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El sacerdote que se enamoró de un hombre y decidió dejar la sotana

Pablo García y su esposo Oscar Acosta contaron en La W cómo ha sido el proceso de empezar una nueva vida de casados afrontando las críticas.

Pablo García y Oscar Acosta. Foto: Captura de pantalla

Pablo García se desempeñó 10 años como sacerdote; un día conoció a un colombiano y sintió algo por él,  dijo que no hubo nada carnal, pero a partir de ese momento empezó a cuestionarse sobre su futuro. Hace tres años pidió un año de licencia y en ese año conoció a Oscar, su actual esposo.

Pablo entró en una crisis al estar en la encrucijada de ser sacerdote y al tiempo querer tener una relación de pareja. “No quería tener una doble vida”, afirmó Pablo. Sin embargo, algunas parejas veían normal que el pudiera manejar esas dos vidas, pero él quería ser sincero consigo mismo y con los demás.

“No me arrepiento de haber sido sacerdote, yo di todo siendo sacerdote”, expresó García.

El apoyo de su esposo ha sido fundamental en todo este proceso de iniciar una nueva vida. Su pareja, Oscar Acosta declaró frente a esto que “Dios nos quiere por sobre todas las cosas felices. Cuando conocí la realidad de Pablo me pareció que no tenía nada de extraño”.

“Vivimos como cualquier otra pareja, tenemos nuestra familia, un trabajo socialmente aceptable, somos reconocidos por nuestro trabajo. Hay mucho morbo desde el otro lado en vez de ser empáticos con la situación”, explicó Acosta.

Por su parte, Pablo afirmó que “Renuncié al sacerdocio, pero no renuncié a Dios. Yo nunca me alejé de Dios, cada vez estoy más cerca de él y con Oscar compartimos eso”.

Oscar contó que por medio de una carta se desligó de sus responsabilidades con la iglesia, “Nunca tuve más contacto con mis superiores de Argentina. Estoy desligado de todos mis derechos y compromisos como sacerdote agustino”.

“Me parece mucho más escandaloso la riqueza desmedida, no hay que asociar homosexualidad con abuso de menores, con escándalo ni con libertinaje, la homosexualidad es una variante más de la sexualidad. Es mucho más fácil juzgar que aceptar. Quien busca su felicidad consigue grandes cosas”, opinó Oscar frente a las diferentes críticas y polémicas que despierta su matrimonio.