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Maduro, el sucesor de Chávez que va por su primera reelección

La encuestas dan como ganador al actual mandatario en las elecciones de este 20 de mayo.

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro. Foto: Agencia Anadolu

Por: Andreína Itriago

Cerca de las 10:00 pm del 8 de diciembre de 2012, el expresidente Hugo Chávez hizo su última transmisión simultánea de radio y televisión. La noticia de que debía regresar a Cuba para tratar el cáncer que padecía no fue tan sorpresiva como la designación de su sucesor.

“Si algo ocurriera que me inhabilitara de alguna manera, Nicolás Maduro no sólo debe concluir, como manda la Constitución, el período; sino que mi opinión firme, plena como la luna llena, irrevocable, absoluta, total, es que (…) ustedes elijan a Nicolás Maduro como presidente de la República Bolivariana de Venezuela. Yo se los pido desde mi corazón”, dijo el exmandatario.

El entonces vicepresidente Maduro estaba sentado al lado izquierdo de Chávez, aparentemente sereno pero con el ceño ligeramente fruncido.

Su tímida respuesta, cuando Chávez le preguntó cuántos años había sido canciller y contestó, con voz muy baja, “seis años y tres meses”, dista mucho de las alocuciones del ahora envalentonado presidente.

En aquella despedida, Chávez enumeró las cualidades de su sucesor: “Un hombre revolucionario a carta cabal, un hombre de una gran experiencia a pesar de su juventud, de una gran dedicación al trabajo, una gran capacidad para el trabajo, para la conducción de grupo, para manejar las situaciones más difíciles”.

A media tarde del 5 de marzo de 2013 le correspondió al decaído Nicolás Maduro cumplir con la “dolorosa tarea” de anunciar la muerte del expresidente. Mientras lo hacía, no pudo ocultar su conmoción, pese a que pedía a sus compatriotas coraje y fuerza.

“Vamos a ser dignos herederos e hijos de un hombre gigante como fue y como siempre será en el recuerdo el comandante Hugo Chávez”, dijo.

El candidato Maduro

Según un recuento que hizo un portal local venezolano, Maduro mencionó el nombre de Chávez unas 5 mil veces en poco más de un mes. Sobre todo mantuvo viva su memoria durante su corta campaña a las elecciones presidenciales, que fueron convocadas cuatro días después de la muerte del expresidente, para el 14 de abril de 2013.

Durante la contienda, Maduro no se mostró más abatido. En cambio, se dedicó a proferir las descalificaciones más insólitas a su contendor, el entonces candidato opositor Henrique Capriles, quien venía de ser gobernador del estado Miranda y de perder las elecciones presidenciales de octubre de 2012 contra Chávez.

Pero, al mismo tiempo, el “hijo de Chávez” hablaba con sus 190 centímetros de altura de un “pajarito chiquito” que encarnaba el espíritu del fallecido comandante. Y ha sido tan solo una de sus ocurrencias.

Entre sus frases más célebres figuran la de “millones y millonas” de bolívares; la de que no dudó “ni un milímetro de segundo”, la del día de “35 horas”; la de la Guerra Fría “del año 1715”; la de la aguja que se descubrió “en un panal” y la de que Simón Bolívar quedó “huérfano de esposa”.

Muchos lo subestimaron y aún hoy lo hacen. Pero Maduro ganó con 50,61% de los votos las elecciones de 2013. La diferencia de votos entre él y Capriles, que había entusiasmado a una parte importante de la población con históricos recorridos por todo el país, fue de poco más de 200.000 sufragios.El exgobernador desconoció los resultados y llamó a un recuento de votos por las irregularidades detectadas durante la jornada. El Consejo Nacional Electoral confirió en junio de ese año que, tras haber concluido las auditorías del 100% de los votos emitidos, la victoria era de Maduro.

Su Gobierno, sin embargo, ha sido fuertemente criticado por conducir a los habitantes del país sudamericano a la peor crisis de su historia contemporánea. El exembajador de Venezuela ante la Organización de Naciones Unidas, Rafael Ramírez, uno de los hombres de Chávez que apartó del “proceso revolucionario” a finales de 2017, ha insistido en que el Mandatario está “asesinando” la “revolución bolivariana”.

“Se le ha impuesto al pueblo un paquete neoliberal salvaje, en una mezcla de incapacidad, improvisación y falta de ética para el ejercicio de la política, del poder”, dijo en un artículo publicado en un portal local, a principios de 2018.

Sin embargo, en el acto de inicio de su campaña, Maduro aseguró desde Barinas, la tierra natal de Chávez, que había cumplido la misión: “He sido leal a Chávez y a su legado (….) Aquí estoy con la fuerza renovada, aquí está un hombre preparado para la construcción de la Venezuela potencia que tanto hemos soñado”.

¿Conductor colombiano?

“Yo no soy un arribista, un individualista, un ambicioso de poder, además que no soy un burgués”. Así se definió Maduro durante su primera campaña a la presidencia. Ahora, en la segunda, mantiene el discurso contra la “burguesía”, a la que, junto con gobiernos externos, culpa de la crisis que atraviesa el país.De acuerdo con pruebas que han sido presentadas por el canal colombiano Caracol TV y el expresidente del país vecino Andrés Pastrana, Maduro nació en Colombia, lo que le impediría ser presidente de Venezuela. Sin embargo, la Justicia venezolana ha ratificado que nació en Caracas, aunque en una zona distinta a la que el Presidente ha dicho.

Lo cierto es que llegó a este mundo el 23 de noviembre de 1962. Como Chávez, siempre ha recalcado su “origen humilde”. En 1991 comenzó a conducir autobuses y fue sindicalista del Metro de Caracas.

La Agencia Central de Inteligencia de los Estados Unidos (CIA) ha dicho que Maduro era el conductor con más multas de la compañía. Ahora, las infracciones de su gobierno han sido penadas con más de un centenar de sanciones de distintos países del mundo.

Y podrían venir más después de las elecciones del 20 de mayo. Pero el Presidente ha dicho que no le importan.

Está decidido a celebrar las cuestionadas elecciones y a conducir al país por un rumbo incierto, por un período más. Dos encuestas lo dan como ganador, con entre 48,4% y 55,9% de los votos.

La distancia con sus contendores: el exgobernador Henri Falcón, el expastor Javier Bertucci y el ingeniero disidente del chavismo, Reinaldo Quijada, varía; como también difieren los números relacionados con la participación, que en el mejor escenario será de 67,5%.

Maduro está casado con la otrora abogada de Chávez, Cilia Flores. La ahora “primera combatiente” fue también procuradora y diputada. La pareja no tiene hijos juntos, pero de relaciones anteriores Maduro tiene uno y Flores tres.

Dos sobrinos de la pareja pagan condena en Estados Unidos por conspirar para traficar 800 kilos de cocaína a Estados Unidos.

Estos son los perfiles de los demás candidatos:

Reinaldo Quijada, el ingeniero que quiere quitarle votos al chavismo

Javier Bertucci, un pastor que quiere ser el presidente de Venezuela

Henri Falcón, el principal opositor de Maduro que antes era chavista