Balance de muertos en el Concordia sube a 13
El balance de muertos en el naufragio del "Concordia" frente a la isla italiana del Giglio subió a 13, al encontrarse el cuerpo de una mujer, anunció una portavoz de la protección civil. Por el momento, solo ocho de las víctimas pudieron ser identificadas formalmente.

(Thot)

El balance de muertos en el naufragio del "Concordia" frente a la isla italiana del Giglio subió a 13, al encontrarse el cuerpo de una mujer, anunció una portavoz de la protección civil. Por el momento, solo ocho de las víctimas pudieron ser identificadas formalmente.
"Los buceadores del cuerpo de bomberos hallaron el cuerpo de una mujer en el puente 7 del sector de popa, en la parte sumergida", declaró Francesca Maffini y precisó que la víctima tenía puesto un chaleco salvavidas.
"No hemos fijado ningún límite de tiempo para las búsquedas" dentro del "Concordia", que permanece semihundido a unos 30 metros de la orilla de la isla, aseguró ante la prensa el jefe de la defensa civil italiana, Franco Gabrielli, nombrado desde el viernes comisario especial para supervisar las operaciones, que visitó la isla del Giglio.
El comandante Francesco Schettino, capitán del crucero Costa Concordia, aseguró que la naviera propietaria del barco conocía la práctica de acercar las naves a la costa para "saludar" y la apoyaba como sistema "publicitario".
Esta es una de las declaraciones que forma parte del interrogatorio al que se sometió el capitán el pasado martes ante la juez de instrucción y cuyo contenido fue publicado hoy por los diarios "Corriere della Sera", "Il Messaggero" y "la Repubblica".
Schettino manifestó que se trata de una maniobra que hacen "en todo el mundo" e incluso afirmó que la compañía, Costa Cruceros, las planificaba con motivo de las fiestas patronales de las localidades que visitaban en agosto.
El capitán agregó que había realizado este tipo de maniobra, que consiste en acercarse a la isla para "saludar" a sus habitantes tocando la sirena, en otras ocasiones, tanto en Giglio como en las inmediaciones de la isla de Capri, en la costa de Sorrento, al sur de Italia.
De este modo, Schettino desmintió las declaraciones del consejero delegado de la naviera, Pier Luigi Foschi, quien en los últimos días dijo que tan solo habían autorizado en una ocasión una maniobra de este estilo.
El diario "la Republica", señala que a la pregunta de si el acercamiento a la isla del Giglio del pasado 13 de enero había sido planificada antes de la salida de la nave, el capitán respondió: "Sí, había sido planificada. La tendríamos que haber hecho la semana anterior pero no fue posible por el mal tiempo".
Sobre la razón de tardar tanto en dar la alarma, Schettino explicó que se decidió a señalar la emergencia cuando tuvo la confirmación de que la nave no cumplía con los requisitos mínimos de flotación para este tipo de embarcaciones.
"Antes de dar la señal de alarma tenemos que estar seguros, porque no quiero crear el pánico y que la gente muera por nada", dijo el capitán.
Y añadió: "Di la señal de alarma cuando estuve seguro de que no se podría volver atrás y de que era algo obligado".
Schettino se refirió también al sistema VDR, encargado de registrar los datos y las comunicaciones del crucero, y que ya ha sido recuperado por los buzos de los equipos de rescate, aunque todavía no ha podido ser inspeccionado.
El capitán indicó que el sistema no funcionaba correctamente y que por tanto no sabe si pudo registrar los datos de forma adecuada, aunque recordó que existe otro mecanismo en la nave que sí pudo hacerlo (el voyage data recorder).
Durante el interrogatorio Shettino declaró: "Tendré que convivir toda la vida con estos muertos ¿Cómo se hace eso?".






