Escuche ahora

El Leit Show

Con Carlos Montoya, Daniela Arias, Eduardo Peña, Esteban Vásquez y Edgar Ibarra


Síguenos en:

Ciudades

Selecciona tu emisora

Funeraria en Bogotá estaba velando a un fallecido por COVID-19

Manifiestan que el médico del hospital San José había certificado la muerte como natural. La funeraria tuvo que ser sellada.

La funeraria Capillas de la Fe, ubicada en el barrio San Fernando de Bogotá, tuvo que ser sellada luego de que estuvieran velando a un fallecido por COVID-19. Foto: Getty Images

La funeraria Capillas de la Fe, ubicada en el barrio San Fernando de Bogotá, tuvo que ser sellada luego de que estuvieran velando a un fallecido por COVID-19, violando todos los protocolos de bioseguridad para el manejo de cadáveres en medio de la pandemia. 

El consorcio exequial S.A.S, asegura que incurrieron en el error debido a que el médico del hospital San José certificó que la muerte del paciente había sido por causas naturales. Aseguran además que se le preguntó al hospital si fallecido era positivo para el virus o podía clasificarse como sospechoso y la respuesta fue negativa.

Asemas de esto, aseguran que los familiares del hombre de 63 años aseguraron que el hombre no presentó ningún síntoma de COVID-19.

De acuerdo con lo dicho por el consorcio, fue la misma profesional de la salud que había certificado la muerte, quien le informó a la Secretaría de Salud que se trataba 
de un paciente sospechoso de COVID-19. 

Sin embargo, cabe mencionar que en las actas de defunción únicamente se discriminan las muertes naturales de las muertes violentas, por lo que la funeraria debía remitirse también al documento de la secretaría de Salud en el que la médico había indicado el contagio por COVID-19.

Por estos hechos, la Secretaría de Salud selló la sede de Capillas de la Fe y suspendió las actividades de velación mientras se realizan las labores de desinfección y se implementan los procesos necesarios para conciliar la información de los fallecidos en todas las entidades.

Finalmente el cuerpo fue cremado en el Cementerio del Sur de Bogotá.