Obama en contra de armas pesadas a oposición y Romney pide mayor rol en Siria
"No podemos poner armas pesadas en manos de gente que podría utilizarlas en nuestra contra", aseguró Obama en el tercer y último debate presidencial.
El presidente de EE.UU., Barack Obama, afirmó hoy que su país continuará "apoyando" a la oposición en Siria, pero criticó la propuesta de entregar "armas pesadas" a los rebeldes porque, según dijo, podrían ser utilizadas "en nuestra contra".
"No podemos poner armas pesadas en manos de gente que podría utilizarlas en nuestra contra", aseguró Obama en el tercer y último debate presidencial contra su rival republicano, Mitt Romney.
En este sentido afirmó: "bebemos reconocer que avanzar hacia una mayor implicación militar es un paso serio. Y debemos estar totalmente seguros de que sabemos a quiénes estamos ayudando".
No obstante, el presidente estadounidense se mostró confiado en que "los días de Bachar al Asad están contados", pero aseguró que son "los sirios quienes deben decidir su futuro".
"Debemos hacer lo posible por crear un liderazgo moderado en Siria, preparado para completar la transición de poder", agregó en su último cara a cara con Romney, en la Universidad de Lynn en Florida.
Mientras, Romney dijo que EE.UU. debería jugar "un papel clave" en Siria para poner fin a la crisis en ese país y tener un rol de liderazgo en la región, al tiempo que pidió la renuncia de Asad.
Romney también se mostró contrario a una intervención militar de EE.UU. en Siria y abogó por seguir colaborando con los países aliados para buscar una salida al conflicto.
Por su parte, Obama defendió su enfoque acerca de Siria en el que ha buscado la coordinación con otros aliados en la región como Turquía e Israel.
"Lo que hemos hecho es organizar a la comunidad internacional, afirmando que Asad tiene que irse. Hemos impulsado sanciones contra su Gobierno", explicó Obama.
"No podemos poner armas pesadas en manos de gente que podría utilizarlas en nuestra contra", aseguró Obama en el tercer y último debate presidencial contra su rival republicano, Mitt Romney.
En este sentido afirmó: "bebemos reconocer que avanzar hacia una mayor implicación militar es un paso serio. Y debemos estar totalmente seguros de que sabemos a quiénes estamos ayudando".
No obstante, el presidente estadounidense se mostró confiado en que "los días de Bachar al Asad están contados", pero aseguró que son "los sirios quienes deben decidir su futuro".
"Debemos hacer lo posible por crear un liderazgo moderado en Siria, preparado para completar la transición de poder", agregó en su último cara a cara con Romney, en la Universidad de Lynn en Florida.
Mientras, Romney dijo que EE.UU. debería jugar "un papel clave" en Siria para poner fin a la crisis en ese país y tener un rol de liderazgo en la región, al tiempo que pidió la renuncia de Asad.
Romney también se mostró contrario a una intervención militar de EE.UU. en Siria y abogó por seguir colaborando con los países aliados para buscar una salida al conflicto.
Por su parte, Obama defendió su enfoque acerca de Siria en el que ha buscado la coordinación con otros aliados en la región como Turquía e Israel.
"Lo que hemos hecho es organizar a la comunidad internacional, afirmando que Asad tiene que irse. Hemos impulsado sanciones contra su Gobierno", explicó Obama.






