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Rappi nos engañó: Rappitendero

Voceros de los rappitenderos visitaron la cabina de La W para dialogar con Vicky Dávila y exponer las necesidades y situación del gremio.

Protesta de Rappitenderos. Foto: La WCon Vicky Dávila

Las peticiones de los rappitenderos, o RT, como ellos autodenominan su gremio, se tomaron la cabina de La W Radio para hablar de la situación que actualmente viven, y exponer las solicitudes que hacen a la empresa en pro de mejores garantías laborales

En diálogo con Vicky Dávila, los voceros de los rappitenderos, explicaron cómo es su vinculación con la empresa, expusieron cómo inicialmente, trabajar con la plataforma de domicilios les resultaba rentable, pero cómo con el paso del tiempo, las condiciones económicas y laborales se han ido empeorando.

“Las cosas se están dañando por eso nos estamos uniendo, está comenzando un proceso” , afirmó uno de los voceros que visitó la cabina de La W, quienes también denunciaron que “Rappi se está aprovechando que llegaron más personas al país y no sabían cuando estaba pagando”, haciendo mención de una de las problemáticas que ha generado una disminución en sus ganacias.

Según los rappitenderos, 12.000 personas trabajan a través de la plataforma solamente en Bogotá, (sin contar que ya tienen presencia en 25 ciudades del país, y otras tantas en países de la región), en jornadas que muchos de ellos afirman ser de hasta 12 horas, en las que se enfrentan a las inclemencias del tiempo, los riesgos de la calle, dificultad para ir al baño, accidentes de tránsito, insultos y bajas ganancias por lo que ellos denominan "un servicio que prestan con amor a las personas". 

“Ahora somos tantos que pueden pasar semanas en que en el día tengamos solo un domicilio”, afirmó otro de los rappitenderos consultados, quien comentó que en los últimos días, Rappi les anunció un cambio en el modelo tarifario, que en muchos casos ha reducido sus ganacias.

Según ellos, el costo al usuario sigue siendo el mismo, pero el porcentaje que les entrega Rappi a los domiciliarios es menor, conforme a la distancia recorrida y a la demanda de trabajo.

No entendemos por qué nosotros que somos los que ponemos el trabajo, el tiempo, el celular y el esfuerzo, sean ellos los que cambian la tarifa”, afirmó otro de los voceros de la protesta, quien aprovechó para confesar que quienes decidieron "levantar la voz" para reclamar mejores condiciones laborales, están en riesgo, pues un grupo de rappitenderos que no es afecto a la manifestación ha optado por tomar fotos, denunciar a los protestantes y enviarlas a la empresa. Incluso afirman que ésta ha retirado de la plataforma a algunos de los rappitenderos.

Dentro de las condiciones, que afirman, han cambiado en su trabajo con Rappi está la llamada taza de aceptación, medida que representa un promedio de domicilios que aceptan los rappitenderos, que se ve gravemente afectada cuando deciden rechazar un servicio.

Afirman que esa medida les ha resultado problemática porque muchas veces las condiciones del "mandado", no les es favorable, llevandolos a rechazarlo, y posteriormente siendo penalizados por la plataforma con menos posibilidades de acceso a las solicitudes de los usuarios.

"Con la taza de aceptación Rappi nos está obligando a tomar domicilios que incluso no nos convienen", dijo uno de los invitados, quien fue complementado por otro que aseveró “cuando comienzas a rechazar pedidos la taza de domicilios baja, y conforme rechazas, la taza va bajando más”.

Afirman que ante la masiva llegada de venezolanos al país, muchos de ellos han optado por este trabajo, lo cual ha incrementado la oferta de domiciliarios, siendo mayor competencia entre el gremio, y haciendo que la empresa le reste importancia a las condiciones laborales de los trabajadores. “Nosotros nos estamos volviendo como desechables”.

Sobre la mencionada tasa de aceptación, los invitados también denunciaron una situación adversa que los pone en una dicotomia, pues muchas veces prestar un servicio les implica violar las mismas normas de Rappi, esto, cuando las solicitudes se refieren a incurrir en actos indebidos, casos que a su vez, denuncian, no tener la posibilidad o el canal efectivo de comunicar o explícar a la compañia

"En las restricciones está no hacer cosas ilícitas, no llevar alcohol a menores de edad, toca pedirles la cédula, y si te niegas, entonces Rappi te penaliza, no existe un canal para retroalimentar con Rappi y explícar”, dijo uno de los panelistas, quien también explíco que la tasa de aceptación que controla el acceso a pedidos también se ve afectada por las calificaciones que les dan los usuarios.

