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En una “cloaca” dicen ambientalistas se convirtió el embalse La Playa en Boyacá

Al embalse llegan las aguas servidas de las cárceles de Cómbita y el Barne y de al menos cuatro municipios, entre ellos Tunja. #Contrarreloj

En una “cloaca” dicen ambientalistas se convirtió el embalse La Playa en Boyacá

En una “cloaca” dicen ambientalistas se convirtió el embalse La Playa en Boyacá

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Hay dos procesos sancionatorios contra la Alcaldía de Tunja y la cárcel de Cómbita por la represa La Playa.

En la vereda Resguardo Santa Teresa en Tuta (Boyacá), se ve un paisaje bonito, no se puede decir lo mismo del olor que sale de la Represa La Playa cuando llueve o hace mucho sol. Luis Enrique Mozo, es campesino, dice que todo cambio con el embalse. Manotea, mira con dolor sus animales lastimados por las picaduras de los zancudos.

“Los animales (se queja) miren como están las ovejas, el ganado, los terneros porque los zancudos los rodean de noche y de día. Aquí se me han muerto ovejas”, le alza la pata a una de sus animales allí tiene picaduras profundas al igual que las orejas y en otras partes.

Don Luis Enrique vive con su esposa, les toca cerrar ventanas y puertas durante todo el día; para él es una amargura desayunar en medio de tanto zancudo. “Uno no se puede estar en un solo sitio”.

Para espantar los bichos queman papel dentro de la casa, el señor Luis Enrique le preocupa mucho la salud de su esposa invidente. “Vive permanentemente con la cara llena de granos, me toca comprarle una pomada o pastas”, narra.

La contaminación de la represa La Playa se debe a las aguas servidas que llegan de las cárceles de Cómbita y El Barne, pero también de los municipios de Tunja, Oicatá, Cómbita y Tuta.

Doña Marlén Vargas, tiene los ojos rojos y sus pómulos brotados, carga su pequeña de dos años de edad en sus brazos, tiene una tienda en la vereda Santa Teresa, sabe que el momento más complejo con los zancudos es a las 5 p.m.

“Es increíble cómo salen esos zancudos de todos lados, se meten en las piezas, las picadas afectan mucho a los niños y hasta los animalitos”, cuenta.

Alcira Pedraza vive en el sector de Rio Piedra, a unos metros de La Playa. Se respira un olor fétido, a medida que pasa el tiempo duele la cabeza y los ojos, Alcira dice que el problema no son solo los zancudos, pues allí proliferan los roedores.

Los malos olores por años, afectaron la salud de doña María Jovita Martínez de 86 años de edad madre de Alcira. “Ha tenido un problema de Epoc por la contaminación que se ha presentado en este sector. Hay muchas personas que están con esos problemas pulmonares. (…) Nos está afectando al 100% con gripas, brotes y alergias”.

La señora Alcira Pedraza, también tiene los ojos rojos y las mejillas brotadas, ella tiene como conclusión que esas alergias se deben al aire contaminado.

Las noches son amargas para todas las familias que viven en la zona, pierden su tranquilidad, sufren además afectaciones psicológicas en su diario vivir.

Los habitantes reconocen que las entidades de salud y ambiental están fumigando, pero no es suficiente porque disminuyen durante un tiempo y pocos días después llegan con más fuerza los zancudos.

Según el presidente de la Asociación de Usuarios del Distrito de Riego y Drenaje de Gran Escala del Alto Chicamocha y Firavitoba (Usochicamocha), Leopoldo Hernández Fuentes, la represa en su momento se construyó para controlar las inundaciones en época de invierno y soltar el agua en época de verano para mil usuarios que se beneficiaban, pero reconoce que se convirtió en un problema.

“La represa se convirtió en la cloaca y el pozo de vertimiento de aguas servidas de Tunja y otros municipios circundantes, así como las cárceles de Cómbita y el Barne”, denunció.

Según Usochicamocha la carga de sedimentación orgánica que está cayendo a La Represa hace que crezca hasta un 300% el llamado buchón.

Hernández Fuentes sostuvo que, por orden del Tribunal Administrativo de Boyacá, su entidad está haciendo el secado permanente para bajar el nivel de las aguas y la proliferación del buchón.

Insistió que los municipios y las cárceles deben tener las plantas de tratamiento de aguas residuales Ptar.

“En el caso de Corpoboyacá se conforma con una tasa retributiva, pero no hace cumplir la ley. Es que no sabemos si es más favorable cobrar la tasa retributiva por vertimientos que hacer que se establezcan las Petar”, reflexionó.

- Agricultores y ganaderos afectados

Una espuma gigantesca en las compuertas de la represa, se eleva por los aires y quedan atrapadas en las hojas de los árboles, el agua es negra, el olor es fétido y a unos metros varias viviendas; dice el director de la Unidad Municipal de Asistencia Técnica Agropecuaria (Umata) de Tuta, Edison Rodríguez, que el mantenimiento le corresponde a la Agencia de Desarrollo Rural (ADR) y Usochicamocha.

“Como ve ninguna de esas entidades está cumpliendo, toda esta contaminación la están padeciendo los habitantes de las veredas Río Piedra, Santa Teresa y Agua Blanca”, cuenta Rodríguez.

Los campesinos se ven obligados a utilizar las aguas de estas zonas y no hay otro recurso hídrico, según Edison en la Playa se han identificado contenido de metales pesados.

“Los pastos irrigados con estas aguas contaminantes, son consumidos por los animales alterando posiblemente la composición de la carne y la leche, guardan los metales pesados y al consumir la carne y lácteos eso se podría transferir al cuerpo humano”, advierte.

Al parecer la Alcaldía de Tuta presentaría un proyecto productivo para la construcción de reservorios en las fincas para que los ribereños puedan captar aguas lluvias y abrevar el ganado.

- Procesos sancionatorios contra Tunja y la cárcel de Cómbita

Según Coprboyacá la Alcaldía de Tunja, tras el seguimiento al Plan de Saneamiento y Manejo de Vertimientos adelantado en el año 2014, la Alcaldía de Tunja que es el municipio que aporta más del 90% de las aguas contaminante al embalse tiene activo proceso sancionatorio por incumplimiento a obligaciones.

“Mediante Resolución No. 0166 del 11 de febrero de 2021 se declaró responsable al municipio de Tunja de los cargos formulados y se impone sanción pecuniaria por valor de $1.045.674.046. No obstante, el municipio recurre esta sanción por lo que actualmente se tramita la decisión del recurso de reposición interpuesto”, precisa la entidad ambiental.

Así mismo, cuenta Herman Amaya, director de Corpoboyacá, se adelanta proceso sancionatorio en contra del Inpec – Establecimiento Penitenciario de Mediana Seguridad y Alta Seguridad de Combita, por incumplimiento de obligaciones al plan de manejo ambiental.

“Se vincula al proceso, específicamente por la conducta de no tramitar el permiso de vertimientos para la Ptar ni el permiso de concesión de aguas para el consumo doméstico, a la Unidad de Servicios Penitenciarios y Carcelarios USPEC ente encargado del mantenimiento y operación de las PTAR”, explicó Amaya.

De acuerdo a cifra entregada por la ADR, el municipio de Tunja aporta el 96% de la carga contaminante a la represa, la cárcel de Cómbita 2.1%, la el municipio de Cómbita 2.1%; la cárcel del Barne 0.5% y Oicatá 0.1%.

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