%.  

La semana pasada, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) confirmó que el 2017 es el año más violento en la historia contemporánea mexicana, con 31.174 asesinatos, es decir, 25 por cada 100.000 habitantes. 

El equipo de López Obrador se comprometió con el proceso de pacificación a reducir los homicidios dolosos entre un 30 y el 50% al término de su administración.