Vecinos de contralora Morelli se quejan por los ruidos de sus mascotas
Vecinos residentes del edificio contiguo a la casa de Sandra Morelli, denunciaron en La W las molestias producidas por el excesivo ruido de las mascotas de la funcionaria.

(Thot)

Los vecinos residentes de un edificio contiguo a la casa de la contralora Sandra Morelli, denunciaron en La W las molestias producidas por el excesivo ruido producido por las mascotas de la funcionaria.
Según Andrea Acosta, vecina de la contralora, los 6 perros, el gato y la guacamaya que están en la terraza de la propiedad, emiten ruidos durante todo el día y parte de la noche, molestando el descanso y la convivencia del sector.
De igual forma, expresó que su apartamento colinda con la cancha de fútbol construida en la misma terraza y percibe molestos ruidos productos del juego. Además, dijo que el tener una animal silvestre como una guacamaya, constituye una violación a la ley.
La vecina contó que la respuesta a una de las querellas puestas ante la Policía, afirmó que los perros podían ladrar sin restricción, porque el esposo de la mamá de la contralora había fallecido y las mascotas estaban en duelo.
Ante las querellas con respuestas insatisfactorias para los vecinos, Acosta llamó la atención para que las autoridades tomen medidas y garanticen la convivencia. De igual manera, desmintió que la guacamaya haya sido entregada a las autoridades ambientales, “aunque no se ve, el animal está en la casa”, afirmó.
Según Andrea Acosta, vecina de la contralora, los 6 perros, el gato y la guacamaya que están en la terraza de la propiedad, emiten ruidos durante todo el día y parte de la noche, molestando el descanso y la convivencia del sector.
De igual forma, expresó que su apartamento colinda con la cancha de fútbol construida en la misma terraza y percibe molestos ruidos productos del juego. Además, dijo que el tener una animal silvestre como una guacamaya, constituye una violación a la ley.
La vecina contó que la respuesta a una de las querellas puestas ante la Policía, afirmó que los perros podían ladrar sin restricción, porque el esposo de la mamá de la contralora había fallecido y las mascotas estaban en duelo.
Ante las querellas con respuestas insatisfactorias para los vecinos, Acosta llamó la atención para que las autoridades tomen medidas y garanticen la convivencia. De igual manera, desmintió que la guacamaya haya sido entregada a las autoridades ambientales, “aunque no se ve, el animal está en la casa”, afirmó.






