Las recientes modificaciones en los criterios de medición del Ministerio de Vivienda generan serias inconsistencias en la gestión del programa Mi Casa Ya. Al incluir los subsidios otorgados por las Cajas de Compensación como parte del programa, se presenta un avance inflado del 97%, mientras que la ejecución real apenas alcanza el 50%. Esta situación ha provocado incertidumbre en más de 44.000 hogares que esperan el subsidio, el riesgo de aumentos en cuotas hipotecarias y una posible desaceleración en el mercado de vivienda, con la proyección de perder hasta 200.000 empleos en 2025.