Internacional

La difícil situación de los menores de edad palestinos detenidos en Israel

Desde arrestos a medianoche hasta 20 años de prisión por lanzar piedras contra un vehículo, los jóvenes palestinos dicen ser sometidos a distintos maltratos. Conozca testimonios.

Las fuerzas de seguridad israelíes intervienen para contener a los manifestantes que participan en una protesta en solidaridad con los palestinos presos en las cárceles israelíes, en Ramala, Cisjordan. Foto: Agencia Anadolu

Varios informes de organizaciones de derechos humanos registran las detenciones, arrestos y procesamientos en cortes militares israelíes de menores de los Territorios Palestinos, una práctica habitual desde el inicio de la ocupación, en 1967, y que continúa siendo un asunto pendiente en la agenda internacional.

La organización Defensa Internacional de los Niños -Palestina (DCI-Palestine, por sus siglas en inglés) registró el caso de Ahmad F., de 15 años, quien fue arrestado el 6 de julio de 2001 en la villa palestina de Iraq Burin, a las afueras de Nablus, en el norte de Cisjordania, por "lanzar piedras".

Ahmad fue detenido a las dos de la madrugada en su casa, y luego trasladado al centro de interrogación de Huwwara. "(Los soldados) se reían de mí, uno de ellos puso el teléfono móvil en mi oído con el sonido de la sirena de policía. Otro soldado me agarró del brazo y me colocó la cabeza contra el motor del coche mientras que otro presionaba el acelerador. Hicieron eso varias veces", relata el joven

Los soldados le repitieron que lo querían ver muerto ahí mismo, dice el informe. Mientras Ahmad esperaba afuera, otros soldados trajeron a un perro y lo obligaron a echarse al suelo.

"Conseguí ver al perro a través de la venda que me colocaron en los ojos. Trajeron comida y la esparcieron en mi cara", recuerda Ahmad. "Creo que era un trozo de pan y él tenía que comer de mi cabeza. Su saliva comenzó a deslizarse por mi cara. Mi cuerpo temblaba porque estaba aterrorizado, pensaba que me iba a morder. Me vieron temblar y se rieron de mí. Después trajeron otro trozo de comida y la pusieron en mis pantalones, cerca de mis genitales".

Bajo la ley militar israelí, 726.000 palestinos han sido acusados

Un informe de abril de 2012, de la organización DCI-Palestine, desentraña el funcionamiento del sistema militar en el que los menores palestinos son procesados. Se trata de un recorrido por las leyes desde el inicio de la ocupación israelí de los Territorios Palestinos, tras la guerra de los Seis Días, en 1967, y que ya cuenta con 726.000 palestinos acusados bajo la ley militar israelí y procesados en cortes militares.

Estas órdenes se emiten por "ofensas a la seguridad", como asesinato, lesiones personales o daños en la propiedad, ofensas públicas, ofensas por armas y explosivos, así como organización y participación en protestas, aunque la mayor parte de los niños palestinos son acusados por lanzar piedras.

En los Territorios Palestinos se aplica la Ley Internacional de Derechos Humanos: la Convención de los Derechos del Niño, la Convención Contra la Tortura y el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, todos ratificados por Israel y en los que se subraya que en primer lugar se debe preservar el interés del niño y que la detención de menores debe ser el último recurso que se utilice. También se especifica que todos tienen el derecho a una audiencia justa en un tribunal independiente e imparcial.

En estos mismos acuerdos se establece que la tortura y el abuso están absolutamente prohibidos, sin excepción. Además, según la Ley internacional, toda disposición penal aplicada por Israel a los palestinos en los territorios ocupados debe estar traducida y expedida en árabe, algo que generalmente es ignorado.

Arrestos a medianoche

Cada año, entre 500 y 700 niños palestinos del territorio ocupado de Cisjordania son procesados en las cortes militares israelíes después de ser arrestados, interrogados y detenidos.

La mayoría de ellos son arrestados por soldados armados en sus casas, en mitad de la noche. Otros son detenidos en los alrededores de su vivienda, de los asentamientos o en carreteras utilizadas por el Ejército o los colonos.

El 60% de los niños palestinos son arrestados entre la medianoche y las cinco de la madrugada, "con el sonido de los soldados golpeando la puerta de su casa”, y con instrucciones para abandonarla.

Casi nunca se informa a la familia sobre el porqué de la redada ni del arresto. Tampoco se les dice a dónde es trasladado el joven detenido. El informe concluye que solo conocen los motivos de la detención del menor después del interrogatorio.

Una vez los soldados han identificado al menor, en un 95% de los casos le atan las manos a la espalda. El mecanismo más común es mediante esposas de plástico, que cortan la circulación y generan inflamación en las manos, que —por la falta de irrigación sanguínea— llegan a ponerse de color azul.

El informe también señala que el 30% de los menores han sido sometidos a violencia física o psicológica durante su arresto.

