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Así se han robado la salud en Colombia: Arauca

Sigue La W presenta el panorama del departamento de Arauca, fronterizo con Venezuela, en medio de la pandemia por el coronavirus.

Así se han robado la salud en Colombia. Foto: Getty Images

En esta octava edición del Especial “Así se han robado la salud en Colombia”, Sigue La W presenta el panorama del departamento de Arauca, fronterizo con Venezuela, en medio de la pandemia por el coronavirus.

Arauca es un departamento fronterizo con una población de 239.503 personas que tan solo cuenta con 234 camas de cuidados intermedios y, apenas cuatro Unidades de Cuidado Intensivo para todo el departamento. Lugar en donde recientemente se conoció el pago por parte de la gobernación, de mercados que costaron, cada uno, 149.531 pesos y que solo incluían 10 productos que sobrepasaron el valor normal, como por ejemplo una lata de atún de casi 20 mil pesos.

En total, por estos mercados se invirtieron 4.900 millones de pesos, pero no es la primera vez que se aprovechan de los recursos públicos, con el dinero de la salud tampoco se han hecho excepciones. Así lo demuestran las cifras en ese departamento, las cuales evidencian que se han malgastado 7.368 millones de pesos que generaron la apertura de 8 procesos de responsabilidad fiscal por parte de la Contraloría General de la República.

Igualmente, la construcción de un importante hospital en esa región del país, el cual quedó abandonado por falta de recursos para la continuación de la obra. Por otro lado, sobre lo poco que se construyó, se presentó el deterioro de la estructura, lo que para la Contraloría fue un claro caso de ineficiencia en la gestión fiscal, y ausencia de gestión y seguimiento postcontractual por parte de la Unidad Administrativa Especial de Salud de Arauca. Hoy esta obra que costó 1.792 millones de pesos se encuentra abandonada y no presta ninguna utilidad para la cual fue construida. 

También se presentó un caso de un contrato de obra para la ampliación y construcción de la primera etapa de la nueva torre del hospital San Vicente de Arauca. estas obras se tuvieron que demoler y readecuar. Por lo tanto, el presunto detrimento fue de 43 millones de pesos.

Abimelec Gómez, presidente de Anthoc Arauca y Facundo Castillo, gobernador de Arauca hablaron sobre la situación de este departamento dijo que "las instalaciones de salud se prepararon para atender la emergencia de COVID-19 pero sí ha sido muy lento el proceso de obtener elementos de bioprotección".

Por su parte, Facundo Castillo señaló que "hemos fortalecido los laboratorios y hemos puesto un punto de control en las salidas del departamento para desinfectar los vehículos y analizar las personas que ingresan".

Por otro lado, durante la vigencia 2010 las EPS administradoras del régimen subsidiado no comprometieron la totalidad de los recursos girados, que fueron más de 4.300 millones de pesos, para la prestación de servicios y actividades de promoción y prevención en ese departamento.

Además, en Arauca también se presentaron sobrecostos para la adquisición de material médico y biomédico por más de 479 millones de pesos.

Allí también se pagaron 44 millones de pesos de más, por unas cartillas, CD y capacitaciones que harían parte del programa de salud mental en la capital del departamento. Sin embargo, ese material no cumplía con las especificaciones técnicas pactadas; el CD entregado no tenía ninguna clase de video, y no se evidenció capacitación para el uso adecuado de la cartilla. 

La salud de Arauca también fue protagonista por el pago de medicamentos a la población afiliada al régimen subsidiado que legalmente están a cargo de las empresas promotoras de salud. Esta situación se generó por las debilidades en el desarrollo de las auditorias médicas. Estas obligaciones, que no se debían pagar, costaron 700 millones de pesos.

Sumado a las anteriores irregularidades y, que tuvo alcance penal, fue la construcción del nuevo hospital de San José, en el municipio de Cravo Norte, por un valor de 9.548 millones de pesos. La obra debió entregarse en diciembre de 2015, no obstante, hoy la construcción tiene un avance estimado del 60 por ciento. Un retraso de cuatro años, y al parecer el proyecto se encuentra desfinanciado para su terminación.

En ese caso el contratista era de la costa, incluso se habló en su momento, de que habría sido un regalo de la clase política barranquillera a Arauca. El contrato fue adjudicado a la empresa Condensa y presuntamente relacionada con el senador José David Name. 

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