Denuncia W: Policía con bares ilegales en Bogotá
La W realizó un trabajo de campo en un importante sector de discotecas y bares que son la muestra de lo que ocurre en gran parte de las zonas de rumba de la ciudad.
Foto: W Radio
Visite aquí el especial de La W sobre la ilegalidad al interior de estos "amanecederos" en Bogotá.
Bares que tienen sus propias cocinas de droga. “Dealers” que son amigos de los policías que controlan la zona de rumba.
"Amanecederos" que pagan coimas a la Policía para que los dejen operar hasta las 7 u 8 de la mañana o tal vez más tarde. Ese es el verdadero panorama de la rumba en Bogotá que ahora las autoridades de la ciudad quieren extender hasta las 5 am.
www.wradio.com.co realizó un trabajo de campo en un importante sector de discotecas y bares que es la muestra de lo que ocurre en gran parte de las zonas de rumba de la ciudad. El recorrido permitió evidenciar la connivencia de las autoridades con toda clase de irregularidades.
Lo primero que llama la atención es la presunta existencia de líneas de producción y comercialización de droga al interior mismo de algunos bares. Pudimos establecer que en el bar "Gía" y la discoteca "Music Express", del sector de Chapinero, estarían funcionando "cocinas" donde se preparan las dosis de droga que luego van a ser vendidas al interior mismo del bar. En el caso del primer bar, la cocina estaría ubicada en un mezzanine, mientras que en la discoteca todo el proceso se daría en la misma barra donde se sirven los tragos.
El expendio de drogas ilícitas en los bares compite con la venta callejera. En el sector de la carrera 13 entre calles 59 y 60 el mercado estaría dominado por una mujer conocida como "Yólica". Ella, acompañada de otros sujetos, surtiría el sector con los estupefacientes que comercializan algunos vendedores ambulantes.
Todo esto ocurre bajo las narices de una policía que patrulla la zona, pero que misteriosamente no hace nada a pesar de la evidente actividad de los jíbaros.
Cuando se acercan las tres de la mañana, el movimiento en el sector se hace frenético. Los llamados "jaladores" empiezan a atraer a los transeúntes hacia los "amanecederos" que ya abren sus puertas. En cada esquina hay uno. La Policía los ve y no hace nada.
Ahí es cuando se hace aún más evidente el estrecho vínculo entre la Policía y los bares que funcionan ilegalmente. "Piso Cero" es uno de ellos. Está ubicado en la carrera 13 con calle 62. Allí los mismos administradores del bar no niegan la cercanía con las autoridades.
La W pudo observar como los dueños de los amanecederos negocian y pagan gruesas sumas de dinero a los policías que se acercan entre las 2:30 y las 4:00 de la mañana a la puerta de esos bares ilegales. Una vez hecho el pago ya no hay control de las autoridades y al interior de los bares se viven fiestas donde conviven el alcohol, las drogas y la delincuencia.
"Atlántida" es otro amanecedero. Está ubicado en la calle 56 unos pasos arriba de la avenida Caracas. Su dueño, don Luis, sale puntualmente hacia las 4 de la mañana a pagar a los Policías que llegan a la puerta. Allí no hay control. La patrulla llega y se va mientras la rumba continúa. El administrador de un amanecedero estaría pagando hasta un millón de pesos cada noche de rumba para que la Policía no haga algún operativo. De esa manera el negocio sigue rodando con la anuencia de las autoridades.
"Piso Cero", "Atlántida", "Trinchera", "La Fonda Paisa", "La Cascada", "Babylon", "La Rockola", "Guadalupe", todos estos lugares operan ilegalmente en un espacio de apenas 8 cuadras. Dos CAI, el de la 60 y el de Lourdes, deberían vigilar e impedir que estos lugares estén funcionando, sin embargo nada pasa. ¿Qué pasa con la Policía? ¿Por qué no controlan la venta de drogas? ¿Por qué estarían recibiendo dinero de quienes operan los establecimientos ilegales?
"Álex", testigo que acompañó a W Radio durante el recorrido por bares ilegales, denunció que en muchos bares, como en la Piscina del Norte, venden drogas a las afueras de los establecimientos.
Además, sostuvo que en la Zona T vendedores ambulantes disfrazan la droga dentro de bolsas de chicles. Aseguró que la Policía tiene conocimiento de la situación.
Por su parte, Hugo Zárrate, secretario de Gobierno, anunció que le solicitó al general Humberto Guatibonza que investigue a fondo las denuncias de W Radio.
Zárrte indicó que le pidió al comandante de la Policía Metropolitana de Bogotá cambiar los policías que cambie los policías que hacen parte de los cuadrantes que trabajan los fines de semana en las zonas de rumba.
