Procuraduría alerta que desplazados en Tierralta atraviesan grave situación de salud
José Luis Martínez Rojas, funcionario de la delegada para la Defensa de los Derechos Humanos de la Procuraduría General de la Nación alertó la situación.

Procuraduría | Foto: Colprensa

José Luis Martínez Rojas, funcionario de la delegada para la Defensa de los Derechos Humanos de la Procuraduría General de la Nación, alertó graves problemas de salud que atraviesan los desplazados en el casco urbano de Tierralta, Córdoba, donde esperan las ayudas por parte del Gobierno Nacional que, según los líderes, han quedado solo en promesas incumplidas en atención a los temas sociales.
“Dentro de la emergencia humanitaria que se presenta en el municipio de Tierralta, la Procuraduría identificó con profunda preocupación la existencia de 32 casos de malaria, cuatro casos de varicela y riesgos de tuberculosis”, manifestó el funcionario.
Martínez Rojas indicó que en medio del recorrido que hizo por la zona pudo constatar que solo existen tres baterías sanitarias para asistir las necesidades de cerca de 4 mil personas, procedentes de 14 veredas, donde hay temor de que se vuelvan a presentar los atropellos armados por parte de uniformados del Ejército como ocurrió el pasado 11 de septiembre.
“Hacemos un llamado a las autoridades, primero, para que articulen los niveles municipal, departamental y nacional; segundo, promover actuaciones oportunas para detener la posible propagación de enfermedades para evitar más riesgos de estas comunidades”, sentenció Martínez Rojas.
Como se sabe, desde el pasado lunes, 25 de septiembre, iniciaron los desplazamientos. Los líderes campesinos e indígenas han indicado que el número de movilizados aumentará con el pasar de los días si no logran una respuesta oportuna por parte de las autoridades del Gobierno Nacional.
Sobre este tema también se pronunció el defensor del Pueblo, Carlos Camargo, quien manifestó que por parte de la administración municipal de Tierralta ya han agotado toda su capacidad de atención para las cientos de personas que pernoctan en el parque Santiago Canabal, donde se observan toldos, hamacas y cambuches.






