América Latina, la carrera por llegar a las estrellas
En todo el continente se están haciendo construcciones cada vez más altas. Conozca cuáles son los diez proyectos en la región que más se acercan a las estrellas.

Edificio BD Bacatá. Foto: Flickr/arttesano(Thot)
Hace casi un siglo, sobre la Avenida de Mayo, una de las más icónicas de Buenos Aires, Argentina, se levantó el Palacio Barolo: el primer edificio en América Latina que alcanzaría los cien metros de altura. La construcción se convirtió también una de las más altas para la época a nivel mundial, pues en diferentes países los primeros edificios considerados como rascacielos eran, por ejemplo, de 60 metros (Estocolmo, Suecia), 89 (Madrid, España) o 90 (Liverpool, Inglaterra).
Desde la década siguiente (1930), la carrera del hombre por alcanzar las nubes inició y Latinoamérica no se podía quedar atrás. ¿El resultado? Hoy la Gran Torre de Santiago en Santiago de Chile triplica la altura del Palacio Barolo. Con 300 metros desde el suelo, desde el 2012 la Gran Torre de Santiago ocupa el primer lugar en la tabla de posiciones de los edificios más altos. ¿Hasta cuándo?
En tres años se espera que la corona pase a México con los 330 metros de la Torre Insignia y, tan solo un año después, a Argentina nuevamente gracias a los 335 metros de Torre Polo Audiovisual. Conozca más de estos edificios y algunos otros que han marcado un hito en el panorama de los rascacielos de la región:
Chile
Chile encabeza en este momento la lista con la Gran Torre de Santiago, una mega estructura que hace parte del complejo Costanera Center en Santiago. Tiene 63 plantas, seis de los cuales son subterráneos, 24 ascensores y su construcción tardó casi ocho años, incluyendo un retraso en la por la crisis económica del 2009. En el 2011 se convirtió en la torre más alta de Suramérica y un año más tarde en la de Latinoamérica, superando por 16 metros al Trump Ocean Club de Panamá.
Panamá
El segundo edificio más alto de la región es el Trump Ocean Club International Hotel & Tower (284 metros) en Ciudad de Panamá. Es además el rey indiscutible de Panamá, pues en el país caribeño hubo entre el 2010 y el 2012 un total de doce edificios que compitieron por alcanzar la corona. El Trump Ocean Club es la primera inversión de la organización Trump en América Latina y se caracteriza por tener una estructura en forma de vela. La firma encargada de proyectar el edificio fue la colombiana Arias Serna Saravia.
Ciudad de Panamá es la meca de los rascacielos en América Latina con más de 40 proyectos ya construidos y varios en desarrollo. También tuvieron la iniciativa de la Torre Financiera, un proyecto que alcanzaría los 427 metros de alto pero fue cancelado por los altos costos y el rechazo de gran parte de la población. En el mismo terreno que ocuparía la polémica torre se planea la construcción de un hospital.
México
Ciudad de México alberga el rascacielos más alto del país azteca: la Torre Mayor (225 metros). Ha resistido varios sismos, incluido un terremoto en 2003 de 7.6 en la escala de Richter, siendo catalogado como el edificio más seguro de América Latina.
En México también están dos proyectos que se perfilan para estar encabezar (por lo menos en algún momento) la lista: la Torre Insignia (330m) y la Torre KOI (276m). Ubicadas ambas en Monterrey, la Torre Insignia tendrá el último piso a 300 metros del suelo y de allí saldrá una antena que le dará la altura final, convirtiéndose en el edificio más alto de la región para el año 2018. Mientras eso sucede, se espera que este año la Torre Insignia se lleve el título de la más imponente en el país.
Colombia
También esperada para el 2018, uno de los edificios de las Torres Atrio (268m) será el más alto de Colombia y estará en el top diez de la región. La torre, cuya construcción está planeada con acero y vidrio como protagonistas, tendrá 69 pisos y estará acompañada por otra que alcanzará los 200 metros. Sin embargo, es solo uno de los proyectos de la capital, pues quien ahora ocupa ese preciado primer lugar más cerca de las nubes es el BD Bacatá (Torre Sur – 240m), que ya superó a la Torre Colpatria y también tendrá una torre anexa de 216 metros.
Venezuela
20 años antes de que en México se levantara la Torre Mayor, ya existía en Caracas el Complejo Urbanístico Parque Central, que en 1983 pasó a tener dos edificios encabezando la lista de rascacielos en América Latina, cada uno con 225 metros de altura. En ese lugar se mantuvieron por dos décadas y también rompieron el récord, en su momento, de ser las torres de hormigón armado más elevadas del mundo.
Argentina
Si todo sale como está planeado, justo cien años después de que el Palacio Barolo vio la luz en la Avenida de Mayo, el título del rascacielos más alto de Latinoamérica volverá a Argentina gracias al proyecto del Polo Audiovisual en la isla Demarchi, al sur de Buenos Aires. Además de sus 335 metros de altura y de tener en su superficie los colores de la bandera del país, la construcción contempla espacios dedicados a la producción y administración audiovisual, un hotel, apartamentos y un estadio para múltiples usos con capacidad para 15.000 personas.
La carrera sigue en ascenso en América Latina y nunca se detendrá. Estos son solo algunos de los ejemplos que encabezaron la lista de los edificios más altos en la región y algunos de los proyectos que esperan tener, por lo menos durante unos meses, el título.

