Gobierno descalifica intención de la guerrilla de validar el secuestro mediante una ley
La Ley 002 propuesta en Marzo del 2000, en el marco de las conversaciones de paz con el Gobierno del expresidente Andrés Pastrana, busca cobrar un impuesto para la paz.
Foto: El Tiempo.
El jefe del equipo negociador del Gobierno, Humberto de la Calle, calificó como contradictoria las acciones del grupo guerrillero y afirmó que esta no es más que una maniobra para extorsionar a la población.
La Ley 002 propuesta en marzo del 2000, en el marco de las conversaciones de paz con el Gobierno del expresidente Andrés Pastrana, busca cobrar un impuesto “para la paz” a personas naturales y jurídicas, cuyo patrimonio sea superior al millón de dólares, de lo contrario serán retenidas.
Así mismo, hizo especial énfasis en el quinto punto de la agenda, el cual toca directamente a las víctimas, y frente a esto señaló “las Farc tiene que darle la cara a sus víctimas, porque el proceso de reparación de víctimas es un elemento esencial para que esto tenga posibilidades. Sino estamos hablando de eso, realmente no estamos hablando de nada”.
Para el Gobierno es discordante el accionar del grupo subversivo y va en contra de su lema “de defender al pueblo”, ya que al atentar contra el oleoducto y atacar las fuentes de energía, es atentar contra la riqueza de las poblaciones más desprotegidas.
La Ley 002 propuesta en marzo del 2000, en el marco de las conversaciones de paz con el Gobierno del expresidente Andrés Pastrana, busca cobrar un impuesto “para la paz” a personas naturales y jurídicas, cuyo patrimonio sea superior al millón de dólares, de lo contrario serán retenidas.
Así mismo, hizo especial énfasis en el quinto punto de la agenda, el cual toca directamente a las víctimas, y frente a esto señaló “las Farc tiene que darle la cara a sus víctimas, porque el proceso de reparación de víctimas es un elemento esencial para que esto tenga posibilidades. Sino estamos hablando de eso, realmente no estamos hablando de nada”.
Para el Gobierno es discordante el accionar del grupo subversivo y va en contra de su lema “de defender al pueblo”, ya que al atentar contra el oleoducto y atacar las fuentes de energía, es atentar contra la riqueza de las poblaciones más desprotegidas.