• Actualizado 17 Ene 2022 04:29

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Corrupción y poca planeación: la razón del fracaso de Bioenergy según Cedetrabajo

El Centro de Estudios del Trabajo realizó un detallado análisis de las principales razones que llevaron a Bionergy, uno de los proyectos más ambiciosos del país, al fracaso.

Bioenergy entró a proceso de liquidación el pasado mes de junio. Foto: Getty Images

Bioenergy entró a proceso de liquidación el pasado mes de junio. Foto: Getty Images(Thot)

En un reciente análisis realizado por Cedetrabajo, el Centro de Estudios del Trabajo, se revisaron cuáles fueron las principales causas que llevaron a que Bioenergy recientemente entrara en liquidación.

Cabe recordar que el pasado 25 de junio, W Radio tuvo acceso a dos autos donde se confirmó que tanto Bioenergy Zona Franca S.A.S. como Bioenergy S.A.S. pidieron al ente de control y vigilancia que se decrete la terminación del proceso de reorganización y, en consecuencia, se dé inicio al trámite de liquidación judicial.

Según se explicó, esta decisión se produjo a causa de la imposibilidad de la compañía de ponerse al día y lograr acuerdos de pagos con sus acreedores.

En el informe, se destacó que este resultado se debió principalmente a los siguientes puntos:

  1. Al incumplimientos en la planificación y montaje de su planta, la cual inició en abril de 2010, teniendo proyecciones para su construcción que no superaban los dos años, sin embargo esto se demoró siete años, con costos totales de USD 850 millones, habiendo presupuestado inicialmente tan solo USD 344 millones para tal fin.
  2. Los choques que sufrió Bioenergy desde su inició de operación en abril de 2017; según Cedetrabajo, la planta no logró comercializar el total de su producción debido a las importaciones de etanol a base de maíz subsidiado desde Estados Unidos. A lo que se sumó que la empresa nunca logró operar a más del 50% de capacidad, por la poca producción de caña en su complejo de 20 mil hectáreas, lo que llevó por ejemplo a que en 2017 la empresa produjera 36,3 millones de litros, y vendiera solamente 26 millones, sin dejar de lado que el impacto fue aún más agudo debido a la caída en el precio regulado del etanol, que para el 2018 se redujo en más del 12% al compararse con el año anterior.
  3. Otro de los puntos, se centró en el contrato de ingeniería realizado por la planta con la firma española Isolux Corsán, la cual presentaba quejas por incumplimientos en otros países, y además no contaba con experiencia en desarrollo de plantas industriales de etanol, lo que llevo a que Ecopetrol tuviera que asumir el pago de 6.000 millones de pesos que la empresa española dejó pendiente con los trabajadores y contratistas, al dejar inconclusa la obra en abril de 2014.
  4. Ligado a la observación anterior, para Cedetrabajo, la supervisión del contrato ganado por Isolux, fue otra razón para el desangre de Bioenergy, debido a que esta fue asumida por una persona natural, trabajadora de Bioenergy, sin considerar la magnitud del proyecto. Tipiel, firma contratada para apoyar la interventoría, no pasó por licitación, sino por contratación directa; para luego pasar a hacer contratista y corregir diseños hechos por Isolux, lo que llevo luego a que la Contraloría resaltara que aunque la filial de Ecopetrol había firmado como recibidas ciertas actividades, Tipiel suscribió contrato por las mismas, así las cosa, Bioenergy gastó más de 11.000 millones de pesos en correcciones de diseños.
  5. Inversiones no  necesarias, en este punto se expone que Bioenergy compró por ejemplo 600 hectáreas que no pudieron ser usadas y, antes de venderse terminaron siendo utilizadas en pastoreo. De igual forma se compraron dos sociedades panameñas que fueron los Arces Group Corp y Amandine Holdings Corp, supuestamente porque tenían predios claves para el desarrollo del proyecto, sin embargo, dichas empresas nunca fueron poseedoras de terrenos.
  6. En el análisis también se destacó que la Contraloría encontró que Bioenergy se inscribió ante Finagro para acceder a los beneficios del Incentivo de la Capitalización Rural (ICR), como productora de caña panelera, cuando su actividad principal era otra pero que lo más grave se encontró en que con ese crédito se hicieron inversiones en infraestructura y adecuación de tierras, contribuyendo al presunto detrimento del patrimonio público en  3.200 millones de pesos.
  7. Finalmente Cedetrabajo, resaltó que aunque Bioenergy terminó siendo liquidada por no poder pagar los más de 400 mil millones de pesos que debe, aseguró que el final de la empresa, también está ligado a problemas de corrupción que se reflejaron en sobrecostos, conflicto de intereses, irregularidades en los contratos y falta de compromiso por parte de la constructora, logrando retrasos en el  megaproyecto de siete años.

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