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Henri Falcón, el principal opositor de Maduro que antes era chavista

Varias encuestas locales dan al candidato Henri Falcón como ganador de las elecciones presidenciales del 20 de mayo, pero todo depende de la participación.

Henri Falcón. Foto: Agencia Anadolu

Por: Andreina Itriago

El candidato Henri Falcón sabe que el juego electoral se desarrolla en un campo inclinado a favor del Gobierno. Aun así, y en contra de la decisión de sus excompañeros de la principal coalición opositora, la Mesa de Unidad Democrática (MUD), decidió participar en las elecciones presidenciales del 20 de mayo.

El exgobernador, quien fue chavista hasta 2010, reconoce que el presidente Nicolás Maduro ha cometido “abusos” en el proceso electoral. Menciona, entre otros, la persecución a opositores, la suspensión de partidos y el uso de recursos públicos.

Pero agrega: “Optar por competir con reglas injustas no legitima esas reglas: lo que hace es manifestar nuestra firmeza en la defensa de nuestros derechos”. Así lo justificó en un artículo que publicó en The New York Times.

En el texto asegura estar seguro de que “los gobiernos no ganan elecciones durante las hiperinflaciones”, como la que atraviesa Venezuela. Pero acota: “Excepto en los casos —como el de Zimbabue en 2008— en los que la oposición ha cometido el error fatal de boicotear la votación”.

Ya en una oportunidad Falcón denunció un “complot” de algunos partidos de la MUD. Luego de reconocer públicamente su primera derrota electoral, en los comicios regionales de 2017, en los que aspiraba a ser gobernador por tercer periodo consecutivo del estado centroccidental de Lara, alegó: “Jugaron a la derrota por una visión sectaria particularizada, un interés muy personal”.

También ahora algunas organizaciones de oposición critican su candidatura. “Henri Falcón, con su inscripción para una farsa electoral, se deslinda completamente de la Unidad", publicó la MUD a finales de febrero a través de su cuenta de Twitter. La coalición se ha mantenido firme en su decisión de no participar en el proceso y ha reiterado el llamado a la abstención.

Aunque la mayoría de las encuestas dan por ganador a Falcón, con hasta 12 puntos por encima del presidente Maduro, los directores de las principales firmas han sido claros al expresar que su triunfo depende de que los desanimados venezolanos salgan a votar.

“Si la participación electoral es tan baja como el 35%, porque hay opositores que no quieren votar, Maduro le ganaría a Falcón por 10 puntos”, advirtió el 15 de marzo José Antonio Gil Yepez, de Datanálisis. Sin embargo, las más recientes encuestas hablan de una participación que podría oscilar entre el 52% y el 66,9%.

El candidato de la dolarización

El 1 de mayo, Héctor Galves, un hombre de 58 años, esperaba ansioso a Henri Falcón en el barrio José Félix Ribas, de la popular parroquia caraqueña de Petare. Unas 200 personas lo acompañaban.

“La gente el 20 de mayo tiene una responsabilidad de votar por Venezuela, para fortalecer la democracia, y votar por un sistema alternativo, que permita cambiar el sistema económico que ha venido dañando a nuestro pueblo”, le dijo Galves a la Agencia Anadolu minutos antes de que llegara el candidato.

Había pasado toda la mañana en reuniones con la prensa, como parte de su improvisada agenda, pero descendía enérgico por la avenida principal del que se considera es el barrio más grande de América Latina. Ya lo había visitado como jefe de campaña del excandidato presidencial Henrique Capriles Radonski, cuando este se enfrentó a Nicolás Maduro en 2013.

Pero aunque cientos de personas más se sumaron a lo largo del camino, el entusiasmo no era igual que en 2013. “Aquí tú estás viendo: no hay improvisación ni show montado, es la espontaneidad en el encuentro con la gente”, le dijo a la Agencia Anadolu.

Quienes lo acompañaban durante el recorrido, en el que cada tanto entraba a una casa o  a un establecimiento comercial, más allá de verlo como una opción de “cambio” solo recuerdan una de sus propuestas, la principal: dolarizar sueldos y pensiones.

“Los comerciantes usan dólares y nosotros los venezolanos usamos bolívares. Aquí venden los carros y todo en dólares”, le explicó a la Agencia Anadolu Nayibi Páez, una de las ciudadanas que acompañaba a Falcón. Sin embargo, el plan de su candidato consiste en un sueldo de entre 75 y 300 dólares, con los que tampoco podría adquirir un carro, pero al menos cree que podría ahorrar.

Según Falcón, la dolarización es una de varias iniciativas que permitirán el crecimiento económico en el país, en su gobierno de “gran unidad y salvación nacional”. Desde Petare, afirmó que “hay que abordar otros elementos como la profesionalización, la reactivación de Petróleos de Venezuela (Pdvsa) y un esquema de seguridad jurídica que permita el retorno de las inversiones a Venezuela. Por supuesto, todo esto tiene que ver con la renegociación de la deuda”.

Entre el chavismo y la oposición

Pese a haber nacido en Yaracuy, la polémica carrera política de Henri Falcón se ha desarrollado, principalmente, en otro estado de la región centroccidental: Lara. Allí, este militar y abogado gobernó durante 17 años, primero como alcalde, por dos periodos consecutivos, y después como gobernador, también por dos periodos. Llegó como oficialista y salió como opositor.

Rompió con el chavismo en 2010, tras negarse a ejecutar una orden del expresidente Hugo Chávez de expropiar unos galpones de la empresa más importante de alimentos y bebidas del país, Polar.

“La relación entre un Jefe de Estado y los gobernadores y alcaldes no puede limitarse a la emisión de instrucciones u órdenes sin la mínima oportunidad de que podamos confrontar puntos de vista, analizar los pros y contras de determinadas iniciativas y revisar o revocar decisiones que, luego de su ejecución, resultan dañinas o inconvenientes al interés de la región o del país”, le dijo a Chávez en su carta de renuncia.

Falcón creó, junto a otros disidentes, el partido Avanzada Progresista, que desde su fundación, en 2012, hasta el primer trimestre de 2018, perteneció a la MUD. La organización respaldó su candidatura a gobernador, en 2017, y también la presidencial.

Otras organizaciones como el Movimiento al Socialismo (MAS) y una parte del Comité de Organización Política Electoral Independiente (Copei) también lo apoyan. Y el pasado 8 de mayo ganó el apoyo del quinto candidato que tenía la contienda electoral: el comerciante Luis Alejandro Ratti.

En una entrevista previa concedida a la Agencia Anadolu, Ratti había afirmado que llegaría al final de la contienda. “El pueblo ha despertado: no quiere ganar 70 dólares, no quiere tarjeta, no quiere caja CLAP, no quiere plato de sopa. Quiere una candidatura diferente”, aseguró.

Sin embargo, también aseguró que parte de su trabajo como candidato era alcanzar una candidatura única. Él dio el primer paso, pero ni Javier Bertucci ni Reinaldo Quijada, los otros contendores de Maduro en estas elecciones presidenciales, planean hacer lo mismo.

Estos son los perfiles de los demás candidatos:

Reinaldo Quijada, el ingeniero que quiere quitarle votos al chavismo

Javier Bertucci, un pastor que quiere ser el presidente de Venezuela

Maduro, el sucesor de Chávez que va por su primera reelección