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Empresario que dirigió orquesta sin estudiar solfeo analiza el éxito en libro

¿Cuál es la fórmula del talento? Para el empresario español Luis Conde, que dirigió una orquesta sinfónica sin haber estudiado ni una nota de solfeo, las claves del éxito son la pasión y el esfuerzo, tal como narra en su libro "La fórmula del talento y Mahler".

Washington, 5 nov (EFE).- ¿Cuál es la fórmula del talento? Para el empresario español Luis Conde, que dirigió una orquesta sinfónica sin haber estudiado ni una nota de solfeo, las claves del éxito son la pasión y el esfuerzo, tal como narra en su libro "La fórmula del talento y Mahler".

Tras conseguir la hazaña de dirigir la Segunda Sinfonía de Gustav Mahler sin tener estudios formales de música, Conde anima a todo el mundo a "asumir riesgos", tal y como insistió hoy en la presentación de su nuevo libro, en la Universidad de Georgetown, en Washington.

No es el primer reto que Conde se propone a sí mismo: "Crucé el Atlántico a vela sin saber nada de vela e hice vino sin saber nada de vino", recuerda. Y con cada uno se ratifica en que con actitud se suple la falta de conocimientos.

"El que no estudia hoy en día es porque no quiere, todo está al alcance a través de internet", por eso "lo que marca la diferencia son los valores", opinó Conde.

Aún más, la clave del éxito reside en "el encaje entre los valores de empresas y compañías", lo que hace que el trabajador se identifique y comprometa con ellas.

Las similitudes entre dirigir una orquesta y una empresa radican para Conde en la "capacidad de liderazgo y de generar armonía", algo que consigue "captando el sentimiento de los músicos" y que se puede extrapolar a todo un país.

"Me gustaría que España fuera una gran orquesta sinfónica donde cada uno tocara su instrumento pero que les uniera la partitura", valoró, si bien, siguiendo con la metáfora, aclaró que no acusa a ningún político en particular de "desafinar".

Para prepararse la Segunda Sinfonía, Conde escuchó la pieza 2.147 veces para aprenderse de memoria cuándo entraba cada instrumento, y ensayó dos veces con la Orquesta Sinfónica del Vallés, una de las mas importantes de Cataluña, la semana antes del concierto, que tuvo lugar el 26 de marzo pasado en el Palau de la Música Catalana de Barcelona.

"No conozco a mucha gente que me gane en esfuerzo", se sonríe Conde.

En el plano práctico, Conde también ha encontrado similitudes entre dirigir una empresa y una orquesta: "Cuando te enfrentas a una partitura tienes un modelo de sonoridad previo, de la misma manera que en la empresa tienes un modelo de negocio". A partir de ahí, el gestor triunfará en la medida en que se ajuste a su plan.

Sin embargo, para este empresario que fundó la estructura de la empresa de cazatalentos Seeliger y Conde, en 1990, es imprescindible contar con un plan B, un consejo que se aplica a sí mismo y que aconseja a los demás.

Su plan B por si se equivocaba en el concierto era "dar un discurso sobre la importancia del fracaso en vuestras vidas. Y lo hubiera hecho muy bien", aseguró.

"En Estados Unidos se valora mucho más la creatividad que en España", comparó Conde. Por eso, y por cuestiones de lazos personales, eligió presentar "La fórmula del talento y Mahler" (Plataforma Editorial) en la Universidad de Georgetown, una cuna de talento y cantera para empresas como la suya. EFE