Internacional

Detienen en Alemania a extremista de ultraizquierda tras tres décadas de clandestinidad

Daniela Klette, de 65 años, hizo parte de la antigua organización armada de extrema izquierda Fracción del Ejército Rojo (RAF), responsable de atentados, secuestros y asesinatos contra los “altos dirigentes de la economía y del Estado” y las fuerzas estadounidenses.

Oficiales de policía de Alemania. Foto: EFE/EPA/CLEMENS BILAN / CLEMENS BILAN

La justicia anunció el 27 de febrero la detención de una mujer, presunta miembro de la antigua organización armada de extrema izquierda Fracción del Ejército Rojo (RAF), responsable de varios atentados en Alemania, poniendo fin a una fuga de más de 30 años.

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Después de numerosos años de una investigación marcada por numerosos contratiempos, un “indicio decisivo procedente de la población” bastó para encontrar a Daniela Klette, de 65 años, en un departamento en Kreuzberg, en el centro de Berlín, dijo el martes el jefe de la policía judicial de Baja Sajonia, Friedo de Vries, durante una conferencia de prensa.

Se trata de “un acontecimiento importante en la historia criminal alemana, subrayó la ministra del Interior de esta región, Daniela Behrens.

La sospechosa y sus dos presuntos cómplices Ernst Volker Staub y Burkhard Garweg eran buscados desde la década de 1990 por su supuesta participación en la RAF, un grupo de extrema izquierda que preconizaba la lucha armada y que mató a una treintena de personas, esencialmente a partir de 1971 y durante más de veinte años.

Se los describe como pertenecientes a la “tercera generación” de la organización, la de los sucesores de los creadores del grupo, en su mayoría detenidos en los años 1970.

La investigación de la policía de Baja Sajonia contra estas tres personas se refiere a delitos de tentativa de asesinato y diversos robos e intentos de robo entre 1999 y 2016.

Son sospechosas de haberlas cometido sobre todo para poder asegurar su modo de vida.

Calificando de “gran éxito” la detención de “la presunta terrorista”, la ministra alemana del Interior, Nancy Faeser, destacó que el estado de Derecho había “demostrado su perseverancia y su resistencia”.

“Nadie debería sentirse seguro en la clandestinidad”, indicó.

La detención de Klette, la única mujer calificada de “peligrosa” en la lista de Europol de los criminales más buscados, ocurrió el lunes en un departamento donde vivía bajo un nombre falso y no opuso resistencia.

Años de plomo

Su identidad fue aclarada “sin duda” gracias a las huellas dactilares recogidas en un documento de identidad, según Vries.

El martes por la tarde, policías cargados de material seguían entrando y saliendo del edificio. Durante los registros se encontraron municiones, pero no el arma correspondiente.

“Se hacía llamar Claudia y era muy simpática, iba siempre a pasear con su perro”, declaró un vecino, Veli Ergün, de 54 años, al periódico Bild, agregando que vivía en el departamento con un hombre de la misma edad.

El martes, fue puesta en prisión preventiva después de haber sido llevada ante un juez de Verden, que emitió seis órdenes de detención en su contra.

Otra persona fue detenida en relación con este caso, anunció Vries, sin poder por el momento revelar su identidad.

En cuanto a la RAF, la fiscalía antiterrorista acusa a Klette junto con sus dos presuntos cómplices en un atentado con bomba el 27 de marzo de 1993 contra el centro de detención en construcción de Weiterstadt.

No hubo víctimas, pero sí daños por más de 65 millones de dólares.

También se la acusa por un atentado fallido contra un edificio del Deutsche Bank el 25 de febrero de 1990, así como por un ataque con arma automática contra la embajada de Estados Unidos el 13 de febrero de 1991 en Bonn (oeste).

Surgida de la franja radical del movimiento estudiantil de 1968 y conocida como “Banda de Baader Meinhof” -patronímicos de sus fundadores Andreas Baader y Ulrike Meinhof-, la RAF preconizaba una “guerrilla urbana” contra el gobierno y la élite alemana.

En nombre de la lucha antiimperialista, sus miembros sacudieron la República Federal de Alemania a través de atentados, secuestros y asesinatos contra los “altos dirigentes de la economía y del Estado” y las fuerzas estadounidenses.

Sus principales líderes, entre ellos Meinhof y Baader, se suicidaron en prisión en los años 1970.

Los actos de la RAF causaron 34 muertos, antes de que el grupo se disolviera en abril de 1998.