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El agente encubierto no fue provocador: Fiscalía sobre capturas por corrupción en la JEP

El fiscal del caso explicó que el agente no provocó el ilícito pues ya estaba en marcha un negocio ilegal.

La investigación por supuesta corrupción en JEP, en la que fueron capturados Luis Alberto Gil y Carlos Bermeo, se originó por una carta de la DEA que llegó a manos de la Fiscalía. Foto: Colprensa

En la audiencia en contra del exsenador Luis Alberto Gil, el exfiscal de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) Carlos Julián Bermeo, Yamit Prieto Acero, Luis Orlando Villamizar y Ana Cristina Solarte, la Fiscalía General de la Nación relató que hace unos meses llegó a Colombia una información por parte de la DEA sobre un grupo que estaba dedicado a la venta de procesos judiciales y fue ahí donde inició la investigación.

(Recomendamos: La historia de la carta de la DEA en el caso de la JEP)

La utilización del agente encubierto en los operativos de captura de estas personas fue aprobada mediante el oficio 018 del 26 de febrero, expedido por la Fiscalía, y el dinero usado para la operación hacía parte de bienes incautados. Solo fueron aprobados por el propio fiscal Néstor Humberto Martínez, como lo ordena la ley.

Ante la polémica de si el agente encubierto usado por la Fiscalía para entregar el dinero a los investigados era irregular, el fiscal del caso explicó que el agente no provocó el ilícito pues ya estaba en marcha un negocio ilegal.

Además, explicó que los hoy detenidos ya sabían el objeto de la reunión, por lo que, según se infiere, el tema se venía tratando desde hacía algunas semanas atrás.

(Recomendamos: Las grabaciones del caso de corrupción en la JEP)

“Hay dos teorías, una en la cual se señala que el agente encubierto no puede ser agente provocador y la otra se admite la provocación bajo el entendido de que está en disposición de la persona aceptar o no aceptar la proposición que se hace. Los mismos hechos hablan por sí solos, desde el inicio de los audios no advierte este delegado dónde puede haber una provocación por parte del agente encubierto. Inician hablando de un negocio que ya venía andando, de un negocio que se estaba completando ese día. Yo no veo una provocación cuando ya hay dinero encima de una cama, donde hay un dinero entregado debajo de una mesa, donde se habla no de cualquier cantidad de dinero sino de dos millones de dólares, de los cuales se entregaron 500.000 dólares. A un servidor público le entregaron 40.000 dólares debajo de una mesa”, dijo el fiscal del caso.

Agregó que quien habló del fiscal de la JEP no fue el agente encubierto, sino Orlando Villamizar, mano derecha de Gil.