Escuche ahora

Amanecer W

con Laura Sánchez y Jefferson Mejía


Síguenos en:

Ciudades

Selecciona tu emisora

Jessika Angarita, 31 años, consultora y empresaria es #UnaMujerW

Esta bogotana, es el ejemplo máximo de que, sin rótulos, apellidos, ni poder, se puede triunfar en mercados tan competitivos y dominados por hombres como el minero y el financiero.

Jessika Angarita, 31 años, consultora y empresaria es #UnaMujerW. Foto:

Esta bogotana, es el ejemplo máximo de que, sin rótulos, apellidos, ni poder, se puede triunfar en mercados tan competitivos y dominados por hombres como el minero y el financiero.

“Llego a Toronto porque mi familia había migrado un par de años atrás y cuando terminé la universidad tuve oportunidad de invertir en un proyecto de carbón térmico en el César, en La La Jagua de Ibirico, le dije a mi familia que me prestara parte de su capital para invertirlo, pensando que iba a ser  una inversión de retorno inmediato, pero tenía 20 años y era un poco ingenua en el tema, pero al mismo tiempo con esa ingenuidad y con esas ganas de ayudar a mi familia le pido los derechos al presidente de la compañía para que me permitiera vender el proyecto en Canadá”, cuenta Jessika Angarita.

Pero Jessi no tenía un gran capital, no tenía experiencia, y mucho menos conexiones en Canadá, es más, ni hablaba inglés, aun así se arriesgó:

“Cuando uno tiene ganas y cuando está arriesgando el capital de la familia, uno busca la forma. En Canadá el Wall Street se llama Bay Street, literalmente me faltó casi golpear puerta a puerta para decirle a todo el mundo que yo estaba ofreciendo estos títulos mineros y así fue como entré al mercado minero en Canadá”, recuerda esta empresaria.

No fue fácil posicionarse, y en contra de todo pronóstico, ser mujer, hispana y migrante, fueron cartas que le jugaron a su favor:

“De por sí, Canadá abre sus puertas a una multitud de inmigrantes y no juzga ni la procedencia, ni cuál es tu apellido, ni tu escala social, ni siquiera la educación, entonces yo creo que así mismo pasó con los empresarios quienes escucharon mi historia, la apoyaron desde el primer día porque les pareció increíble que les estuviera trayendo estas oportunidades a la mesa, pese a mi poco conocimiento”, asegura Jessika.

Pero para ella no fue suficiente. Después de seis años de haber aprendido en la bolsa de Toronto sobre relaciones con inversionistas, representando compañías latinoamericanas de minería, a Jessica, se le abrió una nueva puerta:

“Me toca la puerta una compañía que se llama Camper & Nicholsons es la firma más antigua del mundo constructora, después pasa a un tema de compra y venta de súper yates y de mega yates de lujo en el mundo, me llaman porque están buscando a una persona que primero, entienda cómo lidiar con personas de alto nivel adquisitivo, y segundo, que entendiera el mercado de América Latina, entonces así termino mudándome a Miami, trabajando en este mundo que es absolutamente increíble en donde tú consigues barcos de 30 millones de dólares para arriba y donde termine organizando tres shows en Mónaco, cuatro en Fort Lauderdale, cuatro en Miami, en Palm Beach, en New York, esto generó que yo extendiera más el Network” asegura la empresaria.

Después de esta experiencia Jessika de nuevo se arriesgó y decidió emprender de la mano de su mejor amiga:

“Logramos tocar puertas en Colombia y nos dimos cuenta de la fuerte ola en el tema de cannabis en Canadá y vemos que también Colombia como país pionero en la región decide emprender este camino y así es como logramos obtener una oportunidad en una de las mejores compañías de Cannabis de Latinoamérica enlistadas en la bolsa de Canadá y con ella hacemos todo un tema de relacionamiento con inversionistas, con bancas de inversión en el mercado de capitales de Toronto”, cuenta Jessika

Jessika Angarita, consultora y empresaria es #UnaMujerW