Finalmente, el coronel Raúl Vera, comandante de la Policía de Chapinero, señaló que han desarrollado “múltiples” acciones para contrarrestar las redes de distribución de droga.
Bares que tienen sus propias cocinas de droga. “Dealers” que son amigos de los policías que controlan la zona de rumba.
"Amanecederos" que pagan coimas a la Policía para que los dejen operar hasta las 7 u 8 de la mañana o tal vez más tarde. Ese es el verdadero panorama de la rumba en Bogotá que ahora las autoridades de la ciudad quieren extender hasta las 5 am.
www.wradio.com.co realizó un trabajo de campo en un importante sector de discotecas y bares que es la muestra de lo que ocurre en gran parte de las zonas de rumba de la ciudad. El recorrido permitió evidenciar la connivencia de las autoridades con toda clase de irregularidades.
Lo primero que llama la atención es la presunta existencia de líneas de producción y comercialización de droga al interior mismo de algunos bares. Pudimos establecer que en el bar "Gía" y la discoteca "Music Express", del sector de Chapinero, estarían funcionando "cocinas" donde se preparan las dosis de droga que luego van a ser vendidas al interior mismo del bar. En el caso del primer bar, la cocina estaría ubicada en un mezzanine, mientras que en la discoteca todo el proceso se daría en la misma barra donde se sirven los tragos.
El expendio de drogas ilícitas en los bares compite con la venta callejera. En el sector de la carrera 13 entre calles 59 y 60 el mercado estaría dominado por una mujer conocida como "Yólica". Ella, acompañada de otros sujetos, surtiría el sector con los estupefacientes que comercializan algunos vendedores ambulantes.
Todo esto ocurre bajo las narices de una policía que patrulla la zona, pero que misteriosamente no hace nada a pesar de la evidente actividad de los jíbaros.
Cuando se acercan las tres de la mañana, el movimiento en el sector se hace frenético. Los llamados "jaladores" empiezan a atraer a los transeúntes hacia los "amanecederos" que ya abren sus puertas. En cada esquina hay uno. La Policía los ve y no hace nada.
Ahí es cuando se hace aún más evidente el estrecho vínculo entre la Policía y los bares que funcionan ilegalmente. "Piso Cero" es uno de ellos. Está ubicado en la carrera 13 con calle 62. Allí los mismos administradores del bar no niegan la cercanía con las autoridades.
La W pudo observar como los dueños de los amanecederos negocian y pagan gruesas sumas de dinero a los policías que se acercan entre las 2:30 y las 4:00 de la mañana a la puerta de esos bares ilegales. Una vez hecho el pago ya no hay control de las autoridades y al interior de los bares se viven fiestas donde conviven el alcohol, las drogas y la delincuencia.
"Atlántida" es otro amanecedero. Está ubicado en la calle 56 unos pasos arriba de la avenida Caracas. Su dueño, don Luis, sale puntualmente hacia las 4 de la mañana a pagar a los Policías que llegan a la puerta. Allí no hay control. La patrulla llega y se va mientras la rumba continúa. El administrador de un amanecedero estaría pagando hasta un millón de pesos cada noche de rumba para que la Policía no haga algún operativo. De esa manera el negocio sigue rodando con la anuencia de las autoridades.
"Piso Cero", "Atlántida", "Trinchera", "La Fonda Paisa", "La Cascada", "Babylon", "La Rockola", "Guadalupe", todos estos lugares operan ilegalmente en un espacio de apenas 8 cuadras. Dos CAI, el de la 60 y el de Lourdes, deberían vigilar e impedir que estos lugares estén funcionando, sin embargo nada pasa. ¿Qué pasa con la Policía? ¿Por qué no controlan la venta de drogas? ¿Por qué estarían recibiendo dinero de quienes operan los establecimientos ilegales?
"Álex", testigo que acompañó a W Radio durante el recorrido por bares ilegales, denunció que en muchos bares, como en la Piscina del Norte, venden drogas a las afueras de los establecimientos.
Además, sostuvo que en la Zona T vendedores ambulantes disfrazan la droga dentro de bolsas de chicles. Aseguró que la Policía tiene conocimiento de la situación.
Por su parte, Hugo Zárrate, secretario de Gobierno, anunció que le solicitó al general Humberto Guatibonza que investigue a fondo las denuncias de W Radio.
Zárrte indicó que le pidió al comandante de la Policía Metropolitana de Bogotá cambiar los policías que cambie los policías que hacen parte de los cuadrantes que trabajan los fines de semana en las zonas de rumba.
Finalmente, el coronel Raúl Vera, comandante de la Policía de Chapinero, señaló que han desarrollado “múltiples” acciones para contrarrestar las redes de distribución de droga.