Obama quiere endurecer la ley de compensaciones por derrames de petróleo
El presidente de EE.UU., Barack Obama, quiere endurecer la legislación sobre compensaciones por daños en caso de derrames de petróleo, que actualmente limita esos pagos a 75 millones de dólares.
El presidente de EE.UU., Barack Obama, quiere endurecer la legislación sobre compensaciones por daños en caso de derrames de petróleo, que actualmente limita esos pagos a 75 millones de dólares.
Según informó hoy la Casa Blanca, Obama se reunió hoy con el equipo de su Gobierno que trata de hacer frente al derrame de crudo en el Golfo de México tras el hundimiento de una plataforma explotada por British Petroleum (BP) el pasado 22 de abril.
La plataforma se hundió dos días después de una explosión en la que murieron 11 trabajadores.
En un comunicado, el portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs, indicó que el presidente planteó la importancia de contar con expertos independientes y de poner todas las soluciones posibles sobre la mesa.
Asimismo, ordenó al secretario de Energía, Steven Chu, que se ponga al frente de un equipo de altos cargos y de científicos del Gobierno para mantener un "extenso diálogo" esta semana con BP sobre posibles soluciones al desastre.
"Como el presidente ha dejado claro con anterioridad, BP pagará todos los costes de detener el flujo de crudo y su limpieza, y reclamaremos con energía una compensación completa por todos los daños" causados, expuso Gibbs.
Pero además, reveló, Obama "ha pedido que enviemos legislación al Congreso para endurecer y actualizar la ley que impone un límite a la compensación por daños".
El pasado día 5, miembros de la Cámara de Representantes ya plantearon legislación para obligar a BP a pagar compensaciones de hasta 10.000 millones de dólares por el incidente, que el Gobierno de EE.UU. ha considerado "catástrofe nacional".
BP reanudó hoy la inyección de químicos para disolver el crudo a medida que fluye a las aguas del Golfo de México, a 1.600 metros de profundidad, en un nuevo intento para contener el daño del derrame.
Los productos, que fraccionan el crudo en pequeñas partículas que posteriormente destruyen las bacterias marinas, se aplican directamente sobre la principal fuga de crudo a través de un robot operado a control remoto.
La compañía ha cifrado el coste de las tareas de limpieza en el Golfo de México en 350 millones de dólares. EFE






