Ecuador confía en su plan contra calentamiento global pero espera más ayuda
El presidente de Ecuador, Rafael Correa, confía en que tenga éxito su plan contra el calentamiento global, que prevé evitar la explotación de petróleo en el parque amazónico Yasuní, aunque espera más ayuda de la comunidad internacional, según declaraciones divulgadas el martes.
El presidente de Ecuador, Rafael Correa, confía en que tenga éxito su plan contra el calentamiento global, que prevé evitar la explotación de petróleo en el parque amazónico Yasuní, aunque espera más ayuda de la comunidad internacional, según declaraciones divulgadas el martes.
"Todavía confiamos en que tenga éxito la iniciativa, pero yo esperaba una mucho mejor respuesta" internacional, dijo el mandatario al canal Gama TV.
El pasado viernes, tras lograr compromisos extranjeros por unos 116,9 millones de dólares en 2011, Quito anunció que mantendrá la denominada iniciativa Yasuní-ITT, propuesta en 2007 y que prevé evitar la explotación de 846 millones de barriles de petróleo en el parque amazónico Yasuní (este).
Se "extendió el plazo como esperábamos", manifestó entonces la jefa negociadora del gobierno, Ivonne Baki, quien agregó que Ecuador aspira recaudar 291 millones de dólares durante 2012 y otros 291 millones en 2013, cuando se revisará la marcha del programa.
Ecuador sostiene que al mantener bajo tierra el crudo de los campos ITT, se evitaría la emisión de 407 millones de toneladas métricas de dióxido de carbono (CO2), responsable del calentamiento global.
A cambio de dejar bajo tierra los 846 millones de barriles de crudo de los campos Ishpingo, Tambococha y Tiputini (ITT), el gobierno espera una compensación de 3.600 millones de dólares a lo largo de 12 años.
"No estoy contento, esperamos una mucho mejor respuesta" de la comunidad internacional frente al plan ambiental, sentenció el jefe de Estado en entrevista con Gama TV. "Los países más contaminadores, cuando les tocó bajar de la retórica a los hechos, se me arrugaron", agregó.
"Debemos estar conscientes de que el Yasuní-ITT implica un inmenso sacrificio", señaló Correa, para quien a los actuales precios, esa reserva de crudo (20% del total) significaría 14.000 millones de dólares de ingreso neto, suficientes para cubrir más de dos años de inversiones estatales.
"Necesitamos esos ingresos", anotó el mandatario socialista. "Lo principal de ese medio ambiente es el ser humano y tenemos que sacar a nuestro país de la miseria", añadió.
Los aportes ya depositados en un fideicomiso, administrado por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), suman 2,6 millones de dólares, que incluyen 1,4 millones de España, mientras que entre los compromisos concretos (58,1 millones) está uno de Italia por casi 51 millones, según Baki.
"Soy el primero que quiero que tenga éxito la iniciativa", indicó Correa, quien tampoco ha descartado la posibilidad de explotar el petróleo que alberga el Yasuní, de 950.000 hectáreas y ubicado a 300 km al este de Quito.
Ese parque fue declarado reserva mundial de la biósfera por la UNESCO en 1989 y en el mismo se asientan los pueblos indígenas Tagaeri y Taromenane, que rechazan el contacto con el exterior.






