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En Argentina hacen convocatoria masiva para desafiliarse de la Iglesia

Diversas agrupaciones invitaron a renunciar formalmente a la Iglesia, la cual es cuestionada por sus posiciones políticas y por el salario que se les paga a los obispos.

En Argentina hacen convocatoria masiva para desafiliarse de la Iglesia. Foto: Agencia Anadolu

Este viernes 6 de abril diversos movimientos y agrupaciones políticas hicieron una convocatoria masiva para que los ciudadanos se desafilien de la religión católica.

Varios grupos de personas atendieron el llamado y se congregaron en distintos puntos del país para realizar la apostasía, es decir, renunciar formalmente a la fe católica.

Esto ocurre en el marco del debate sobre la despenalización del aborto, en el que la Iglesia tiene una posición contraria, y también después de que el Estado difundiera los montos que reciben los obispos en concepto de “salario”: más de 40.000 pesos argentinos, lo que equivale a unos 2.000 dólares estadounidenses.

Históricamente los movimientos feministas y de diversidad han estado enfrentados a la institución católica, a la que consideran opresiva, pero esta rivalidad se puso de manifiesto en el año 2010, cuando se promulgó la Ley de Matrimonio Igualitario, y recientemente volvió a manifestarse con el debate sobre la legalización y la despenalización del aborto.

Con respecto al dinero que reciben los prelados, el Jefe de Gabinete de ministros de Argentina, Marcos Peña, declaró a mediados de marzo que “mantener a los obispos cuesta 130 millones de pesos por año” (6,5 millones de dólares estadounidenses).

Estas declaraciones encendieron los cuestionamientos, sobre todo por parte de los partidos de izquierda, quienes siempre han reclamado por la separación entre la Iglesia y el Estado.

Si bien es lógico que ese reclamo se intensifique, dada la delicada coyuntura económica que vive el país, no es meramente la cuestión económica ni el monto destinado a los obispos lo que genera el rechazo de ciertos sectores.

La razón de este descontento tiene su raíz en que el financiamiento a los miembros de la Iglesia proviene de los impuestos que pagan todos los ciudadanos. Además cuestionan que es precisamente ese dinero el quele permite a la Iglesia tener injerencia en las políticas de Estado en temas como el aborto, la educación sexual, la anticoncepción, la homosexualidad, la eutanasia o el divorcio.

Desde el pasado Viernes Santo las distintas agrupaciones habían comenzado la convocatoria en distintas redes sociales con los hashtags #ApostasíaColectiva y #SeparaciónDeIglesiayEstado.

Con miles de mensajes contra la Iglesia, llamaron a la ciudadanía a que se desafiliara formalmente de la institución católica este viernes en todos los arzobispados del país.

Se trata de un trámite para la desvinculación de la institución, el cual se lleva a cabo presentando una carta que informa sobre la decisión de la persona de dejar de pertenecer a la Iglesia Católica, y para exigir que se modifiquen los registros donde figura como católica.

La carta debe ser enviada a la diócesis a la que pertenece la parroquia donde la persona fue bautizada, pero también puede ser enviada por correo postal o entregada personalmente. 

La página web del colectivo Apostasía Colectiva indica que “La Iglesia Católica, para ser escuchada, argumenta que casi el 90% del país es católico e indirectamente apoya sus doctrinas”. Allí radica, según la agrupación, la importancia de la apostasía, debido a que “sobre estas bases, la Iglesia Católica justifica su poder a la hora de negociar con el Estado Nacional”.