Polémica denuncia contra directora del CTI por presunto pago a testigo
En manos de la Procuraduría quedó una denuncia que el testigo Jaime Alberto Pérez Charris hizo contra la directora del CTI, Marilú Méndez, y del director del programa de protección a testigos, Gilberto Ramírez, quienes según la solicitud, habrían cometido irregularidades en sus funciones al ejercer presiones sobre el testigo para declarar contra el almirante Gabriel Arango Bacci.

Marilú Méndez(Thot)

En manos de la Procuraduría quedó una denuncia que el testigo Jaime Alberto Pérez Charris hizo contra la directora del CTI, Marilú Méndez, y del director del programa de protección a testigos, Gilberto Ramírez, quienes según la solicitud, habrían cometido irregularidades en sus funciones al ejercer presiones sobre el testigo para declarar contra el almirante Gabriel Arango Bacci.
De acuerdo con el testimonio rendido por el testigo a la Procuraduría, a cambio de su testimonio la directora del CTI de la Fiscalía, Marilú Méndez, le dio un millón 800 mil pesos para involucrar al alto oficial que es enjuiciado en la Corte Suprema de Justicia por su presunta relación con narcotraficantes.
Igualmente, el escrito radicado ante el Ministerio Público señala que el director del programa de testigos amenaza a Pérez Charris con sacarlo de la protección si no entrega la declaración contra el alto oficial.
Al escuchar esta denuncia, tanto el director del programa de protección a testigos Gilberto Ramírez, como la directora del CTI desvirtuaron los señalamientos.
Inicialmente, el director de la oficina de testigos Gilberto Ramírez indicó a La W que el millón 800 mil pesos fue utilizado para comprar un computador a través del cual el testigo entregaría la información y nunca fue presionado para declarar.
"Eso es totalmente falso nosotros lo unico que hacemos es brindarles todas las medidas de seguridad para garantizar que ellos puedan llegar a los procesos, yo no tengo acceso a los expedientes, lo unico que hago es que a solicitud de un fiscal protegerlos, prestarles la asistencia necesaria y estar presto a los requerimientos que hagan los fiscales", indicó Ramírez, quien actúa como enlace entre los testigos y los fiscales que llevan los casos que investigan.
El funcionario le restó credibilidad al testigo en su denuncia porque cree que se debe a uuna retaliación por no atender a unos requerimientos económicos que ha hecho al programa de Protección a Testigos de la Fiscalía.
Por su parte, la Directora del CTI, Marilú Méndez, negó categóricamente que haya ejercido algún tipo de presión y recordó que el millón 800 mil pesos nunca le fue entregado al testigo sino que esa suma fue autorzada por su despacho para la compra del computador que mencionó Gilberto Ramírez.
"A mi me hace la solicitud el investigador, me presenta un informe y solicita la compra de ese computador con ese fin exclusivo, el elemento se incauta y entra en cadena de custodia".
Agregó que su única participación fue resolver la solicitud que le hizo el fiscal y destacó que ese gasto lo aprobó con los soportes debidos.
El testigo dijo que le dieron la plata
"No hay computador alguno a mi me dieron la plata, me la entregó el investigador Jose Victor Malaver, firmé un recibo por el millón 800 mil pesos, el recibo es de gastos reservados", indicó.
Y agregó que la Fiscalía no le cumplió con lo que le prometió al ser incluido en el programa.
"Tan es así que mi niño tiene tres meses de nacido y todavía tiene la misma ropa con la que nació, no le hemos podido comprar ropa... Afortunadamente la Procuraduría me escuchó mi denuncia".
A la vez el testigo admitió que cambió su testimonio y lo hizo movido no solo en que le incumplió el programa sino a que está arrepentido.
El abogado de la Armada Jaime Camacho, quien actúa como parte civil del proceso relató que el testimonio de este testigo no es la única prueba con la que cuentan contra el almirante Gabriel Arango.