Los rappitenderos también hablaron de las condiciones de la empresa para vincularse a ella, hablando de los costos que les acarrea tan solo acceder a la maleta/ nevera donde transportan los pedidos, sobre ello afirmaron que actualmente acceder a uno de dichos elementos cuesta 90.000 pesos, valor que no se refiera a la compra sino a un pacto de comodato que les obliga a devolver en "optimas condiciones" el elemento cuando decidan cambiar de trabajo. "¿cómo se puede devolver intacta una maleta que está sometida la rayo de sol, el trabajo y la lluvia?", cuestionan. 

La entrevista también sirvió para conocer un poco más de los detalles del oficio de rappitendero, y algunos de ellos accedieron a contar sus anécdotas en la labor.

En el mismo sentido de los hechos ilícitos, algunos comentaron que les han solicitado, a través de la opción "antojos", servir de proveedores de droga, cuando les solicitan llevar marihuana u otras sustancias, hechos a los que se ha negado acarreandole sanciones por parte de Rappi. 

Otro narró la ocasión en la que le solicitaron llevar una botella de aloe vera, y terminó entrandose de lo que sería una clave para pedir llevar sustancias ilegales. Afirmó sospechar, más no estar seguro de ello.

De igual modo, otro de los invitados, comentó un hecho incomodo ocurrido al norte de la ciudad.

“Un hombre me dijo que quería unos bóxer, cuando le pregunté que dónde quería que se los comprara me dijo que no tenía tiempo, que le vendiera los mios”, confesó.

Mujeres rappitenderas, que también llegaron hasta el edificio donde funciona La W, comentaron otra de las dificultades que presentan, afirmando que si para los hombres que trabajan en el oficio, la ida la baño es complicada, para las mujeres, la situación es aún más incómoda.

Tras oir los testimonios de los rappitenderos, La W también abrió los micrófonos para que la compañia expusiera su punto de vista. 

El encargado de oficiar como vocero fue Sebastian Ruales, director comercial de la plataforma, avaluada en mil millones de dólares y creada en 2015.

Él explicó que Rappi no es una compañía que emplee personas como domiciliarios, y explicó que la plataforma pensada como intermediaria entre personas con deseos de acceder a un producto, quienes ostenta capital, pero no tienen tiempo de ir acomprarlo, y otras que tienen el tiempo de ir a comprarlo, llevarlo, y requieren ganar capital.

Manifestó que la modificación de las tarifas fue el resultado de un proceso que responde a observaciones de los mismos rappitenderos, quienes a través de los medios establecidos por la plataforma se han manifestado, explicando que el cambio en el monto de las tarifas de domicilio responde a querer establecer una relación entre costo del "mandado", con el esfuerzo del rappitendero (en terminos de distancia y dificultad del servicio), pues en un comienzo, el costo del servicio era standard.

Niegan lo afirmado por los rappitenderos en torno a que los costos al usuario se mantieien pero el pago al domiciliario se redujo, generando mayores ganancias para la plataforma. en ese sentido aclara que su negocio no está en el porcentaje que se ganan sobre el servicio del domiciliario, sino que se refiera más al mercado de la plataforma frente a los restaurantes. 

"Cuando hablas de Rappi, hablas de horarios flexibles" acorde a las necesidades de las personas, de ganar más que el salario mínimo que los países en la región

“Para nosotros más que emprendedores o personas varadas sin trabajo, el rappitendero es una persona que nos ha ayudado a hacer grande a la compañía”, afirmó Rugeles. 

Sobre las condiciones laborales, aclara que la compañía proporciona la Aseguradora de riesgos laborales (ARL) y una póliza para terceros, como respuesta a uno de los rappitenderos que afirmó haber sufrido un accidente de tránsito, y no haber recibido ayuda por parte de la compañia.

"Tenemos uno de los trabajos más peligrosos", dijo en su momento uno de los invitados.

Para finalizar la entrevista, el vocero se comprometió, previa mediación de Dávila, a que cuando regrese al país; pues manifestó estar fuera de Colombia, se reunirá con los voceros del gremio de los rappitenderos presentes en la cabina de La W.

A través de las redes sociales, durante y posteriormente a la entrevista, los oyentes opinaron del tema empleando el #RappiEnLaW. Las opiniones están divididas.

Durante la entrevista, en inmediaciones del edificio dónde funciona La W Radio, se reunió un grupo de Rappitenderos quienes también opinaron en nuestros micrófonos sobre la crisis que atraviesa el gremio. 

Estas son algunas de las imágenes de la protesta. 


foto: La W Radio


foto: La W Radio

 

 


foto: La W Radio

 


foto: La W Radio


foto: W Radio