Exsoldados israelíes rompen su silencio

La organización Breaking the Silence (Rompiendo el silencio), formada por exsoldados de las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF, por sus siglas en inglés), han hablado sobre el tratamiento que se les da a los menores palestinos.

Yehuda Shaul, de Breaking the Silence, asegura que los actos de violencia de los soldados contra los palestinos, incluyendo niños, “es una realidad común”. "Tristemente, es la consecuencia moral de una prolongada ocupación de los palestinos", asegura en un artículo publicado en The Guardian.

Otro antiguo soldado describe su servicio en Hebrón en 2010: "Nunca sabes los nombres, nunca has hablado con ellos, siempre lloran y se cagan en los pantalones... Llega ese momento incómodo en el que estás en una misión de arresto y no hay espacio en la estación de policía, así que lo único que puedes hacer es llevarte al niño de vuelta contigo, cubrirle los ojos y ponerlo en una habitación hasta que la Policía vuelva a la mañana siguiente para llevárselo. Y se sienta ahí como un perro".

"Recuerdo escuchar cómo hacía sus necesidades en los pantalones... Simplemente me volví indiferente a ello, no podría preocuparme menos. Lo escuché hacerlo, le vi avergonzado, le olí, pero no me importaba", asegura otro exsoldado.

Penas de cárcel

La Orden Militar 1651 establece que 12 años es el mínimo de edad para que exista una responsabilidad criminal. "En otras palabras, niños por debajo de los 12 años no pueden ser procesados en cortes militares".

Esta Orden estipula que los menores de entre 12 y 13 años de edad pueden ser sentenciados a cumplir una pena de hasta 6 meses en prisión; los menores de 14 y 15 años de edad pueden llegar a cumplir una pena de hasta 12 meses, mientras que los jóvenes de 16 y 17 años tienen la misma responsabilidad civil que un adulto.

La mayor parte de los casos registrados se refieren al "lanzamiento de piedras", una ofensa castigada con hasta diez años de prisión para jóvenes de 14 años de edad, si se comete contra una persona o propiedad con la intención de provocar daños. O, si el menor tiene entre 12 y 13 años de edad, puede ser castigado con seis meses de prisión.

Lanzar piedras contra un vehículo en movimiento con la intención de dañar a la persona que viaja en él conlleva una pena de 20 años en prisión. Un niño de entre 12 y 13 años recibiría hasta seis meses de prisión y uno de 14 años o más puede recibir la máxima pena, de 20 años.

Esta misma Orden establece prisión de entre dos semanas y diez meses por insultar u ofender el honor de un soldado, y prisión de por vida por dañar, herir u obstaculizar la seguridad de la región y la seguridad de las IDF.

Cortes militares para menores

En septiembre de 2009, tras las críticas recibidas por el procesamiento de un niño de 12 años en una corte militar para adultos, se estableció una corte para menores.

Bajo esta nueva disposición, los niños deberían ser procesados aparte de los adultos, así como detenidos en instalaciones diferentes.

Según el informe, los niños son trasladados en grupos de dos o tres, con cadenas en los tobillos y vistiendo el mismo uniforme marrón que los adultos. Antes de entrar en la sala del juzgado, se les retiran las esposas, pero estas se les vuelven a colocar una vez sales de ella.

Aunque en septiembre de 2011 la comandancia militar israelí en Cisjordania estableció la Orden Militar 1676, por la que elevó la mayoría de edad de los 16 a los 18 años, los jóvenes de 16 y 17 años siguen siendo procesados de la misma manera que los adultos.

Notificación a los padres del menor detenido

A través de esta misma orden, los oficiales de policía deben notificar a los padres del menor arrestado sobre su detención tan pronto como los menores sean trasladados a la estación de policía.

Sin embargo, en los casos en los que el menor está siendo investigado pero aún no está formalmente bajo arresto, la notificación puede retrasarse hasta ocho horas, si el oficial considera que informar a los padres puede obstaculizar la investigación, o si el menor es sospechoso de ser una amenaza para la "seguridad".

Estas disposiciones solo se aplican a la Policía israelí y no al Ejército, lo que significa que las Fuerzas de Defensa Israelíes (IDF, por sus siglas en inglés) no tienen la obligación de informar a los padres del menor detenido. Los padres del menor tampoco tienen el derecho legal de estar presentes mientras los jóvenes son interrogados.

Derechos del menor detenido

La Orden Militar 1676 establece que los niños deben ser informados sobre su derecho a contactar y consultar con su abogado antes de que comience la investigación.

Esta disposición no determina cuándo la Policía debe ponerse en contacto con el abogado, si antes, durante o después de cuestionar al menor, y asume que el menor tiene conocimiento de los detalles de su representante legal.

Desde septiembre de 2011, DCI Palestina no ha documentado "un solo caso en el que el menor haya consultado de manera privada con un abogado. De hecho, los niños siguen siendo interrogados en ausencia de los padres y no son informados sobre su derecho a guardar silencio".